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Merkel y Sarkozy develan su plan para salvar al euro con rigor fiscal

Ambos estadistas acordaron una serie de reformas que implican cambiar la “constitución” europea. Castigar el déficit fiscal y crear un “gobierno” de la eurozona son las medidas principales.

Martes 06 de Diciembre de 2011

París. — Nicolás Sarkozy, presidente de Francia, recibió en París a la canciller germana, Angela Merkel, para ultimar un plan que se propone salvar al euro. El corazón de la propuesta consiste en imponer una mayor disciplina fiscal a la eurozona de 17 países, lo que implica que el tratado constitutivo de la UE tendrá que ser modificado para hacerlo más severo. La jugada franco-alemana será oficializada en la cumbre de la UE del jueves y viernes venideros, si es que consigue el consenso necesario.

Merkel y Sarkozy —apodados “Merkozy” por la prensa—dijeron luego de reunirse en el Palacio del Elíseo en París que su propuesta busca salvar la moneda única. “Lo que queremos con la canciller es decirle al mundo que en Europa la regla es que pagamos nuestras deudas, reducimos nuestros déficits y restauramos el crecimiento”, afirmó un tajante Sarkozy en la conferencia de prensa junto a Merkel. “Este paquete muestra que estamos absolutamente determinados a mantener el euro como una moneda estable y como un importante contribuyente a la estabilidad europea”, subrayó la canciller germana.

Objetivos. Merkel y Sarkozy ya habían dejado ver con anterioridad que querían poderes más coercitivos sobre los países de la zona euro que no logran bajar sus déficits. Hasta ahora, el 3% del PIB de tope establecido en el Pacto de Estabilidad era fácilmente sorteado porque de hecho nunca se sancionaba a los infractores. Si se aprueba lo propuesto por “Merkozy”, se necesitará una mayoría calificada del 85% para evitar la sanción, que aplicará el Tribunal de Justicia Europeo. Y para reforzar esta “regla de oro”, los Tribunales Constitucionales de cada país deberán vigilar los presupuestos nacionales. Ambos líderes dijeron que enviarán su plan a la Comisión Europea (CE, brazo ejecutivo de la UE), a tiempo para la cumbre europea que se celebrará jueves y viernes en Bruselas. Además, dejaron clara su determinación para impulsar cambios al tratado de la UE, pese a las objeciones de algunos países miembro. Si países como Gran Bretaña, que no pertenece a la zona euro, bloquean un cambio al tratado dentro de la UE, el área monetaria de 17 naciones procedería a aplicar las modificaciones sólo para sus miembros. Recientemente, Polonia (que tampoco pertenece a la zona euro) advirtió que únicamente el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, tiene derecho a hacer propuestas en una cumbre, y señaló que sólo sus informes deben ser la base para el debate, no los franco-alemanes. Por eso Merkel y Sarkozy enviarán mañana su propuesta a Van Rompuy.

Peligro mortal. “En este período extremadamente preocupante, Francia cree que la alianza con Alemania es de una importancia estratégica. Arriesgar un desacuerdo sería poner en peligro que explote la zona euro”, alertó Sarkozy. Varios gobiernos, sobre todo los de Gran Bretaña, Irlanda y Holanda, se oponen a los cambios por razones de política interna y temen no conseguir el respaldo en los referendos necesarios para aprobar las modificaciones. Merkel justificó un nuevo tratado en “la urgencia de recuperar la confianza en la zona euro”, y la “necesidad de hacer modificaciones estructurales y jurídicas sobre la marcha”.

En cuanto al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), se adelantará su vigencia de 2013 a 2012. Las decisiones se tomarán por mayoría calificada del 85%, cuando ahora se toman con el 80%. La inclusión del sector privado en el FEEF deberá producirse siguiendo las reglas del FMI. Ambas medidas buscan dar una señal tranquilizadora a los mercados financieros.

Asimismo, surgirá un “gobierno” de la eurozona. Los primeros ministros y presidentes de la zona euro se reunirán todos los meses mientras dure la crisis. Entre sus prioridades estarán “la competitividad y el crecimiento”, subrayó Merkel. Este punto, impuesto por Francia, supone un recorte de poder real de la Comisión Europea (CE).

Según coincidieron los analistas, ambos países cedieron a exigencias del otro. Sobre un punto polémico, como los “eurobonos” exigidos por la Comisión Europea, ambos se han mostrado “absolutamente de acuerdo en que no son una solución a la crisis. Mutualizar la deuda ahora no tiene sentido”, dijo Sarkozy. “Francia y Alemania contribuirían a pagar la deuda de los otros, sin poder controlar sus deudas”, agregó.

Ahora resta esperar a la cumbre de los 27 en Bruselas, que se inicia este jueves y termina el viernes. Se prevén intensas negociaciones a varias bandas bajo la supervisión de Van Rompuy. La primera jornada terminará con una cena de los líderes de los 17 países de la zona euro. Entretanto, los mercados no descansan. Ayer la agencia S&P rebajó el pronóstico de 15 de los 17 países de la zona euro (ver más información en la sección Economía)

Irlanda

Irlanda anunció nuevos recortes del gasto y podría tener que decretar aún más austeridad. Irlanda está a mitad de camino de un ciclo de ocho años de fuertes recortes y alzas de impuestos para poner bajo control a su déficit fiscal, actualmente el mayor del mundo desarrollado. El país está además bajo un programa de rescate del FMI y la Unión Europea.

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