El Mundo

Multitudinarias protestas a favor de un mayor control de armas en EEUU

La "marcha por nuestras vidas" convocada por los estudiantes sobrevivientes del tiroteo en una escuela.

Domingo 25 de Marzo de 2018

Clamor sin precedentes. Más de 800.000 estadounidenses colmaron la avenida Pensylvania, en Washington, en contra del libre acceso a las armas.

Centenas de miles de estadounidenses de todas las edades, cansados los tiroteos y matanzas en escuelas, ocuparon ayer las calles de Washington y numerosas otras ciudades del país para exigir la adopción de controles más rígidos de acceso a las armas de fuego. Las marchas fueron convocadas y organizadas por jóvenes estudiantes, ya hartos de la constante violencia con armas de fuego, que dejan unos 30.000 muertos a cada año en el país. Pero multitudes de adultos se sumaron a las manifestaciones, en lo que ya se considera una de las mayores protestas en al menos una generación.

Fuentes ligadas a la organización de la protesta dijeron a la red de TV NBC que la manifestación de ayer en Washington reunió por lo menos 800.000 personas.

Centenares de marchas se registraron también ayer en ciudades como Nueva York, Atlanta, Boston, Chicago, Cincinnati, Dallas, Houston, Miami, Minneapolis, Nashville y Seattle, entre muchas otras, así como en Londres, Reino Unido, y en varias ciudades de Canadá. Los oradores más ovacionados en Washington fueron los sobrevivientes de la masacre del mes pasado en un colegio de secundaria en Parkland, Florida, donde 14 estudiantes y tres adultos fueron muertos a balazos. "Súmense a nosotros o preocúpense, porque los electores van a hablar", dijo Cameron Kasky, sobreviviente de esa matanza.

"Seis minutos y 20 segundos"

Emma González, la joven que días después de la masacre en la secundaria de Florida se hizo conocida por el emotivo discurso que dio exigiendo un mayor control del uso de armas en Estados Unidos, protestó ayer en silencio ante una multitud en Washington. "Seis minutos y 20 segundos fueron suficientes para que 17 de los nuestros murieran", fue lo poco que pronunció la jovencita, quien en medio de lágrimas se mantuvo de pie y con la mirada fija sin decir ninguna palabra por los mismos seis minutos.

David Hogg, otro de los sobrevivientes, dijo a la multitud que "podemos y vamos a cambiar este mundo". "Haremos de esto una cuestión electoral!", dijo el joven líder de la marcha. Los manifestantes también saludaron con una ovación a Yolanda Renee King, de apenas nueve años y nieta de Martin Luther King, quien pidió "un mundo sin armas". "¿Cuántos más deben morir?", rezaban en la fría mañana de ayer incontables pancartas, en referencia a la última matanza de Parkland. "¿Seré yo la próxima?", rezaba el cartel que llevaba una joven en medio de la multitud. "Libros, no armas", "Protejan a los jóvenes, no a las armas", "Ya basta con las armas!", eran algunas de las consignas que se repetían miles de veces en la marea humana que se movilizaba por la avenida Pensilvania, que une la Casa Blanca con el Capitolio, sede del Congreso. Formalmente, la "marcha por nuestras vidas" pide la prohibición tanto a la comercialización de rifles de asalto como la venta libre de cargadores para armas semiautomáticas, así como el refuerzo de los controles de antecedentes de las personas interesadas en comprar armas.

La ira de los manifestantes se enfoca fundamentalmente en la clase política, que ha sido incapaz de articular una respuesta efectiva a la generalizada violencia con armas de fuego. "Estoy cansada! No quiero más que los políticos dediquen sus pensamientos y oraciones a esta tragedia. Queremos acciones! Queremos que hagan algo! Ya basta!", dijo la estudiante Rose Gomez, de 17 años, quien se sumó a la marcha acompañada de toda su familia. Otros manifestantes pedían reformar la Segunda Enmienda de la Constitución, que consagra el derecho de los ciudadanos a poseer armas de fuego, mientras muchos otros reclamaban el fin de la influyente Asociación Nacional del Rifle (NRA), poderoso lobby que defiende la posesión de armas y que contribuye a campañas políticas. "No deberíamos tener armas en nuestra sociedad. Estos muchachos tienen razón", dijo el Jeff Turchin, de 68 años, que aportó su voz a la protesta.

Decenas de activistas defensores de la Segunda Enmienda constitucional, que permite a cualquier ciudadano mayor de 18 años comprar un arma, salieron también a protestar en contra de la "marcha por nuestras vidas". En varias ciudades del oeste del país, los manifestantes "proarmas" se mezclaron entre los cientos de miles que salieron a las calles a pedir al gobierno el endurecimiento de las leyes que permiten el uso de armas.

Alcance nacional

Las marchas cuentan con el apoyo de personalidades como el actor George Clooney y su esposa Amal, que donaron medio millón de dólares para el movimiento. Oprah Winfrey y Steven Spielberg también sumaron su apoyo, y el actor Bill Murray comparó las marchas de ayer a las protestas contra la Guerra de Vietnam en la década de 1960. En el escenario principal, en el centro de Washington, los oradores se alternaban al micrófono con presentaciones de músicos como Ariana Grande, Demi Lovato, Miley Cyrus y Jennifer Hudson, quien perdió a su madre y un hermano en un tiroteo en Chicago en 2008. Mientras el centro de Washington era literalmente inundado por jóvenes, niños y adultos, lo mismo ocurría en casi aproximadamente muchísimas ciudades de todo el país. Una de las marchas tuvo lugar en Parkland, Florida, donde el mes pasado ocurrió la matanza en el colegio secundario. Allí miles de personas manifestaron en el parque Pine Trails, el mismo lugar en que hace poco más de un mes los vecinos se reunieron para una vigilia en conmemoración de los 17 fallecidos. En Nueva York, la marcha incluyó al músico Paul McCartney, quien caminó en medio de la multitud. "Uno de mis mejores amigos fue víctima de violencia con arma de fuego cerca de aquí", dijo McCartney, en referencia al asesinato a balazos de John Lennon, en 1980.

Futuro en peligro. Una de las consignas de las concentraciones.

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