Jueves 30 de Julio de 2009
Nueva York. — En un tiempo que la depresión económica que vive Estados Unidos ha hecho crecer el número de familias desamparadas en Nueva York, ya sea porque han perdido sus trabajos y en consecuencia sus hogares, al gobierno del alcalde Michael Bloomberg se le ocurrió promocionar más su programa de otorgar a los indigentes pasajes gratis de avión a cualquier parte del mundo, con tal de que no vuelvan más a la ciudad. Para algunos la idea es "genial", porque supuestamente el plan ahorra el dinero que la ciudad gasta para mantener los refugios para los desamparados. Para otros, está mal porque, según ellos, tiene que haber una mejor manera de ayudar a los «sin techo» en lugar de sacarlos de la ciudad, lo que técnicamente es una deportación voluntaria.
De acuerdo al programa, si una persona está sin hogar y no tiene cómo sostenerse para vivir en Nueva York, la ciudad le entrega en cuestión de horas un pasaje de avión, tren o colectivo de ida solamente a cualquier lugar. Estos boletos gratis son parte de un programa de u$s500.000 anuales del gobierno neoyorquino para mantener a los desamparados fuera del sistema del refugio, el cual cuesta u$s36.000 al año por familia, de acuerdo al New York Times. Pero el ahorro de "echar" a una familia desempleada es mucho mayor porque si éstas tienen hijos la ciudad también "ahorrará" en gastos de educación de menores, así como en la asistencia de la salud.
Desde 2007, más de 550 familias han aprovechado el plan para dejar la "gran manzana" para irse a vivir a otras partes de Estados Unidos o a sus países de origen. No hay limitaciones del lugar a donde una familia puede ser enviada. Una vez que el grupo familiar abandona la ciudad trabajadores sociales hacen un seguimiento para asegurarse que han llegado a su nuevo destino y están bien. En algunos casos, reciben una ayuda de hasta cuatro meses de alquiler, más un depósito de seguridad de un mes. Ahora bien, la economía real sigue hundiéndose y, como ya lo han anticipado varios analistas, el desempleo continuará aumentando al menos hasta el próximo año. A esto hay que agregar que hay el peligro de que ocurra una recuperación muy débil y con enormes riesgos de una nueva inflación. Si esto y otros fenómenos económicos más ocurren ¿acaso el plan de Bloomberg no es un ensayo para tiempos apocalípticos?
En una economía débil y alto desempleo, las familias sin trabajo tienden a perder todos sus ahorros y finalmente sus propiedades, lo cual las empuja a cambiar su estilo de vida y a reducir su consumo que es el motor de la economía. Algunas se readaptan a vivir en la austeridad, pero otras quedan virtualmente en la calle. Así, ante este panorama, no será extraño que el número de familias sin hogar siga aumentando considerablemente y muchas, en la ciudad de Nueva York, opten por tomar el pasaje gratis e irse a buscar el «sueño americano» a otra parte, o simplemente a olvidarlo.