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Merkel cierra "in extremis" un preacuerdo para una gran coalición en Alemania

La canciller Angela Merkel logró ayer un acuerdo con el Partido Socialdemócrata (SPD) de Martin Schulz.

Sábado 13 de Enero de 2018

La canciller Angela Merkel logró ayer un acuerdo con el Partido Socialdemócrata (SPD) de Martin Schulz, para iniciar charlas formales con miras a la formación de una nueva gran coalición de gobierno, atenuando meses de incertidumbre que habían planteado interrogantes sobre su futuro político. Así lo informó Merkel, tras 110 días de gobierno en funciones, 5 de negociaciones y una maratoniana última jornada, en una comparecencia conjunta con Schulz y el presidente de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Horst Seehofer, en el que la canciller anunció que las tres formaciones recomendarán el inicio formal de negociaciones tras alcanzar un acuerdo "sólido y serio", capaz de garantizar la "gobernabilidad del país" durante toda la legislatura.

El documento consensuado "in extremis" es un primer paso para un gobierno estable, más de tres meses y medio después de los comicios, pero el Partido Socialdemócrata (SPD) debe aún darle el visto bueno en un congreso extraordinario, el 21 de enero, y el pacto final deberá someterse al voto de sus militantes, donde persisten las dudas a una nueva alianza con Merkel. "Se trata de un documento de dar y recibir, como debe ser", dijo la mandataria alemana que aspira a ser investida para su cuarto mandato.

Bloqueo de urgentes reformas

El acuerdo marco pone distancia con los fantasmas que arreciaban sobre una crisis política en el país germano que estuvo los últimos 110 días con un gobierno en funciones y mantenía bloqueadas urgentes reformas europeas. El pacto alcanzado por la CDU, la CSU y el SPD constituye el esqueleto del programa del futuro gobierno alemán que sitúa el fortalecimiento de Europa en el centro y como prioridad del "nuevo tiempo político". El futuro del bloque continental es el principal tema en el texto hecho público ayer, como exigía Schulz y en él los partidos se comprometen a reforzar la Zona euro en cooperación con Francia y a transformar el mecanismo de rescate europeo en una suerte de fondo monetario europeo bajo control parlamentario. "Estamos listos para mayores contribuciones de Alemania al presupuesto europeo", dice el documento que también indica que no habrá una suba de impuestos para las grandes fortunas como exigía el SPD.

Las negociaciones transcurrieron bajo la atenta mirada de la extrema derecha, que saboreaba la posibilidad de un prolongado desgobierno alemán y la convocatoria a nuevas elecciones que —apostaban— hubiera hecho crecer el apoyo que de modo creciente vienen logrando en las últimas elecciones.

Con una mirada en ese nicho electoral, en el preacuerdo se prevé que la llegada de refugiados no supere los 220.000 al año y se restringe la reagrupación familiar a 1.000 personas al mes, dos aspectos que llevan el sello de la CSU. Tanto Merkel como Schulz admitieron que en el diálogo hubo momentos turbulentos, pero aseguraron que nunca se estuvo al borde del fracaso porque compartían el objetivo común y la voluntad de alcanzar un acuerdo.

En cuanto se conoció el preacuerdo para una futura gran coalición en el gobierno alemán tras más de 24 horas de reuniones de los equipos negociadores, la cotización del euro frente a la divisa estadounidense despegó y llegó a su mayor nivel desde finales de 2014.

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