Lunes 08 de Febrero de 2021
Pachakutik, el movimiento indigenista de Ecuador, se ha subido a la primera plana gracias a la gran elección de primera vuelta que hizo su candidato, Yakuk Pérez. La historia de este movimiento es rica y compleja, pero vale limitarse a los años de Rafael Correa y a la crítica relación que tuvo casi desde el inicio con el caudillo ecuatoriano.
En 2006, durante la primera campaña de Correa, había interés en el movimiento para presentar un candidato indígena como vice de Correa, pero la dirigencia nacional optó por participar sin alianzas y lanzó a Luis Macas de candidato. El fracaso fue rotundo: obtuvieron unos 100.000 votos, el 2,1% del total. Rafael Correa fue conciliador con el sector indígena y nombró a Mónica Chuji, indígena quechua, secretaria de Comunicación. Correa recibió el bastón de mando en 2007 de manos de los indígenas de la localidad de Zumbahua, donde había hecho trabajos comunitarios con los salesianos en los años 80s. Los presidentes Evo Morales y Hugo Chávez acompañaron a Correa en aquella ceremonia.
Pero la separación entre Pachakutik y el gobierno se produjo cuando Correa empezó a criticar la protesta social, una herramienta a la que el Pachakutik nunca ha renunciado y es parte fundamental de su actividad. El detonante fue la detención y agresión policial a fines de 2007 de una veintena de personas que exigían obras para la localidad de Dayuma, en la provincia oriental de Orellana. Allí se extraían 40.000 barriles de petróleo por día. Correa acusó a los manifestantes de “sabotaje y terrorismo” por tratar de bloquear el bombeo de petróleo e incluso culpó a la gobernadora de Orellana y miembro de Pachakutik, Guadalupe Llori.
Mónica Chuji, que había sido Secretaría de Comunicación hasta 2008 y que ese año pasó a ser asambleísta por el partido de Correa, dejó el Gobierno tras los incidentes en Dayuma y los grupos indígenas, especialmente la Confederación Nacional de Indígenas del Ecuador (Conaie), empezaron a denunciar la represión en todo el país. Este patrón de persecuciones seguiría durante todos los años restantes de poder de Correa.
Pero el partido del gobierno de entonces, Alianza País, sin embargo, no quiso distanciarse de los indígenas y buscó algunas alianzas. Se firmó un acuerdo entre Pachakutik y Alianza País para las elecciones de 2009 en la provincia de Chimborazo. Esta provincia ha sido desde entonces el punto de discordia del indigenismo, hasta quedar marginada por la dirigencia nacional de Pachakutik. Otras organizaciones indigenistas también se enfrentaron a Correa, como la Ecuarunari, la segunda más importante del país.
Correa mantuvo desde entonces una campaña de desprestigio contra dirigentes indígenas, en especial contra aquellos que se oponen a las explotaciones petroleras en las zonas selváticas. Luego de una marcha indígena en defensa del agua, amenazada por la actividad petrolera, Correa disparó desde su programa radial sabatino: “No permitiremos que la izquierda infantil, con plumas, con ponchos, desestabilice el proceso de cambio”.
En 2013, Correa logró su reelección con un 57% de votos y estaba en su cénit. Packakutik recibió apenas 3,7% de votos, pero esto le permitió tener cinco diputados en la Asamblea. Nacido en 1995, Pachakutik tiene antecedentes de participación en el Gobierno. Fue con el coronel Lucio Gutiérrez en 2002. Su apoyo fue fundamental para que Gutiérrez alcanzara la presidencia. Pachakutik recibió los ministerios de Agricultura y la Cancillería, pero la alianza se rompería en apenas seis meses. En cuanto a Correa, pese a apoyar la reforma constitucional de 2008, Pachakutik fue opositora frontal desde 2009, lo cual los puso en la mira del poder correísta y varios de sus integrantes fueron enjuiciados e inclusive encarcelados. La maniobra de Correa de intentar crear instituciones indigenistas oficialistas y la política del agua fueron los motivos centrales de la ruptura sin retorno. Hasta hoy se mantienen enfrentados, y la competencia electoral que se anuncia entre el correísta Andrés Arauz y el candidato de Pachakutik, Yaku Pérez, seguramente agudizará esa confrontación.