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Merkel se anotó otro éxito ante el tándem Hollande-Rajoy

La cumbre europea de Bruselas se cerró luego de casi 48 horas con un éxito para la canciller alemana, Angela Merkel: el supervisor bancario único europeo —impulsado por Francia y España— se retrasará un año.

Sábado 20 de Octubre de 2012

Bruselas. — La cumbre europea de Bruselas se cerró luego de casi 48 horas con un éxito para la canciller alemana, Angela Merkel: el supervisor bancario único europeo —impulsado por Francia y España— se retrasará un año. En consecuencia, no se podrá inyectar dinero europeo en los bancos españoles de forma directa hasta 2014. España, que está en graves problemas y al borde del rescate, deberá pagar unos 10.000 millones de euros extra en intereses por este retraso, según estimaban ayer fuentes del mercado. Todos coinciden, empero, en que el supervisor supranacional de los bancos es necesario, dado que los sistemas de control nacional fallaron alevosamente en estos años de crisis (ver aparte).

Sin dejar traslucir su decepción, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, restó importancia a la postergación de la capitalización directa de los bancos, a pesar de que fue él mismo quien, junto al presidente galo, François Hollande, batallaron en la cumbre de Bruselas para que el supervisor bancario europeo estuviese plenamente operativo cuanto antes: pretendían que entrara en acción en enero de 2013. Merkel mostró otra vez su peso específico y el de su país y, con sus aliados del norte europeo, pateó la pelota para adelante. Es que cuanto antes esté listo el supervisor, antes llegará el dinero fresco europeo a los bancos españoles en forma directa. Y Alemania teme que esto se traduzca en mayores montos de dinero que tendrá que poner para salvar a las entidades financieras ibéricas, como el mayor aportante a los fondos de rescate que es.

En la rueda de prensa final del Consejo de Bruselas, Rajoy afirmó que la recapitalización directa es algo que "no urge" a Madrid. La recapitalización del sistema bancario español es apenas un 4 por ciento del PBI, alegó, así que no supone "la preocupación más importante del gobierno de España".

Sobre la futura unión bancaria, de la que el organismo de supervisión es el primer paso, Rajoy estimó que cuando se ponga en marcha, se podrá recapitalizar a la banca española en dificultades con efectos retroactivos, de modo que los fondos para el ejercicio 2013 salgan de fondos europeos y no de España. Merkel no tardó en retrucar: la canciller alemana afirmó en manera contundente que no iba a autorizar la recapitalización directa de bancos con efectos retroactivos. Sobre la partida ganada por Merkel, ayer el diario El País interpretaba que la canciller "dejó claro que la inyección de dinero europeo en los bancos sin pasar por el Estado" español y, por lo tanto, sin que suponga una carga para la deuda pública, "solo será posible en el futuro". En términos llanos, "no servirá para sanear los excesos financiados por los bancos españoles durante los años locos del boom".

Madrid ve así defraudadas sus esperanzas de que la recapitalización bancaria se pueda canalizar mediante el flamante fondo de rescate europeo, el Mecanismo de Estabilidad o MEDE. Será pues casi inevitable que el costo de la recapitalización bancaria, en torno a 40.000 millones de euros, pase a computarse como deuda pública española, aunque finalmente provenga de fondos europeos . Y esto repercutirá sobre los tipos de interés ya muy altos que paga España.

La cumbre europea tuvo así una única decisión de calado, y fue precisamente la que impuso Merkel: diferir a una fecha más "realista", según sus palabras, la posibilidad de recapitalización directa de los bancos europeos. Como ha ocurrido en otras cumbres, Merkel volvió a ganar la pulseada que mantuvo con otros líderes, en este caso con el nuevo tándem Rajoy-Hollande.

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