El Mundo

Murió en Uruguay el ex presidente y dictador Juan María Bordaberry

Falleció a los 83 años en Montevideo, donde desde 2007 estaba en prisión domiciliaria por la represión ilegal cometida bajo su régimen. Bordaberry llegó al poder por vía de las urnas en 1971, pero luego lideró un golpe de Estado en 1973.  

Lunes 18 de Julio de 2011

Montevideo. - El ex dictador uruguayo Juan María Bordaberry falleció a los 83 años en Montevideo, donde desde 2007 estaba en prisión domiciliaria por la represión ilegal cometida bajo su régimen. Bordaberry llegó al poder por vía de las urnas en 1971, pero luego lideró un golpe de Estado en 1973.

Detenido en prisión en noviembre de 2006, desde enero de 2007 cumplía la condena en la casa de uno de sus hijos debido a su delicada salud. Sufría principalmente afecciones respiratorias. Su deceso se produjo precisamente por complicaciones cardiorrespiratorias, según informó la familia. Sus restos fueron velados privadamente y sepultados ayer.

El crimen de Michelini. La Justicia había hallado a Bordaberry culpable de los asesinatos en 1976, en Buenos Aires, de los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, y de los guerrilleros tupamaros Rosario Barredo y William Whitelow. Por estos crímenes fue condenado a 30 años de prisión. Posteriormente se agregaron a la causa otros ocho asesinatos. Fueron las excepciones instituidas por el presidente Tabaré Vázquez a la ley de amnistía o de Caducidad las que permitieron el juzgamiento y condena de Bordaberry, así como de otros dictadores y represores. La ley de amnistía fue establecida en diciembre de 1986, bajo el primer gobierno democrático que sucedió a la dictadura.

Nacido en 1928, Bordaberry se educó en colegios católicos y de joven se vinculó tempranamente a la política, siendo elegido senador por el Partido Nacional (o Blanco). En 1969 se integró al Partido Colorado y fue ministro de Ganadería. Ante la imposibilidad de reelección del caudillo colorado Jorge Pacheco Areco, Bordaberry encabezó la fórmula presidencial que triunfó en las elecciones de 1971. Asumió el mando en marzo del año siguiente, cuando Uruguay atravesaba por una grave crisis política a causa de las acciones terroristas realizadas desde los años 60 por el grupo Tupamaros.

El debilitamiento político de Bordaberry en su primer año y medio de gestión derivó en el golpe. Previamente, en febrero de 1973, resistió una sublevación de los militares. Pero "escaso de apoyo político, transó con éstos", según reseñó el periódico El Observador. Bordaberry encabezó el golpe cívico-militar, pero su gestión estuvo siempre tutelada por las fuerzas armadas, al punto que fue destituido en 1976 y sustituido por Alberto Demicheli, titular del Consejo de Estado. Este era un organismo creado por la dictadura, que también suprimió el Parlamento y las libertades civiles.

Enemigo de los partidos. Bordaberry, pese a sus orígenes democráticos, era un enemigo de los partidos políticos. En 1975 propuso a los militares eliminar los partidos políticos y crear un sistema de tipo corporativo. Era "decididamente antiliberal", afirma El Observador, y en el modelo que proponía "las fuerzas armadas ejercerían una fuerte centralidad, desplazando a los partidos políticos que, a su entender, habían caducado". Pero los militares declinaron la propuesta. Bordaberry les recriminó no haber querido "asumir la responsabilidad histórica", de eliminar a los partidos y al sistema democrático. Poco después, el 12 de junio de 1976, sustituyeron a Bordaberry. Durante el resto de la dictadura, que finalizó en 1985, Bordaberry se dedicó a la actividad agropecuaria en su estancia familiar.

Cuando en 2005 el presidente Tabaré Vázquez habilitó excepciones a la ley de amnistía, Bordaberry fue acusado. Al pedir su procesamiento, la fiscal del caso argumentó que las pruebas eran contundentes en cuanto a su responsabilidad en los secuestros de los legisladores Michelini y Gutiérrez Ruiz en Buenos Aires. Las pruebas recabadas comprenden documentación aportada por la Justicia argentina, así como documentos desclasificados por el Departamento de Estado de Estados Unidos y la CIA, que dan cuenta de la coordinación represiva entre las dictaduras de la región mediante el Plan Cóndor.

El presidente del Partido Nacional, Luis Alberto Heber, comentó ayer que con la muerte de Bordaberry "termina una generación que generó un enfrentamiento entre uruguayos. Un Uruguay violento que queremos dejar atrás". El dictador fallecido era el padre del actual líder del Partido Colorado, Pedro Bordaberry.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario