Miércoles 27 de Junio de 2012
Berlín/París. — La canciller alemana, Angela Merkel, buscó enterrar ayer la idea de bonos comunes de la zona euro, diciendo que Europa no tendría una responsabilidad compartida por la deuda "mientras yo esté viva", en una reunión entre los jefes de Finanzas de las cuatro mayores economías del bloque. Antes de una cumbre de la Unión Europea, el presidente de la Comisión Europea Herman Van Rompuy publicó un reporte que sugiere que la zona euro podría crear un Tesoro para la moneda única y emitir eurobonos comunes en el mediano plazo, como etapa final de una unión fiscal.
Sin embargo, Merkel, quien lidera la mayor economía de Europa y mayor contribuyente a los fondos de rescate, volvió a descartar cualquier mutualización de la deuda o compromiso bancario en un encuentro con uno de los partidos de su coalición de gobierno. "No veo una responsabilidad compartida de la deuda mientras yo esté viva", dijo según fue citada, un día después de calificar a los bonos como "económicamente errados y contraproducentes". Pero Berlín pareció dispuesto a evaluar una flexibilización de los fondos de rescate de la zona euro para ayudar a los bancos y tranquilizar a los inversores preocupados por el creciente riesgo de rebajas en los bonos de los gobiernos.
Los partidos en la coalición de centroderecha de Merkel propusieron que un nuevo fondo de rescate permanente, conocido como Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), envíe ayuda directamente a los bancos nacionales. Eso podría evitar el estigma político de un rescate para gobiernos como el de España, aunque los préstamos aún quedarían dentro del balance del Estado incrementando su deuda y estarían sujetos a estrictas condiciones.
Tensiones. Las tensiones políticas ya estaban en alza desde antes que se conocieran los comentarios de Merkel. El primer ministro italiano, Mario Monti, dijo al Parlamento que no apoyaría automáticamente las conclusiones de la cumbre de mañana y el viernes y que estaba listo para seguir negociando hasta el domingo si se necesitara más tiempo para acordar medidas que calmen a los mercados.
Los ministros de Hacienda de Alemania, Francia, Italia y España discutieron ayer cómo manejar la crisis en el corto plazo, además de propuestas para una integración fiscal y bancaria mas cercana a largo plazo para preparar el terreno camino a una cumbre de la Unión Europea que empieza el jueves.
La pre-cumbre de las cuatro grandes economías del euro, que se celebró en París, fue convocada de improvisto, lo que reflejó la urgente necesidad de consensos ante una crisis de deuda creciente que el lunes vio a Chipre convertirse en el quinto país de la eurozona en solicitar un rescate. Los mercados están en vilo y la presión internacional para ver acciones decisivas ha subido, pero no se espera que la cumbre, la vigésima desde que comenzaron los problemas de deuda del bloque en 2010, entregue una solución permanente a la crisis.
Chipre suma problemas. Chipre, la tercera economía más pequeña del bloque monetario de 17 países aumentó el drama de una tensa semana al solicitar préstamos de rescate el lunes. La isla del Mediterráneo, con un enorme sector financiero fuertemente expuesto a la vecina Grecia, podría necesitar hasta 10.000 millones de euros en fondos de emergencia, más de la mitad de su producción anual de 17.300 millones. Aunque la suma se encuentra fácilmente dentro del rango del FEEF, establece un precedente embarazoso y podría llevar a la exigencia de garantías o a que los tenedores privados de deuda asuman una pérdida, como ocurrió en Grecia.