El Mundo

Ofensiva prorrusa sobre Ucrania rompe el frágil armisticio

Los rebeldes pro rusos que son armados por Moscú nunca dejaron de atacar Debaltseve y exigen su rendición a cambio de no tomar prisionera a su guarnición.

Martes 17 de Febrero de 2015

El armisticio de Ucrania se tambalea a pocas horas de su entrada en vigor. Ayer, los rebeldes armados por Rusia bombardearon a las fuerzas ucranianas en la sitiada ciudad de Debaltseve, y Kiev advirtió que no retiraría sus armas pesadas, tal como exige el armisticio, porque la tregua no estaba siendo respetada. Sus fuerzas recibieron al menos 128 disparos de artillería desde el inicio del armisticio y cinco soldados murieron y 25 resultaron heridos en las últimas 24 horas. Los rebeldes ratificaron que no respetan la tregua en la zona de Debaltseve, a la que exigen la rendición. La Unión Europea por su parte amplió nuevamente las sanciones impuestas a los rebeldes prorrusos y rusos.

Los combates se detuvieron en los primeros minutos del domingo ante la entrada en vigor del acuerdo alcanzado el jueves pasado tras unas negociaciones maratónicas entre los líderes de Francia, Alemania, Rusia y Ucrania, pero el armisticio nunca llegó a ver la luz en los alrededores de Debaltseve, epicentro de los enfrentamientos más feroces. Contra la ciudad ucraniana los prorrusos y rusos han mantenido una fuerte ofensiva desde enero, creando un saliente de tropas ucranianas (ver mapa).

Oferta de rendición. Los rebeldes prorrusos anunciaron apens horas después de que la tregua entró en vigencia que no tenían intención de respetarla en Debaltseve. Ayer, los separatistas armados por Rusia ofrecieron abrir un "corredor" para que las tropas ucranianas abandonen la ciudad si dejan las armas, según un comandante rebelde. "Sugerimos que los soldados ucranianos en Debaltseve sigan vivos. Hay sólo una condición: que dejen las armas. No hablamos de ellos como prisioneros. Dejen las armas y váyanse de aquí", amenazó el comandante Eduard Basurin. Según este jefe rebelde, las fuerzas ucranianas habían violado el cese al fuego "27 veces en las últimas 24 horas". Según comentaristas militares, el número de soldados rodeados en Debaltseve podría llegar hasta 7.000.

Pero un portavoz del ejército ucraniano dijo que Kiev rechaza la propuesta, ya que bajo los términos del armisticio firmado por los rebeldes Debaltseve "es nuestra". Kiev afirma que la ciudad no está rodeada y que mantiene abierta una carretera que comunica con Debaltseve, un nudo ferroviario de valor estratégico ubicado entre las provincias de Lugansk y Donestk, bastiones de la rebelión prorrusa.

Tanto Ucrania como EEUU y la Otán señalan que la ofensiva cuenta la ayuda directa de las fuerzas armadas rusas, algo que Moscú niega, como hace desde el año pasado cuando se iniciaron las hostilidades. Las pruebas que confirman la presencia de tropas rusas en el frente se multiplican desde la invasión de Crimea, en febrero de 2014.

En el frente. Periodistas de Reuters cerca del frente dijeron que Debaltseve era bombardeada sin cesar con artillería. Se podían ver al menos seis tanques así como vehículos blindados y artillería en los bosques cerca de Vuhlehirsk, pueblo ubicado a unos 10 kilómetros al oeste de Debaltseve, que los rebeldes capturaron hace una semana. Allí se veían restos de cañones y blindados de los ucranianos bajo la nieve. "Se puede escuchar que no hay cese al fuego", comentó un rebelde con una máscara negra que se identificó como Scorpion, su nombre de guerra. El separatista culpó a las fuerzas de Kiev por los enfrentamientos. "Debaltseve es nuestra tierra. Y tomaremos Debaltseve", afirmó.

Bombardeos. El portavoz del ministerio de Defensa ucraniano, Vladislav Seleznyov, dijo que 88 de 122 disparos de artillería de los rebeldes detectados por Ucrania fueron lanzados contra Debaltseve. "Los ataques contra nuestras posiciones incluso aumentaron respecto a los últimos días", añadió otro portavoz militar, Anatoli Stelmach. El portavoz Vladislav Seleznyov reiteró que Debaltseve, una ciudad que tenía 25.000 habitantes hasta hace pocas semanas, se ubica dentro de territorio bajo control ucraniano según el acuerdo de cese al fuego firmado el jueves en Minsk, la capital de Bielorrusia. Los jefes rebeldes también firmaron ese documento. "Existen los acuerdos de Minsk, según los cuales Debaltseve es nuestro. No nos iremos", afirmó. Según el balance de Kiev, cinco de sus soldados murieron y 25 resultaron heridos desde que comenzó el cese al fuego el domingo.

Del otro lado, el portavoz rebelde Denis Pushilin denunció el bombardeo del aeropuerto de Donetsk por parte de las tropas de Kiev mientras el responsable de Defensa de los separatistas visitaba el lugar junto a periodistas rusos. "Pedimos a los líderes de Alemania y Francia que tomen nota de este incidente", dijo el líder rebelde en referencia a Angela Merkel y François Hollande, que mediaron en las negociaciones a cuatro bandas de Minsk.

Moscú: situación "positiva". A pesar de las denuncias por ambas partes, Rusia valoró como "positiva" la situación en el este de Ucrania. Según el asesor del Kremlin Yuri Ushakov, se produjeron cambios en comparación con la situación de hace unos días. El presidente ruso, Vladimir Putin, conversó sobre la situación en Ucrania con su Consejo de Seguridad Nacional. Según Ushakov, Rusia espera que se implemente la retirada de armamento pesado fijada en el acuerdo y que debería empezar hoy y estar concluido para el 2 de marzo.

En Berlín, el portavoz de la canciller Angela Merkel, Steffen Seibert, dijo que era importante que la retirada de armas pesadas comience hoy, martes, como estaba previsto en Minsk. Seibert no explicó qué medidas podría tomar su país ante la violación del alto del fuego por parte de los rusos y prorrusos. Para Kiev, la retirada de las armas pesadas queda suspendida hasta tanto no se cumpla con el cese del fuego y se asegure la soberanía ucraniana de Debaltseve y su zona.

 

Nuevas sanciones. En tanto, la Unión Europea anunció una nueva lista de líderes separatistas ucranianos y rusos a quienes impuso sanciones, lo que llevó a Moscú a prometer una respuesta "adecuada". La nueva lista de sanciones de la UE contra 19 personas y nueve organizaciones incluye el congelamiento de activos y la prohibición de viajes, y estaba dominada por separatistas ucranianos pero también agregó a dos viceministros rusos. El viceministro primero de Defensa ruso, Arkadi Bajin, no podrá entrar en territorio de la UE ni acceder a los activos que tenga allí. Se lo acusa de estar directamente implicado en el envío ilegal de fuerzas de combate rusas a Ucrania y de políticas que "amenazan la integridad, soberanía e independencia de Ucrania".

Reclamo de Merkel y Hollande

La canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés, François Hollande, exigieron que se permita el libre acceso de los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa a Debaltseve. Los rebeldes vetaron su paso el domingo. Durante una conversación telefónica con el presidente ucraniano Petro Poroshenko, Merkel y Hollande expresaron preocupación por los persistentes combates. “Debemos velar a fin de que el proceso, que se inició alentadoramente, no se descarrile”, advirtió el ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier.

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