Netanyahu se impondría a Livni en las elecciones israelíes de mañana
Mientras su ventaja en los sondeos se estrecha a horas de las elecciones israelíes de mañana, el candidato derechista Benjamin Netanyahu redobló su discurso sobre el temor de la población a los ataques desde Gaza y dijo que los planes del gobierno para canjear tierra por paz estaban condenados al fracaso.

Lunes 09 de Febrero de 2009

Jerusalén. — Mientras su ventaja en los sondeos se estrecha a horas de las elecciones israelíes de mañana, el candidato derechista Benjamin Netanyahu redobló su discurso sobre el temor de la población a los ataques desde Gaza y dijo que los planes del gobierno para canjear tierra por paz estaban condenados al fracaso. Al mismo tiempo, caían dos cohetes del grupo extremista Hamas en el sur de Israel, casi para ratificar la campaña de Netanhayu, quien sigue al frente de las preferencias sobre la ministra de Exteriores, la centrista Tzipi Livni.

La candidata centrista afirma que continuará con el proceso de paz con los palestinos impulsado por Estados Unidos, en una posición favorecida por el presidente Barack Obama. Netanyahu, un ex primer ministro de línea dura, ha visto una leve caída de su partido Likud en los sondeos por un alza de Avigdor Lieberman, cuya retórica antiárabe atrae a votantes luego de la guerra en la franja de Gaza. Lieberman se ubica a la derecha de Netanyahu y apuesta a sacar suficientes escaños en el Parlamento como para convertirse en el fiel de la balanza en las negociaciones para formar gobierno que seguirán al voto. Centrando sus ataques en Livni, Netanyahu dijo ayer: "Ella ya ha abandonado Jerusalén en las negociaciones con los palestinos. ¿No han aprendido una lección de todos sus fracasos durante los últimos tres años, y con los miles de misiles que nos golpean desde Líbano y Gaza?".

2005, un parteaguas. Netanyahu, al igual que cuando fue primer ministro entre 1996 y 1999, duda de que los palestinos puedan establecer un Estado que no represente una amenaza para Israel. Se opuso al retiro unilateral de Gaza en 2005, un hecho que dividió al Likud y causó la aparición del centrista Kadima. Para Netanyahu los misiles que casi diariamente golpean a Israel son fruto de la política de "territorios por paz". Y no son pocos los que en Israel ven con amargura cómo las retiradas de Líbano, primero, y Gaza, después, fueron respondidas por los árabes con agresiones que obligaron a declararles dos guerras. Del lado árabe, grupos islámicos extremistas como Hezbolá y Hamas, les dan la razón al proclamar que las retiradas de Israel se debieron a sus continuos ataques. Pero Netanyahu también rechaza los llamados de Estados Unidos para congelar los asentamientos en Cisjordania. Con Obama en la Casa Blanca, un gobierno de Netanyahu bien podría quedar aislado en la escena internacional.

Seguir el diálogo. Livni, quien se "apoderó" de Kadima cuando el premier Ehud Olmert fue forzado a dimitir por corrupción, no logró apoyo suficiente para formar una nueva coalición de gobierno, dejando el camino abierto a las elecciones de mañana. Livni y el Partido Laborista del ministro de Defensa, Ehud Barak, no se han beneficiado en los sondeos del gran apoyo popular dado a la ofensiva en Gaza.

Pero la leve caída en el respaldo para Netanyahu ha revivido sus esperanzas de convertirse en la primera mujer en liderar al Estado judío desde el mandato de Golda Meir en la década del 70. Ayer afirmó que insistirá con las conversaciones que sostuvo con líderes palestinos, un proceso que comenzó en las conferencias de Annapolis en 2007. "Continuaré por el camino que tracé con mis socios del lado palestino", dijo Livni. "No estoy preparada para ser una primera ministra cuyas manos están atadas a un gobierno sin algún proceso de paz".