Washington. — El aspirante republicano a la Casa Blanca, John McCain, sacudió ayer la campaña con una inesperada maniobra política cuyas consecuencias pueden ser decisivas: la gobernadora de Alaska, Sarah Palin —una figura poco conocida—, es su candidata a la vicepresidencia. En Palin, McCain eligió a la primera mujer que aspira a ese puesto por los republicanos, y sólo la segunda en la historia del país. Con 44 años, la gobernadora compensa los 72 años de McCain, cumplidos precisamente ayer. Por lo pronto, el ex prisionero de Vietnam ya logró con su anuncio un objetivo importante: diluir los ecos del histórico discurso de Barack Obama aceptando la candidatura demócrata apenas doce horas antes en una apoteósica fiesta ante 75.000 personas en Denver. "Ella es exactamente lo que necesito y lo que Estados Unidos necesita", afirmó McCain al presentarla. "Me ayudará a sacudir Washington", agregó en una clara referencia a que Obama —que hizo del "cambio" su lema— escogió en Joe Biden a un candidato a vice que lleva 34 años en el Senado.


























