No cede la ola de protestas en Irán
Ayer fue el quinto día y ya hay al menos 13 muertos. El régimen dice que hay opositores armados e impuso la censura en las redes.

Martes 02 de Enero de 2018

Nuevas protestas estallaron ayer al caer la noche en Irán, donde un policía recibió un disparo mortal según el régimen islámico, un día después de que diez personas murieran por la represión en todo el país. Las autoridades iraníes han aplicado además la censura en las redes sociales. El clima de protestas se mantiene y evidencia el trasfondo de disconformidad de amplios sectores de la sociedad iraní con el régimen de los clérigos islámicos que domina el país con mano de hierro desde la revolución de 1979. La mala situación económica no mejora, como se había prometido luego del acuerdo nuclear con las Naciones Unidas y las grandes potencias firmado en 2015.
   La presencia policial era ayer muy fuerte en Teherán, donde grupos de manifestantes recorrieron el centro de la ciudad gritando eslóganes contra el régimen, informaron las agencias de noticias locales, muy controladas por el régimen islámico. La policía procedió a muchos arrestos. Según la televisión estatal, un policía murió y otros tres resultaron heridos por "disparos de fusil" en Nayafabad, en el centro de Irán. Estas versiones oficiales sobre "agresiones armadas" no han podido ser comprobadas en ningún caso. A la vez, se consigna que al menos 12 manifestantes han sido muertos a tiros por los uniformados. Fue el quinto día de disturbios en varias ciudades de Irán, que comenzaron con protestas contra el poder y las dificultades económicas, el desempleo, la carestía y la corrupción.


El "moderado" Rohani

Las últimas manifestaciones se produjeron a pesar de las advertencias del presidente Hasan Rohani, quien ayer afirmó que "el pueblo iraní responderá a los agitadores". Por su parte, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Shamkhani, responsabilizó "a las redes sociales" de la violencia. Las redes sociales son uno de los grandes temores del régimen islámico, que ha redoblado el control y la censura en ellas. "Los mensajes sobre la situación en Irán vinieron de Estados Unidos, Reino Unido y Arabia Saudita", afirmó el funcionario, sin mostrar pruebas. "Lo que está ocurriendo en las redes sociales en relación a la situación en el país es una guerra contra el pueblo iraní", dramatizó.
   El presidente de Estados Unidos, Donald Trump afirmó que "es momento para el cambio" en Irán, después de haber dicho que "los regímenes opresores no pueden durar para siempre". Trump ha cambiado la política de Barcak Obama hacia Irán y ha cuestionado el acuerdo nuclear firmado el año pasado. Para Vladimir Putin, en cambio, "se trata de un asunto interno iraní". "Toda intervención exterior que desestabilice la situación (en Irán) sería inadmisible", agregó la cancillería, según la agencia de noticias AFP. Un dato clave es que Rusia es una firme aliada del régimen de shiíta de Teherán.
   Debido a las protestas masivas, el ministerio de Asuntos Exteriores de Bahréin llamó a sus ciudadanos a no viajar a Irán "bajo ningún pretexto" y a quienes ya están en el país a abandonarlo inmediatamente.
   En total, 13 personas fallecieron durante las protestas, que comenzaron el jueves en Mashhad (noreste), la segunda ciudad del país. Las protestas tienen dos objetivos: la carestía de la vida y la pobreza que no cede en Irán, y el régimen político dictatorial de los clérigos, que se perpetúa en el poder desde 1979. Las autoridades afirman que las fuerzas de seguridad no disparan contra los manifestantes y acusan a "agitadores" y "contrarrevolucionarios" armados. Nada de esto es comprobable por observadores independientes, ni tampoco creíble. El régimen iraní tiene frondosos antecedentes en materia de represión sangrienta de manifestaciones, como las ocurridas en 2009 cuando el presidente ultraislamista Mahmud Ahmadineyad se presentó a unas cuestionadas elecciones por su reelección.
   Ahora, diez personas murieron sólo el domingo por la noche. Ocho manifestantes murieron en Toyserkan (oeste) e Izeh (suroeste), según medios locales. Las protestas continuaron pese a que las autoridades censuran el acceso a las redes sociales y bloquearon Telegram e Instagram.
   Estas son las primeras manifestaciones de este alcance desde el movimiento de protesta en 2009 contra la reelección de Ahmadineyad, un integrista islámico y confeso antisemita. En la represión de 2009 murieron oficialmente 36 personas. La oposición duplica ese número.
   Ayer, Rohani, a quien el régimen y la prensa occidental presentan como un moderado, aseguró que "Nuestra economía necesita una gran operación de cirugía, debemos estar unidos", advirtió en referencia a reformas económicas que serán dolorosas. Rohani se ve comprometido porque fue el impulsor del acuerdo nucler que permitió el levantamiento de sanciones, con la firma en 2015 de un acuerdo histórico con las grandes potencias. Se auguraba una mejoría de la situación económica pero los frutos del acuerdo se hacen esperar.