Obama eliminó las restricciones que pesaban sobre la práctica del aborto
Organizaciones que promueven la planificación familiar podrán recibir fondos federales La decisión revierte el veto que rigió durante ocho años con el gobierno de Bush

Sábado 24 de Enero de 2009

Washington. — El presidente Barack Obama firmó ayer una orden ejecutiva para derogar la prohibición de dar fondos federales a grupos internacionales que promueven o realizan abortos. La medida despertó críticas entre los enemigos del derecho de aborto tanto como elogios de sus partidarios. La llamada "política de ciudad de México" fue dada a conocer en una conferencia de la ONU en este país en 1984. Esta prohíbe usar fondos de contribuyentes estadounidenses para financiar a grupos internacionales de planificación familiar que ofrecen abortos o proveen información o asesoramiento sobre el aborto. También se la conoce como la "regla de mordaza global" porque prohíbe otorgar fondos a grupos que siquiera mencionan el aborto como alternativa a un embarazo indeseado. El presidente republicano Ronald Reagan instituyó la medida en 1984, el demócrata Bill Clinton la derogó en 1993 y el republicano George W. Bush la reinstauró en 2001, en una de sus primeras medidas de gobierno.

La derogación, un día después de cumplirse el 36º aniversario del fallo de la Corte Suprema en el caso Roe versus Wade, que legalizó el aborto, fue rubricada ayer por Obama sin la presencia de los medios, en contraste con la firma de otras órdenes ejecutivas que gozaron de amplia cobertura.

La derogación, un día después de cumplirse el 36º aniversario del fallo de la Corte Suprema en el caso Roe versus Wade, que legalizó el aborto, fue rubricada ayer por Obama sin la presencia de los medios, en contraste con la firma de otras órdenes ejecutivas que gozaron de amplia cobertura.

Como todos los años, para marcar la ocasión, miles de personas pertenecientes a grupos antiaborto marcharon en Washington para exigir al gobierno que "cese la muerte intencional" o el "asesinato de inocentes". Tanto Obama como la secretaria de Estado, Hillary Clinton, habían prometido acabar con la prohibición del aborto durante su reñida campaña.

Obama ha dedicado sus primeros días en el cargo a firmar órdenes ejecutivas que anulan pautas del gobierno de Bush, tanto en política exterior como en tareas del gobierno. Pero hasta ahora se había abstenido de lidiar con temas que tienen gran impacto a nivel ideológico y emocional, especialmente la cuestión del aborto.