El Mundo

Nafta: Trump impuso sus condiciones a Canadá

Negoció bilateralmente como había hecho antes con México. El nuevo tratado favorece a la industria estadounidense y los "farmers".

Martes 02 de Octubre de 2018

Luego de torcer el brazo de Canadá, el presidente Donald Trump pudo proclamar ayer que el antiguo tratado de libre comercio de América del Norte, Nafta, ha muerto. El nuevo acuerdo también abarca a Estados Unidos, Canadá y México, pero fue negociado bilateralmente por imposición de Trump. Pasa a llamarse Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA), otra imposición de Trump. Hace un mes Estados Unidos acordó con México en negociaciones bilaterales y ahora lo hizo con Canadá. El nuevo tratado sería presentado en Buenos Aires, en la cumbre del G-20 de noviembre próximo. Más allá de las formas, es claro que Trump, un enemigo declarado del ahora sepultado Nafta, ha impuesto su voluntad a sus dos vecinos. En el caso de Canadá, ayer mismo salieron los sectores más afectados a denunciar a su gobierno por haberlos presuntamente traicionado. Los productores lácteos, pero también el sector automotriz canadiense, están entre los afectados. Pero visto en conjunto, se evitó la eliminación del Nafta,con que amenazaba Trump desde su campaña electoral, y se logró sustituirlo por un tratado globalmente similar.

Luego de un dramático fin de semana de negociaciones sin pausa, el representante comercial estadounidense Robert Lighthizer y la canciller canadiense Chrystia Freeland anunciaron el acuerdo en un comunicado conjunto. El acuerdo preserva el proceso de resolución de disputas del antiguo Nafta, el cual Estados Unidos quería eliminar, resaltó un funcionario canadiense. Este punto parece casi el único que logró ganar Canadá.

Puntos principales

En concreto, el nuevo acuerdo permite a Estados Unidos exportar el equivalente al 3,6 por ciento del mercado de lácteos de Canadá, por encima del nivel actual de 1 por ciento. Estados Unidos eleva además el valor de las mercancías que puede exportar por servicio de paquetería o comercio electrónico a Canadá, de 20 a 100 dólares canadienses la unidad. El nuevo tratado obliga tanto a Canadá como a México a que los autos contengan más componentes hechos por trabajadores de los tres países. Hasta ahora, para que un auto se pudiera considerar producto local y libre de aranceles en el Nafta, el 62,5 por ciento debía haberse fabricado en algunos de los tres países socios. Con el nuevo acuerdo, este porcentaje sube al 75 por ciento. Pero además se incorpora un requisito clave impuesto por Trump: un porcentaje del contenido de los autos, que será progresivo hasta alcanzar el 40 por ciento en 2023, debe estar hecho por obreros con salarios que ganen 16 dólares la hora o superiores. Un valor que triplica lo que gana un trabajador mexicano.

El nuevo marco ya no se llama Nafta sino USMCA, por "United States, Mexico, Canadá", un orden de iniciales impuesto por Trump y que este repitió ayer en la Casa Blanca cuando presentó el acuerdo. El antiguo Nafta era "el peor acuerdo de la historia", recordó Trump, mientras que el nuevo "es una protección para los trabajadores" estadounidenses y "una victoria para los ganaderos" de su país. En plena campaña para las elecciones de medio término del 6 de noviembre, Trump usará el nuevo acuerdo como un logro de sus primeros dos años de gestión.

Canadá aceptó un cupo de 2,6 millones de vehículos exportados a Estados Unidos, en el caso de que Trump imponga aranceles globales de 25 por ciento, algo factible en la actual guerra comercial global. Trump había amenazado repetidamente con gravar la producción automotor canadiense, que tiene a Estados Unidos como principal comprador. En el tema de los lácteos, Canadá destacó que le dará a Estados Unidos prácticamente el mismo acceso que había ofrecido en el Acuerdo Transpacífico impulsado por Barack Obama y que Trump sepultó al inicio de su mandato. "Es un buen día para Canadá", declaró el primer ministro Justin Trudeau al salir de su oficina. Pero los productores lácteos canadienses opinan diferente.

"La concesión de un acceso adicional de 3,6 por ciento a nuestro mercado lácteo, la eliminación de clases lácteas competitivas y las medidas extraordinarias que limitaron nuestra capacidad de exportar tendrán un enorme impacto", dijo Pierre Lampron, presidente de la asociación de los productores lácteos canadienses

Daños limitados

Aunque Trump es el claro ganador, México y Canadá consiguieron limitar los daños frente a la dura estrategia negociadora de Estados Unidos y evitaron la "muerte" del mayor acuerdo comercial del mundo. El nuevo acuerdo es seguramente la mayor victoria de Trump ante su base de votantes en los más de 20 meses que lleva en la Casa Blanca. Lo reafirma el medio online Politico.com, ciertamente nada amigo de Trump, que calificó su estrategia negociadora de "muchos palos y pocas zanahorias", en referencia a las amenazas contra México y Canadá que lanzó Trump durante el proceso negociador y los ataques frontales contra el primer ministro canadiense, Justin Trudeau. También le da una victoria en medio de la guerra comercial que decidió abrir con China.

La renegociación del Nafta fue, junto a la construcción del muro en la frontera con México, una de las promesas electorales más importantes de Trump y significa la traslación al ámbito comercial del "America First" (Estados Unidos primero), su lema de campaña que ahora es línea de acción de su gobierno.

"A lo largo de la campaña prometí renegociar el Nafta y hoy hemos cumplido esa promesa", proclamó ayer desde el jardín de la Casa Blanca. La renegociación fue un instrumento de política interna, además de una medida comercial.

Canadá y EEUU afirman en el comunicado conjunto que el nuevo tratado "le dará a nuestros trabajadores, granjeros, rancheros y empresas un acuerdo comercial de elevado estándar que resultará en mercados más libres, comercio más justo y robusto crecimiento económico en nuestra región". "Fortalecerá a la clase media, y generará empleos bien pagados y nuevas oportunidades para los casi 500 millones de personas para las que Norteamérica es su hogar", se agrega en el texto oficial firmado por Canadá y Estados Unidos. México se sumó a los festejos. "Es una buena noche para México, y para América del Norte", tuiteó el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray.

Estados Unidos y Canadá estaban bajo presión para llegar a un acuerdo antes de la medianoche del domingo, cuando Estados Unidos debía hacer público el texto completo del acuerdo que logró recientemente con México. Canadá, el segundo principal socio comercial de Estados Unidos, había sido excluido del acuerdo que Estados Unidos y México alcanzaron en agosto para reformar el Nafta.


Aranceles en pie

Trump pretende mantener los aranceles que impuso al acero y el aluminio de México y Canadá pese al pacto comercial. "Sin aranceles, no tendríamos un acuerdo", dijo. Trump impuso aranceles desde el 1 de junio del 25 por ciento al acero y del 10 por ciento al aluminio de la Unión Europea, México y Canadá, que respondieron con contramedidas.

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