El Mundo

Norcorea renuncia a las armas nucleares y los misiles

La sorpresiva decisión la tomó Kim Jong Un, quien dijo que "ya no las necesita". El norcoreano se reunirá con Trump en fecha aún a definir.

Sábado 21 de Abril de 2018

El dictador norcoreano Kim Jong Un anunció la suspensión de los ensayos nucleares y de misiles de su país y el cierre de sus instalaciones atómicas, bajo el argumento de que "no las necesita" porque ya completó el proceso de obtener ese tipo de armas, informó la agencia de noticias norcoreana KCNA. El presidente estadounidense, Donald Trump, celebró la "buena noticia" y aseguró que está ansioso por reunirse con Kim, un encuentro previsto para mayo o junio. Para la Casa Blanca de Trump se trata de una clara victoria de su línea dura con Norcorea, que pasó en pocos meses de lanzar amenazas nucleares contra Estados Unidos, Japón y Corea del Sur a anunciar un desarme nuclear completo y unilateral. Las sanciones de la ONU, también aplicadas por China, han tenido sin dudas mucha influencia en el cambio de 180º de Kim.

"Corea del Norte aceptó suspender todas las pruebas nucleares y cerrar un importante centro de ensayos. Esta es una muy buena noticia para Corea del Norte y para el mundo: un gran progreso!. Estamos deseando celebrar nuestra cumbre", afirmó Trump en Twitter. El presidente estadounidense evidentemente se dispone a disfrutar de los rápidos resultados de su diplomacia agresiva, que fue criticada ampliamente en su país por expertos en relaciones internacionales, los opositores demócratas y en el exterior, desde Rusia a la Unión Europea y China.

La noticia llegó una semana antes de la cumbre programada entre Kim y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, a realizarse el 27 de abril en la frontera, y que marcará la primera reunión entre mandatarios coreanos en 11 años. "Desde el 21 de abril, Corea del Norte detendrá las pruebas nucleares y lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales", anunció Kim durante un pleno del Comité Central del Partido de los Trabajadores (comunista ortodoxo) celebrado en Pyongyang.

Corea del Norte procederá también al cierre del complejo de ensayos nucleares que tiene en la región noreste del país "para garantizar la transparencia de la suspensión de los test" atómicos, agregó la agencia KCNA. El líder norcoreano aseguró que su país "ya no necesita" realizar pruebas nucleares o de misiles intercontinentales, debido a que completó el proceso de obtener armas nucleares. Un argumento claramente muy débil. "La situación ha estado cambiado de una manera favorable", dijo Kim durante la sesión plenaria del partido. En contraste, en el anterior plenario, de octubre de 2017, Kim envió al mundo un mensaje opuesto, en defensa del desarrollo militar nuclear de su país y lo consideró necesario para hacer frente a Washington, en un momento en que él y Trump intercambiaban amenazas incendiarias.

En pocos meses, Kim debió archivar su belicismo, que era tomado más bien en broma en Estados Unidos, pero muy en serio en Corea del Sur y Japón, mucho más vulnerables a una agresión militar norcoreana, sea convencional o nuclear. Fuera del belicismo de Trump, el papel de Corea del Sur ha sido clave en el cambio de 180º de su vecino comunista. La invitación del Norte a los recientes Juegos de Invierno en Corea del Sur, las reuniones de alto nivel realizadas durante su desarrollo y posteriormente, permitieron a los coreanos del sur anunciar que Kim se hallaba disponible a "desnuclearizar" la Península, es decir, a eliminar su arsenal atómico,el único existente en las dos Coreas. Pero hasta ayer Kim no había hecho oficial su anunciado encuentro con Trump, que era publicitado tanto por Seúl como por el propio estadounidense. Sería la primera cumbre en la historia entre ambos Estados.

Esta semana, Trump anunció que el director de la CIA y nominado como secretario de Estado, Mike Pompeo, había viajado a Corea del Norte para reunirse con Kim, un encuentro de alto nivel que fue "muy fluido", según Trump, y que tenía como objetivo preparar el encuentro. Estados Unidos siempre impuso como precondición a la reunión la "desnuclearización" del Norte, lo que implicaba una rendición antes de negociar. Es lo que ha ocurrido ahora con el anuncio de Kim ante la cúpula del partido gobernante.

Pero seguramente Estados Unidos deberá ofrecerle algo a Kim para que no quede humillado y debilitado ante sus propios compatriotas. Algunos medios informaron que una de las condiciones de Kim sería la retirada de las tropas estadounidenses de la región.Pero ayer el ministro de Defensa de Estados Unidos, general James Mattis, aseguró que Washington "no va a reducir su compromiso" con Japón, el otro aliado histórico en la región y también amenazado por Kim. Trump se reunió esta semana con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, al que ofreció garantías de que Washington tendrá en cuenta a Japón cuando se reúna con el norcoreano. El ministro de Defensa, Itsunori Onodera, envió un mensaje a Corea del Norte, al comparar el ataque de Estados Unidos contra Siria por el uso de armas químicas contra civiles que cometió el régimen de Damasco.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario