El Mundo

Obama ordenó la suspensión por 120 días de los juicios en Guantánamo

El flamante presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comenzó a trabajar ayer mismo en dos de los temas más sensibles que enfrentará en el inicio de su gestión: la crisis económica y las principales cuestiones de defensa. Tras un agotador día de festejos por su investidura, la luna de miel se acabó rápido para el nuevo inquilino de la Casa Blanca.

Jueves 22 de Enero de 2009

Washington. — El flamante presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comenzó a trabajar ayer mismo en dos de los temas más sensibles que enfrentará en el inicio de su gestión: la crisis económica y las principales cuestiones de defensa. Tras un agotador día de festejos por su investidura, la luna de miel se acabó rápido para el nuevo inquilino de la Casa Blanca. En las primeras 24 horas de su gestión, Obama ya ordenó la suspensión temporal, por 120 días, de los procesos abiertos a los presos del controvertido penal de Guantánamo, en Cuba, mientras la nueva administración revisa los procesos iniciados allí. Esta nueva orden de congelar los procesos judiciales hasta el 20 de mayo —transmitida por el secretario de Defensa, Robert Gates, a los fiscales— otorgará más tiempo a la nueva administración para evaluar los casos y decidir su condena. Actualmente son 21 los procesos en marcha en Guantánamo y en cinco de ellos —los más emblemáticos— los reclusos están acusados de planear los atentados del 11-S de 2001, y enfrentan la pena capital.

Dictámenes. De hecho, dos jueces militares estadounidenses accedieron rápidamente ayer al pedido de Obama de suspender los juicios por crímenes de guerra contra presuntos terroristas detenidos en la base naval de Guantánamo, en lo que puede ser el principio del fin para un cuestionado sistema dejado por el gobierno de George W. Bush. Sin necesidad de audiencias, los jueces ordenaron la suspensión por 120 días de los juicios de cinco hombres implicados en los atentados de 2001 y de un canadiense acusado de matar a un soldado estadounidense con una granada de mano en Afganistán en 2002. Se espera que los jueces emitan órdenes similares en otros casos pendientes ante la comisión militar en Guantánamo. Los cinco hombres acusados en los ataques del 11 de septiembre habían dicho que querían declararse culpables de cargos que conllevan penas capitales potenciales, pues dicen que eso los convertirá en mártires.

Durante toda su campaña, el demócrata dijo que el centro penitenciario para sospechosos de terrorismo, convertido en un símbolo mundial de los abusos cometidos contra los detenidos por parte de Washington, debía ser cerrado lo antes posible. De hecho, su administración planea cerrar la base en un año. Unos 248 prisioneros extranjeros aún permanecen en el centro de detención que abrió sus puertas en enero de 2002.
  Asimismo, y con el objetivo de atacar el mayor problema que enfrentará en su gestión, Obama se reunió ayer con su equipo económico para discutir el plan de estímulo económico por él promovido, según anunció la Casa Blanca.

Salarios oficiales. Uno de sus primeros actos fue congelar los salarios de unos 100 empleados de la Casa Blanca que ganan más de 100.000 dólares al año. En una declaración, el presidente dijo que las “familias se están apretando el cinturón y también lo debería hacer Washington”. Los ayudantes que ganen más de 100.000 dólares son, entre otros, el secretario de la Casa Blanca, el asesor de Seguridad Nacional y el secretario de prensa. Otros ayudantes que trabajan en cargos relativamente oscuros se verán igualmente afectados por la medida, si Obama sigue una estructura similar a la creada por Bush.
  Anunció además un cambio de política que requerirá a cada organismo y departamento federal cumplir plenamente las pedidos al amparo de la ley de Libertad de Información e insistió que espera que los miembros de su gobierno respondan puntual y honestamente a dichos pedidos. El vicepresidente Joe Biden tomó el juramento a varios cargos de la Casa Blanca tras el anuncio de Obama.
  La agenda del 44º presidente de Estados Unidos también incluyó un servicio religioso en la catedral nacional de Washington —una tradición que se remonta al primer presidente George Washington— y un desayuno con funcionarios en la mansión presidencial. Obama tomó el cargo con la promesa arreglar la economía y retirar las tropas estadounidenses de una impopular guerra en Irak mediante un calendario de 16 meses.
  En relación a Medio Oriente, Obama se comprometió a buscar una “solución duradera” para el conflicto. Así, habló telefónicamente con el presidente egipcio, Hosni Mubarak; al premier israelí, Ehud Olmert; al rey Abdullah de Jordania y el líder palestino Mahmud Abbas, a quienes les manifestó su firme compromiso de implicarse activamente en la búsqueda de la paz. Obama hizo hincapié en su determinación “para ayudar a consolidar el alto el fuego estableciendo un régimen efectivo contra el contrabando para evitar que Hamas se rearme”, y facilitando las labores de reconstrucción para los palestinos en Gaza.

 

 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS