Sábado 27 de Julio de 2019
Uno de los testigos que declaró en la quinta audiencia del juicio oral y público por la muerte de Débora Pérez Volpin dijo haber impreso y entregado a la Dirección Médica del sanatorio La Trinidad de Palermo el informe completo del equipo de monitoreo de los parámetros vitales de la periodista desde el inicio del estudio endoscópico, pero en la causa constan apenas 19 de un total de 60 páginas. Desaparecieron 41 páginas de una pieza fundamental para determinar qué ocurrió aquel día de febrero de 2018 que terminó con la impensada muerte de la conocida periodista, que se había sometido a un estudio de rutina de su estómago.
El dato se desprende de la declaración testimonial que brindó el técnico en electromedicina Juan Martín Chávez, quien dijo haber recibido en la noche del 6 de febrero de 2018, el mismo día en que murió la periodista cuando le practicaban una endoscopía digestiva “alta”, es decir, de estómago, un estudio de baja complejidad, la orden de “la Dirección del Sanatorio” de imprimir el informe del monitor multiparamétrico utilizado durante el estudio.
Ese equipo, también conocido como monitor cardíaco, sirve para medir signos vitales de los pacientes, que son exhibidos en forma constante en la pantalla, como la saturación de oxígeno, el ritmo cardíaco, la temperatura corporal, la frecuencia respiratoria y la presión arterial, entre otros indicadores. “Yo imprimí todo lo correspondiente a la paciente Débora Pérez Volpin y lo entregué a la Dirección, tal como me lo habían solicitado”, aseguró Chávez, quien dijo “no” saber “dónde pueden estar” las hojas faltantes del informe, dado que, en el expediente, desde un primer momento, constan desde la página 37 a la 55, sobre un total de 60.
“El monitor imprime todo; no hay forma de alterar eso”, sostuvo el técnico que se encargó de realizar la tarea encomendada por la Dirección del sanatorio La Trinidad de Palermo horas después del fallecimiento. De hecho, en las mismas hojas de lal impresión, exhibidas ayer en la sala donde se desarrolla el juicio desde el lunes último, se puede ver que fueron impresas a las 23:25 de ese día, y que se trata de 19 hojas de un total de 60, que van desde la 37/60 a la 55/60, es decir que no hay registro en el expediente de las 36 primeras páginas ni de las cinco últimas.
“El 6 de febrero imprimí los parámetros que me pidieron y se los entregué al director médico en el sector de quirófano”, precisó Chávez, quien también consignó que, al día siguiente, 7 de febrero de 2018, había “inspeccionado el equipo”, también “por pedido de la Dirección Médica”.
Chávez fue uno de los cuatro testigos que declaró ayer en el juicio, que tiene como acusados de “homicidio culposo” al endoscopista Diego Bialolenkier y a la anestesista Nélida Puente. Otra de las personas que declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 8 de Capital Federal, fue el director médico de la eprepaga Galeno, Eduardo Cavallo, quien puso el acento en que Pérez Volpin era una paciente “que tenía patologías previas”. A través de los medios de comunicación “no se dice nunca que la paciente tenía tal cantidad de patologías previas” y consideró “muy importante” que se sepa “que tenía varias internaciones previas a este evento”. Otra de las testigos fue la médica Cecilia Di Filipo, que junto a otros profesionales había determinado la necesidad de realizarla endoscopía a Pérez Volpin, entre otra batería de estudios, a raíz del “dolor estomacal” que la paciente refería y “una progresión franca de la alteración del hepatograma”.