Obama pidió a sus donantes demócratas que ayuden a Hillary
Washington. — Malo es perder, pero hacerlo con los números en rojo es especialmente doloroso. La ex candidata presidencial Hillary Clinton necesita 22,5 millones de dólares para dejar atrás su fallido intento de conquistar la Casa Blanca. Para minimizar los resentimientos su rival, Barack Obama ha pedido a sus donantes que le den una mano.

Jueves 26 de Junio de 2008

Washington. — Malo es perder, pero hacerlo con los números en rojo es especialmente doloroso. La ex candidata presidencial Hillary Clinton necesita 22,5 millones de dólares para dejar atrás su fallido intento de conquistar la Casa Blanca. Para minimizar los resentimientos su rival, Barack Obama ha pedido a sus donantes que le den una mano. Lo hizo con mucho tacto en una teleconferencia que sostuvo con los miembros de su comité financiero, donde muchos ya se lo temían. Los últimos préstamos de Hillary a su propia campaña habían irritado a los grandes donantes de Obama, que anticipaban que al final serían ellos quienes acabarían sufragando el tesón de la ex primera dama por alargar más de lo debido una campaña herida de muerte.

Para mantenerla viva, la senadora prestó a su campaña 11,4 millones de dólares de su bolsillo, que aspira a recuperar no sin antes pagar las cuentas pendientes con sus acreedores. El 7 de junio tuvo cuidado de "suspender" su campaña en vez de darla por terminada, un formalismo que le permite seguir recaudando fondos. Sin embargo, su cantera está casi agotada. La ley electoral limita a 2.300 dólares la cantidad máxima a donar, y dado que los Clinton han llegado tarde a la revolución de pequeños donantes por internet, sus millonarios tienen las manos atadas. Por eso, son los de Obama los que están en condiciones de firmar cheques abultados. La fórmula para pedirles que respondan a las agresiones de Hillary poniendo la otra mejilla fue muy diplomática. "Barack les dijo a sus donantes que si tienen la posibilidad de ayudar con dinero los alienta a que lo hagan", relató su portavoz Robert Gibbs.

Malas vibraciones. El martes, Bill Clinton, cuyas malas vibraciones hacia Obama son públicas, emitió un comunicado prometiendo hacer «todo lo que pueda» para ayudarle a ganar las elecciones. Obviamente, alagando a Obama ayuda a Hillary a recuperar sus millones.

La senadora volvió ayer a sus tareas en el Capitolio, donde fue recibida con una gran ovación por sus compañeros y aclamada por los fans.

Mientras, en Los Angeles, Obama, continuaba su imparable efecto de caja registradora asistiendo a un concierto de recaudación por el que las estrellas "VIP"' pagaron 28.500 dólares por pareja, con cena incluida, y los de a pie hasta 2.300. Los actores Dennis Quaid, Samuel Jackson y Don Cheadle compartieron asiento con poderosos productores de Hollywood.