El Mundo

Paramilitares sandinistas atacaron a obispos y al nuncio apostólico

Un clérigo fue herido con arma punzante. El grave episodio marca la escalada frontal que ha decidido el gobierno de Daniel Ortega.

Martes 10 de Julio de 2018

Una misión de la Iglesia Católica integrada por obispos y el nuncio apostólico en Nicaragua, Waldemar Sommertag, fue agredida por encapuchados paramilitares del gobierno sandinista de Daniel Ortega. El grave episodio ocurrió en la ciudad de Diriamba, al sur del país. En esta ciudad y otra vecina se estaría realizando una operación a gran escala de persecución casa por casa de opositores, luego de que el fin de semana fueran tomadas por parapoliciales fuertemente armados encapuchados. Sólo ayer se habrían registrado 12 nuevos asesinatos de parte de estos grupos ilegales. El propio Ortega anticipó en un discurso el sábado su ruptura total y sin retorno con la Iglesia, que hasta ese momento oficiaba de mediadora oficial entre su gobierno y la oposición. En Nicaragua se han registrado al menos 309 muertos desde el 18 de abril,cuando estallaron masivas protestas contra un ajuste previsional del gobierno.

Decenas de encapuchados del gobierno ingresaron por la fuerza a la Basílica de San Sebastián de Diriamba, donde golpearon a varias personas e hirieron a uno de los obispos. según informó Canal 15 en base a la misión de la Iglesia en el lugar. La emisora transmitió imágenes del obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, con una herida en el brazo derecho ocasionada con un objeto punzante. Otro de los lesionados fue un periodista de Canal 15, cuyos equipos fueron robados y apareció con la nariz sangrante. El periodista afirmó que otros colegas que acompañaban a los religiosos también sufrieron golpes y el robo de cámaras, teléfonos y otras pertenencias. Es la tercera ocasión que el Canal 15 sufre el robo de equipos por parte de paramilitares.

"No hay palabras para describir esto, irrespetaron a nuestros obispos, robaron a los periodistas", dijo el presidente de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANDPDH, independiente) Alvaro Leiva, quien se refugió con el grupo de religiosos en la sacristía de la iglesia. El sacerdote Edwin Román denunció que la agresión era un plan preparado por el partido de Gobierno. Según el diario La Prensa, luego de un fin de semana sangriento en el departamento de Carazo con un saldo de al menos nueve asesinatos, ayer los paramilitares continuaban asediando la ciudad de Diriamba. En la basílica San Sebastián 12 personas permanecían refugiadas.

José Miguel Vivanco, de Human Rights Watch (HRW), acusó a Daniel Ortega de llamar al diálogo y atacar a los mediadores, es decir, los obispos y el nuncio apostólico. También hizo un llamado al Consejo Permanente de la OEA para que actúe.

El nuncio apostólico viajó en una misión humanitaria junto al jefe de la Iglesia nicaragüense, cardenal Leopoldo Brenes, y obispos a la provincia de Carazo, donde desde el domingo paramilitares atacan a la población. Hubo al menos 9 asesinatos, así como otros tres en otras partes del país. Los paramilitares encapuchados se mueven en grupos numerosos por las poblaciones de Carazo. Exhiben armas largas, como fusiles AK-47 y escopetas Itaka, además de machetes.

Los religiosos intentaban visitar las ciudades de Diriamba y Jinotepe, donde se registra una violencia paramilitar sistemática. Llegaron en una caravana de vehículos acompañados por periodistas y activistas de derechos humanos, en una misión similar a la que se realizó el 21 se junio en Masaya, informó la Arquidiócesis de Managua. Los religiosos viajaron a la provincia de Carazo "para acompañar a la población en estos momentos difíciles que han vivido en las últimas horas", dijo la Iglesia. "Oremos por nuestros sacerdotes y obispos para que Dios siga iluminando su misión profética", agregó la organización.

Al menos 12 personas murieron en las últimas horas en Nicaragua a manos de las fuerzas paramilitares en por lo menos cuatro localidades del país, informaron organismos de derechos humanos y dirigentes sociales. Nicaragua vive su peor crisis política en 40 años desde que comenzó la protesta general el 18 de abril, y se agravó tras la violenta acción de la policía y paramilitares contra manifestantes civiles. El gobierno solo reconoce 47 muertos, mientras organizaciones de derechos humanos independientes ya suman 309, en su mayoría jóvenes estudiantes atacados a tiros por policías y paramilitares. Pero desde que el sábado Ortega y su esposa Rosario Murillo organizaron un acto en Nicaragua en el que el presidente cubrió de insultos a la oposición y a la Iglesia se desató una ofensiva de paramilitares en la provincia de Carazo como pocas veces se ha visto en estos tres meses de violencia. El salto cualitativo de la violencia paramilitar indica que Ortega ha decidido cortar los frenos y someter a la población opositora mediante el terror de los paramilitares encapuchados, que operan sin control visible alguno.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario