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Para el director de Charlie Hebdo, dibujar a Mahoma es pro libertad de religión

Gerard Briard agregó que el laicismo es el garante de la democracia. “Si la religión entra en el discurso político, se va al totalitarismo, la única barrera es el secularismo”.

Lunes 19 de Enero de 2015

Gerard Briard, redactor jefe de la revista satírica francesa Charlie Hebdo, cuya redacción fue devastada por terroristas islámicos el 7 de enero, afirmó que cada vez que dibujan una caricatura de Mahoma, de otro profeta o de Dios, defienden la libertad de religión. “La religión no debe ser un argumento político, eso lleva al totalitarismo”, comentó. Y para evitar el totalitarismo, la única barrera es el secularismo, “el garante de la democracia”, agregó Briard. Cuando se le preguntó por las opiniones del Papa, que exige límites a la libertad de expresión, respondió que “no hay límites para la libertad de expresión”.
  “Cada vez que dibujamos una caricatura de Mahoma, cada vez que dibujamos caricaturas de profetas, cada vez que dibujamos una caricatura de Dios, defendemos la libertad de religión”, sostuvo Biard en el programa Meet the Press, de la cadena NBC. Agregó: “Pensamos que Dios no debe ser una figura política o pública.Debe ser una figura privada. Defendemos la libertad de religión”, agregó. “Sí, se trata de la libertad de expresión, pero también de la libertad de religión. La religión no debe ser un argumento político”, apuntó.
  Desde París, en su primer entrevista con un canal estadounidense desde el atentado y en medio de las protestas en los países musulmanes contra la tapa de la última revista, en la que se ve una caricatura de Mahoma llorando, se le pidió a Briard su opinión sobre las declaraciones del Papa Francisco, quien dijo que hay límites para la libertad de expresión. “La religión no debería ser un argumento político”, señaló Briard. Añadió que cuando la religión “ingresa en la arena política, se convierte en un argumento totalitario”. Y afirmó: “El secularismo nos protege contra esto, el secularismo garantiza la democracia y asegura la paz. El secularismo permite a todos los creyentes y no creyentes vivir en paz y eso es lo que defendemos”. Para Briard, “la religión no tiene lugar en el discurso político, porque si entra en el discurso político, el discurso político se vuelve totalitario”. Por esto, “el laicismo es el garante de la democracia, de que tanto los creyentes como los demás vivan en paz”. Agregó: “Nosotros defendemos una sola cosa: la libertad, nuestra libertad, el laicismo, la libertad de conciencia, la democracia”, dijo. “Nosotros no matamos a nadie. Tenemos que dejar de confundir a los asesinos y las víctimas”.
  Cuando le preguntaron por la decisión de muchos medios extranjeros, especialmente estadounidenses, de no mostrar la última edición de Charlie Hebdo, Biard explicó que “no se puede culpar a los periódicos que trabajan con gran dificultad en los regímenes totalitarios de no publicar un dibujo por el que, en el mejor de los casos, puedes ir a la cárcel y, en el peor, te enfrentas a la pena de muerte. En cambio, seré crítico con los periódicos que se publican en los países democráticos”, dijo. “Es un símbolo de la libertad de expresión, la libertad de religión, la democracia, la secularidad. Aquellos que se negaron a publicar la caricatura, insultaron a los ciudadanos”. Prácticamente todos los diarios estadounidenses no publicaron la tapa de Charlie Hebdo con el dibujo de Mahoma, entre ellos los más prestigiosos, como New York Times y Washington Post. En Reino Unido también se evitó la publicación.
  En Níger, al menos diez cristianos fueron asesinados por turbas de musulmanes furiosos, que quemaron además siete iglesias y numerosos comercios occidentales. La violencia fue en respuesta a la tapa con la caricatura de Mahoma de Charlie Hebdo. Los occidentales, en especial los franceses, debieron refugiarse en sus casas. “Estamos aterrados”, comentó un cristiano. Otras manifestaciones, sin violencia física pero sí llenas de amenazas y promesas de muerte para los dibujantes de Charlie Hebdo se vieron en las mayores ciudades de Pakistán, así como en Argelia, Líbano y Jordania, entre otras naciones musulmanas.
  En agudo contraste, en Europa el número especial de Charlie Hebdo —el primero luego del asesinato por terroristas islámicos de 12 de sus integrantes el pasado 7 de enero— superó todas las expectativas de demanda. La revista ya debió reimprimirse varias veces, llegando a los 7 millones de copias, y se reparte en 17 naciones europeas y varios idiomas.
  La Organización para  la Cooperación Islámica (OCI) consideró que la publicación satírica francesa hace apología del “odio” con la publicación  de una caricatura de Mahoma. La organización, con sede en Arabia Saudita, dijo que la tapa de Charlie Hebdo es “intolerante, irrespetuosa y señal de odio e insensibilidad” con los musulmanes.

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