El Mundo

Muere una niña migrante bajo custodia de una patrulla fronteriza de EEUU

La menor de 7 años y su padre guatemaltecos fueron detenidos el 6 de diciembre. Convulsionó y fue llevada a un hospital con 41 grados de fiebre.

Sábado 15 de Diciembre de 2018

La muerte de una niña guatemalteca de siete años bajo custodia de las autoridades migratorias de Estados Unidos tras cruzar ilegalmente la frontera desde México desencadenó una gran controversia en el país norteamericano. En medio de la tormenta, la administración de Donald Trump utilizó ayer lo sucedido como argumento para desincentivar la llegada de inmigración ilegal al país y se desvinculó de toda responsabilidad en lo sucedido. "Es una situación horrible y trágica", dijo Hogan Gidley, uno de los voceros de la Casa Blanca, y llamó al Congreso a aprobar leyes para "desincentivar" la llegada de migración ilegal. Su respuesta cuando la prensa preguntó si el gobierno asumía alguna parte de responsabilidad en la muerte de la niña fue un rotundo no. Se trata de "un ejemplo muy triste" de las consecuencias que tiene el cruce ilegal de la frontera, manifestó por su parte la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen. "Esta familia eligió cruzar ilegalmente. Seguiremos viendo qué sucedió pero, de nuevo, no puedo dejar de expresar lo peligroso que es el viaje cuando los migrantes deciden venir ilegalmente", indicó.

La menor, identificada como Jackeline Caal, murió la semana pasada cuando estaba en manos de la patrulla fronteriza, según The Washington Post. La noticia saltó a la opinión pública el jueves. La pequeña y el padre, Nery Caal, de 29 años, fueron detenidos el 6 de diciembre en medio de un grupo de 163 personas en una zona remota de Nuevo México, a unos 145 kilómetros de la estación más cercana de la patrulla fronteriza, en Lordsburg. Los migrantes fueron llevados de la zona a Lordsburg en dos grupos, y en el primero había unos 50 menores no acompañados, dijeron funcionarios.

La menor comenzó a tener convulsiones ocho horas después. Llevaba días sin comer y sin beber, según los registros de la patrulla fronteriza. Tenía además 41 grados de fiebre. Un helicóptero la trasladó a un hospital en El Paso, donde entró en paro respiratorio. Pudo ser "reanimada" pero no se recuperó y murió en el hospital menos de 24 horas después de llegar allí, todo según la versión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

La muerte suscita interrogantes sobre cuán evidente era el padecimiento de la menor. Una planilla llenada poco después de la detención no mencionada nada del tema. El formulario afirma que la pequeña no estaba sudando ni temblando, no mostraba trauma alguno y estaba lúcida. "Dice tener buena salud", se lee en el formulario que contiene en la parte de abajo la firma del padre.

ACLU, una de las organizaciones de defensa de los derechos civiles más importantes del país, acusó a CBP de tener "una cultura de crueldad". "El hecho de que se haya tardado una semana en que esto salga a la luz muestra la necesidad de transparencia de CBP", indicó ACLU en un comunicado, en el que reclamó una "investigación rigurosa".

La muerte de la pequeña guatelmateca tuvo lugar en medio de la crisis de las caravanas migrantes centroamericanas. Miles de personas procedentes de Centroamérica esperan en la ciudad mexicana de Tijuana poder pedir asilo en Estados Unidos. El número de arrestos de inmigrantes sin papeles en la frontera entre Estados Unidos y México está rompiendo récords este año, con un aumento significativo de las detenciones de familias. En noviembre se marcó un nuevo récord de los arrestos fronterizos, con un aumento del 78 por ciento en las detenciones. Según las cifras de CBP, unas 51.856 personas fueron detenidas tras intentar entrar ilegalmente en Estados Unidos desde el vecino del sur. Las familias arrestadas fueron 25.172, un número más de tres veces mayor a las 7.016 interceptadas en el mismo mes del año pasado.

La patrulla fronteriza ha visto un incremento en los grandes grupos de migrantes, muchos de ellos con niños pequeños, que se entregan a las autoridades. La mayoría son de origen centroamericano y señalan que huyen de la violencia. En lugar de intentar evadir a las autoridades, se entregan con planes de solicitar asilo. Anteriormente, un bebé murió poco después de ser liberado de un centro de detención familiar en Texas, en momentos en que el gobierno de Trump intenta rechazar las solicitudes de asilo para aquellos que cruzaron ilegalmente la frontera. Una corte federal de apelaciones bloqueó temporalmente esa medida, pero el gobierno solicitó a la Corte Suprema su reinstauración el martes.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});