El Mundo

Murió Ríos Montt, responsable del genocidio de 25 mil indígenas

El militar guatemalteco falleció sin ir a prisión. En 1982, en pleno conflicto interno, tomó el poder e hizo escalar la represión contra la etnia ixil

Lunes 02 de Abril de 2018

El dictador guatemalteco José Efraín Ríos Montt murió a los 91 años, con demencia senil y sin ir a prisión como responsable del genocidio de al menos 25 mil indígenas en apenas 17 meses, mientras gobernó de facto, causa por la que estaba siendo juzgado.

Ríos Montt, quien gobernó Guatemala entre 1982 y 1983 tras dar un golpe de Estado, era juzgado por el asesinato de 1.171 indígenas de la etnia ixil. Se llevó el secreto del destino de miles de desaparecidos que registran los organismos de DDHH de Guatemala. "Falleció en su hogar, con el amor de su familia, con su conciencia sana, limpia, rodeado de mucho amor, aquejado por las dolencias que sabemos", relató uno de sus abogados, Luis Rosales.

Ríos Montt tenía problemas respiratorios y pulmonares y desde 2015, en pleno proceso en su contra por genocidio, había sido declarado con demencia senil. Otro de sus abogados, Luis Rosales, relató que ya se informó a los órganos judiciales sobre la muerte de Ríos Montt. "Murió en paz, tranquilo, y todos con la convicción de que en este país nunca hubo genocidio y fue inocente de lo que se le acusa", sostuvo.

El 10 de mayo de 2013 el general retirado del ejército fue encontrado culpable de genocidio y delitos de lesa humanidad y condenado a 80 años de prisión. Sin embargo, 10 días después la Corte de Constitucionalidad, máxima instancia jurídica de Guatemala, anuló la sentencia por fallos en el proceso y ordenó un nuevo juicio.

A Ríos Montt, nacido en Huehuetenango en junio de 1926, se lo considera uno de los dictadores más sanguinarios de América latina y su figura despierta en Guatemala recuerdos y heridas, aún 21 años después del fin del conflicto interno. El conflicto interno o guerra civil guatemalteco comenzó en 1960 y terminó recién el 29 de diciembre de 1996, durante la presidencia de Alvaro Arzú, con la firma del "Acuerdo de Paz Firme y Duradera" entre el Estado y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca. El conflicto guatemalteco sumó elementos propios de la Guerra Fría y otros internos, específicamente guatemaltecos.

La Comisión para el Esclarecimiento Histórico nombrada por Naciones Unidas estimó que el saldo al final de la guerra interna fue de doscientos mil muertos, cuarenta y cinco mil desaparecidos, y cerca de cien mil desplazados. En este contexto se da la breve y sangrienta dictadura de Ríos Montt. Este llegó a general en 1973, aunque apenas dos meses después renunció para pelear, sin suerte, la Presidencia en las elecciones de marzo de 1974. Postulante de la desaparecida Democracia Cristiana, Río Montt fue desde entonces figura clave de la política guatemalteca. Militar de "mano dura", eterno aspirante a la Presidencia e ícono de la brutal represión desatada por las fuerzas armadas durante los años más duros del conflicto interno, en marzo de 1982 integró la Junta Militar que por medio de un golpe derrocó al presidente militar Fernando Romeo Lucas García. Tres meses después disolvió la Junta Militar y se autoproclamó jefe de Estado. Una de sus primeras medidas fue poner en marcha tribunales de fuero especial. Jueces de rostros cubiertos condenaron a muerte a 16 personas, y obligaron a los indígenas a integrarse a las Patrullas de Autodefensa Civil, grupos paramilitares de represión.

Durante los 17 meses que gobernó Ríos Montt, el ejército ejecutó más de 250 matanzas de indígenas, en las que murieron más de 25.000 personas. Las matanzas de indígenas en el "Triángulo Ixil" ya eran una práctica regular del ejército. El 8 de agosto de 1983 Ríos Montt fue derrocado por un golpe encabezado por su ministro de la Defensa, general Oscar Mejía Víctores, quien gobernó hasta enero de 1986, cuando se instauró la democracia. A fines de 1989 Ríos Montt y otros militares y políticos fundaron el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), partido que le permitió ocupar una banca de diputado desde 1994 hasta 2012. La Corte de Constitucionalidad le permitió, en 2003, pelear por la presidencia, aunque sufrió una dura derrota.

El rol de Rigoberta Menchú

La Justicia recién empezó a incomodarlo en 1999, a partir de que la premio Nobel de la Paz (1992) Rigoberta Menchú presentó una querella contra ocho ex altos mandos militares ante la Audiencia Nacional de España. La denuncia de Menchú por genocidio, torturas y terrorismo de Estado fue admitida por el juez español Guillermo Ruiz Polanco en marzo del 2000, y meses después emitió una orden internacional de captura y extradición a España, que nunca se concretó. En diciembre de 2007 la Corte de Constitucionalidad, el máximo tribunal guatemalteco, dejó sin efecto las diligencias de la Audiencia Nacional española al considerar que no tenía competencia para juzgar a guatemaltecos.

Meses antes, la Asociación por la Justicia y la Reconciliación, integrada por familiares de las víctimas de la represión, había presentado una denuncia penal ante los tribunales locales por genocidio contra Ríos Montt y otros militares retirados por las matanzas de indígenas.

Tras quedarse sin inmunidad en enero de 2012, al dejar su banca de diputado, Ríos Montt se presentó ante la Justicia para afrontar las acusaciones. Una jueza lo incluyó en el proceso y ordenó su prisión preventiva domiciliaria. Fue condenado un año después, pero la decisión fue luego anulada.

Comenzó entonces otro proceso, a puerta cerrada y sin posibilidad de condenarlo a prisión por su demencia senil. Ayer fue sepultado con honores militares. Su ataúd fue trasladado por altos oficiales de las tres fuerzas y recibido por tropas en formación.

juzgado. Ríos Montt en enero de 2013, cuando se inició el proceso que lo condenó por genocidio.

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