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Matan en Siria a dos terroristas involucrados en los ataques en París

El Pentágono dijo que se cuentan entre los abatidos durante un bombardeo que descabezó una porción operativa del grupo. Uno tenía “vínculos directos” con el cerebro de la masacre del 13 de noviembre.  

Miércoles 30 de Diciembre de 2015

Un líder de Estado Islámico con conexiones directas con los atentados terroristas del mes pasado en París murió durante un bombardeo aéreo realizado por Estados Unidos en Siria contra el grupo terrorista, dijo ayer el Pentágono.

Los extremistas relacionados con la masacre de la capital francesa, que dejó 129 muertos y más de 350 heridos el 13 de noviembre, son Charaffe al Mouadan y Abdul Qader Hakim.

Al Mouadan, descripto como un miembro del Estado Islámico (EI) en Siria con "vínculos directos" con el supuesto cerebro de los ataques en París, Abdelhamid Abaaoud, estaba "planeando activamente ataques adicionales contra Occidente", dijo el coronel estadounidense Steve Warren, portavoz del Departamento de Defensa.

"Lo matamos en Siria el 24 de diciembre", dijo Warren.

El Pentágono también informó que en ataques aéreos de la coalición militar que lidera Estados Unidos contra Estado Islámico murieron otros nueve líderes de los yihadistas durante diciembre. Warren describió la estrategia como un ataque "a la cabeza de la serpiente".

Los diez individuos asesinados fueron descriptos por el Pentágono como el jefe y jefe adjunto de EI en la provincia de Kirkuk; el líder de una unidad que instaló artefactos explosivos; un responsable de finanzas de la organización en Mosul, un comandante en Tal Afar, un experto en computadoras educado en Reino Unido y cuatro coordinadores de operaciones externas, dos de los cuales tenían vínculos con los ataques terroristas de noviembre en París. "Continuaremos cazando a líderes (de EI) que trabajan para reclutar, planificar o inspirar ataques contra Estados Unidos y nuestros aliados", agregó el portavoz.

Al Mouadan, de 27 años, se hacía llamar Abu Souleymane y era también amigo de infancia de uno de los terroristas del Bataclan, Samy Amimour. Los dos habían crecido en Drancy, en la periferia norte de París, y habían sido detenidos e imputados, junto a un tercer amigo, en octubre de 2012 cuando se disponían a viajar a Somalia y de ahí a combatir a Yemen o a Afganistán.

El terrorista, que quedó libre bajo control judicial, viajó finalmente a Siria a finales del verano de 2013.

Las fuerzas de la coalición también abatieron dos días después a Abdul Qader Hakim en la ciudad iraquí de Mosul. El "veterano combatiente", como lo definió Warren, era un especialista en falsificaciones y también estaba vinculado a los atentados de París. Formaba parte del grupo de operaciones externas del EI que facilita los atentados contra objetivos occidentales. "Su muerte elimina un facilitador importante con muchos contactos en Europa", aseveró el coronel.

La noticia de la muerte de los altos yihadistas se conoce después de que una encuesta de la cadena CNN revelara el lunes que más del 60 por ciento de los estadounidenses reprueba la estrategia del presidente Barack Obama contra EI y el terrorismo.

Golpe letal. "Estamos atacando la cabeza de esta serpiente al rastrear y matar a los líderes del Estado Islámico", defendió Warren, que aseguró que la coalición "seguirá cazando a los líderes del EI que buscan reclutar, planificar e inspirar ataques contra Estados Unidos y sus aliados".

Además de Al Mouadan y Hakim, los ataques aéreos de las últimas semanas causaron la muerte de altos dirigentes del EI en Siria e Irak y de facilitadores externos que, según Warren, eran clave tanto para las operaciones del EI como para reforzar la moral de los extremistas.

"Cualquier organización que ve cómo caen sus mandos medios y altos de esta forma pierde parte de su sinergia. Resulta difícil dirigir y controlar una organización sin el personal de comando y control", argumentó.

La noticia de la muerte de los extremistas se conoce unas horas después de que se confirmara la victoria del Ejército iraquí en la ciudad de Ramadi, que había sido tomada por EI en mayo, propinando un duro golpe estratégico al gobierno en Bagdad. Según Warren, parte de ese éxito se debe también a que el Estado Islámico está perdiendo a sus líderes.

3.707 asesinatos en 18 meses

Estado Islámico (EI) asesinó a 3.707 personas en Siria en 18 meses, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). De esas víctimas, al menos 2.001 eran civiles, entre ellos 77 menores y 106 mujeres, que perdieron la vida por disparos en la cabeza, decapitados, lapidados o arrojados desde lo alto de edificios en distintas partes de Siria. Los yihadistas también mataron en este tiempo a 255 prisioneros que pertenecían a facciones islámicas rivales.

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