El Mundo

Para Berlusconi, "los alemanes siempre negaron los campos de concentración"

La reacción del gobierno alemán fue tajante. "Nos negamos a comentar algo tan absurdo". El partido del Cavaliere está en campaña electoral.

Martes 29 de Abril de 2014

Silvio Berlusconi rebatió críticas del gobierno alemán por haber declarado que el pueblo alemán negó siempre la existencia del Holocausto perpetrado por el régimen nazi. "Es tan absurdo que nos negamos a hacer comentarios", declaró el portavoz de Angela Merkel, la jefa del gobierno alemán. Berlusconi replicó que fue tergiversado "por la izquierda" y ratificó sus críticas a la política económica ortodoxa que Merkel impone a Europa, negandose a dar una disculpa directa, como le reclamaron desde Alemania.

"Es surrealista atribuirme sentimientos antigermánicos o una presunta aversión frente al pueblo alemán, del cual soy amigo", se defendió ayer Berlusconi en un comunicado. "Si hay algo de lo que soy un enemigo es de la austeridad antiproductiva o de ciertas limitaciones y reglas que creo son totalmente equivocadas, y que sumen a Europa en un prolongado estancamiento económico", agregó el tres veces jefe de gobierno. Fue una abierta crítica a la política de austeridad fiscal, de la que Merkel es la principal impulsora. Asimismo, Berlusconi sostuvo que sus controvertidas declaraciones fueron "sacadas de contexto" por "la izquierda europea" y recordó su "papel de amigo histórico del pueblo judío y del Estado de Israel, que sigue siento el único bastión de libertad y democracia en todo Medio Oriente". Durante los gobiernos de Berlusconi Italia tuvo un marcado acercamiento con Israel, al contrario de la tradicional cercanía con los gobiernos árabes de los Ejecutivos italianos de centroizquierda o democristianos.

Berlusconi acusó el fin de semana a Alemania de no haber reconocido nunca la existencia de campos de concentración, lo que desató una ola de indignación. Dijo en un programa de televisión que los campos de concentración "para los alemanes no existieron nunca". La canciller alemana, Angela Merkel, calificó —a través de su portavoz— de "absurdas" esas afirmaciones. "Las declaraciones son tan absurdas que el gobierno alemán no va a entrar a comentarlas", se limitó a decir el portavoz del Ejecutivo, Steffen Seibert. El principal candidato de los conservadores para las elecciones europeas, Jean-Claude Juncker, pidió una disculpa. La frase de Berlusconi "me ha disgustado. Sobre algunas cosas no se bromea. Pido a Berlusconi que se disculpe con los sobrevivientes del Holocausto y con los ciudadanos alemanes", exigió Junker, candidato de los partidos conservadores europeos a presidente de la Comisión Europea. Sin embargo, en su comunicado, Berlusconi advirtió a Juncker de no caer en "trampas" similares.

Mientras tanto, desde el partido de Berlusconi, Forza Italia, no creen que haya ninguna razón para que el ex primer ministro italiano deba disculparse por sus declaraciones. "Berlusconi no ha bromeado para nada sobre el Holocausto, ni ha acusado por error a un pueblo que estimamos y amamos, pero le ha dado voz a un temor serio y realista de la opinión pública, no solamente italiana", afirmó Renato Brunetta, líder del partido. Forza Italia, que pertenece al igual que la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel al Partido Popular Europeo, desató la indignación en Alemania por una campaña para las elecciones al Parlamento Europeo con lemas antigermanos. "Più Italia, meno Germania" ("Más Italia, menos Alemania") reza uno de los carteles con los que espera captar votos en las elecciones del 25 de mayo. Esta referencia se basa en la política económica ortodoxa que impone Alemania a sus socios europeos, una crítica permanente de Berlusconi a la CDU y a Merkel. "Tampoco voy a entrar a comentar ningún cartel electoral en otros países. Alemania trabaja con Italia en los términos más amistosos y así es también como va a continuar", agregó el portavoz de la canciller alemana.

La relación entre Berlusconi y Merkel siempre fue mala, así como entre Forza Italia o su partido antecesor PDL, y la CDU germana, pese a ser ambos de centroderecha. Berlusconi critica desde hace años la postura ortodoxa antigasto público de Merkel, pero lo cierto es que sus gobiernos no enfrentaron los cuellos de botella estructurales de la economía italiana, y que tienen relación directa con el enorme gasto público italiano y su crónico déficit fiscal. Por culpa de este, Italia tiene la deuda pública más grande de Europa, tanto en valor absoluto, más de 1,8 billones de euros, como en proporción del PBI (160 por ciento). Los intereses de esta deuda son además una carga cada vez más pesada: Italia pagó 82.000 millones de euros de intereses sólo en 2013.

"Deber moral"

Para Berlusconi, el presidente Giorgio Napolitano tenía el “deber moral” de concederle el perdón o “gracia” por su condena definitiva a 4 años, reducidos luego a un año de servicios sociales. “La sentencia fue monstruosa” y los servicios sociales son “una condena ridícula”, se lamentó Berlusconi, quien se apresta a iniciar tareas en un geriátrico.

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