El Mundo

Merkel y Hollande no lograron un acuerdo con Putin

Separatismo en la antigua URSS. Estuvieron reunidos los tres en el Kremlin durante cinco horas. Prometieron continuar las negociaciones para sellar un armisticio.  

Sábado 07 de Febrero de 2015

Los gobernantes de Alemania y Francia abandonaron Moscú tras una reunión de más de cinco horas con el presidente Vladimir Putin sin alcanzar ningún tipo de acuerdo para resolver la crisis de Ucrania, aunque con la promesa de seguir negociando. Putin, por su parte, accedió a conversar por teléfono con su par de Ucrania, Petro Poroshenko, durante el fin de semana.

Ninguno de los líderes habló públicamente tras el encuentro, que terminó cerca de la medianoche, y tras ello el presidente francés, Francois Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, se trasladaron directamente desde el Kremlin al aeropuerto. Los dos mandatarios visitantes habían mantenido conversaciones similares el jueves con el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, como parte de un intento de alcanzar un acuerdo de paz antes de la Unión Europea decida sobre nuevas sanciones contra Rusia la próxima semana. Hollande y Merkel intentaron también poner un freno a la guerra, en plena escalada desde que los rebeldes armados por Moscú lanzaron una ofensiva la semana pasada, dejando sin efecto un armisticio vigente con altibajos desde septiembre.

Tras la reunión, el portavoz del Kremlin Dmitry Peskov dijo que los jefes de Estado decidieron en las "conversaciones constructivas" que se produjeron en la capital rusa que continuarán trabajando para un posible documento conjunto que reinstale el cese al fuego alcanzado en septiembre. El próximo contacto entre Putin, Merkel y Hollande sería mañana por teléfono, destacó el portavoz. Poroshenko también participaría en las conversaciones.

"En este momento se está trabajando en la preparación de un texto para un posible documento conjunto sobre la implementación de los acuerdos de Minsk, un documento que podría incluir propuestas hechas por el presidente de Ucrania y propuestas formuladas hoy y agregadas por el presidente Putin", dijo Peskov en el Kremlin.

Pero nadie se refirió a algún acuerdo respecto al vital asunto de si los rebeldes se retirarían del territorio que capturaron desde el fin del cese al fuego declarado en septiembre. En una clara señal de la atmósfera tensa que se vivió en la reunión, Merkel y Hollande salieron del Kremlin sin mostrarse para los usuales apretones de manos ante las cámaras. Solamente hubo un momento para fotos, en las que los líderes se mostraron muy serios.

Al menos 5.300 personas han muerto en la guerra entre los separatistas prorrusos y el ejército de Ucrania en el este del país.

La creciente presión militar está afectando a la economía ucraniana y abrió un debate sobre la posibilidad de que Estados Unidos suministre armas a Kiev, que está en desventaja ante Rusia, la que provee de sus mejores armas y sistemas de comunicación a los rebeldes. Hay además miles de tropas rusas actuando en forma directa en Ucrania oriental, según denuncian Kiev y los países occidentales. Moscú niega esto, pero la evidencia es contundente. Ayer se registraron tanques del modelo avanzado T-80 en los combates. La técnica que usa Rusia es sencilla: quita los distintivos a sus soldados y vehículos y cruza con total comodidad por la frontera oriental de Ucrania, bajo control de los rebeldes. El hundimiento de la moneda ucraniana subrayó la importancia de lograr un acuerdo.

Sobre el terreno, los rusos y los rebeldes se están concentrando en Debaltseve, una ciudad y centro ferroviario al noreste de Donetsk, una de las dos "capitales" de los rebeldes prorrusos. En Debaltseve resiste una guarnición de fuerzas de Kiev pese a estar casi rodeada.

Corredor. En tanto, ayer entró en vigor una tregua temporal, que permitió abrir un corredor humanitario. Pudieron verse caravanas de autobuses llegando desde las dos partes enfrentadas para permitir la evacuación de los civiles. Un corresponsal de Reuters que llegó a Debaltseve con el convoy rebelde de autobuses vio muchas casas con impactos de metralla y agujeros de proyectiles. En el norte de la ciudad se escuchaba artillería a distancia.

"Nueva Rusia". Moscú respalda el avance rebelde en el territorio al que Putin llama "Nueva Rusia". Desde que lanzaron su última ofensiva en enero, los rebeldes y sus aliados rusos han logrado importantes avances. Es por esto que en este momento un cese del fuego no interesa a Putin ni a sus aliados rebeldes, dado que están ganando terreno y los aliados occidentales de Kiev no están dispuestos a entregarle armas, al menos no por ahora. Kiev y Occidente quieren que un nuevo cese del fuego exija que los rebeldes entreguen los territorios conquistados con la última ofensiva, algo que hoy luce improbable.

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