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Marina Silva aún no decide a quién apoyará en segunda vuelta electoral

La derrotada dirigente socialista se convierte en árbitro de la contienda presidencial. La prensa brasileña da por hecho que la ambientalista dará su voto a Aécio Neves. No habría definiciones hasta el jueves.  

Miércoles 08 de Octubre de 2014

La candidata derrotada del Partido Socialista Brasileño (PSB), Marina Silva, que hará de árbitro en el ballottage que disputarán el 26 de octubre Dilma Rousseff y el socialdemócrata Aécio Neves por la presidencia de Brasil, anunciará mañana a quién le brindará su apoyo. Ante los titulares que publicaron los principales medios de Brasil críticos del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) y que dan como un hecho el respaldo de Silva y del PSB a Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en segunda vuelta, en la campaña socialista aseguraron que no habrá definiciones hasta mañana.

"Marina Silva y los demás líderes de los partidos aliados intervendrán en un encuentro en San Pablo para elaborar una posición común de la coalición frente al ballottage", dijo un asesor de la ecologista. La misiva pareció dejar en claro que se descarta un apoyo a Rousseff —quien busca un nuevo mandato para el PT, en el poder desde 2003—, al afirmar que las urnas del domingo "reflejaron una posición de insatisfacción frente a las condiciones existentes en Brasil, expresando sentimientos de cambios". La frase alude a que, pese a que Rousseff salió victoriosa en la primera vuelta, con un 41,59 por ciento de los votos válidos, los dos candidatos de oposición —la propia Silva y Neves— cosecharon en total el 54,87 por ciento de los sufragios válidos. Además, la abstención llegó al 19,39 por ciento, mientras que los votos blancos y nulos sumaron el 9,64 por ciento del total.

Pese a ello, todavía no está descartada la posibilidad de que la ambientalista decida permanecer neutral en la disputa, tal como hizo en 2010, cuando también terminó en tercer lugar en la primera ronda, con casi 20 millones de votos.

La definición final será dada después de una reunión que realizarán hoy en San Pablo los dirigentes del socialismo, al que se afilió Silva el año pasado, luego de que la Justicia Electoral denegara su pedido para crear una nueva agrupación política de tendencia ecologista, bautizada de Red Sostenibilidad (Rede). La ambientalista, quien cosechó 22 millones de votos el domingo, mantiene el misterio sobre la posición que adoptará frente al ballottage, pero el diario Folha de Sao Paulo aseguró ayer que la ex senadora respaldará a Neves, siempre y cuando el candidato acepte asumir como propias algunas de sus propuestas de gobierno. Entre las exigencias de la ex candidata estaría el fin de la reelección para cargos ejecutivos —en vigencia desde 1998— y la ampliación de cuatro a cinco años del mandato presidencial. Además, Silva desea que Neves se comprometa a ampliar los recursos destinados a educación pública y a adoptar politicas ambientalmente sostenibles.

Neves se negó ayer a comentar la posibilidad de conquistar el apoyo de la ambientalista, pero aseguró que "hay más coincidencias que discrepancias" entre su programa de gobierno y el presentado durante la campaña por la ex senadora. El líder del PSDB, el ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), asumió las negociaciones con el PSB y con los aliados ambientalistas de Silva para obtener apoyo al candidato de su partido.

Todo es posible. "Hasta el 26, de momento, cualquier cosa es posible", estimó el experto en Latinoamérica Carlos Malamud, del Real Instituto Elcano. El PT "tiene un piso muy sólido" con más del 40 por ciento de los votos en la primera vuelta, "y una estructura partidaria y una militancia capaz de grandes esfuerzos". Pero sufre en tres frentes: la debilidad de la economía, los escándalos de corrupción y la equidad en tiempo de propaganda televisiva gratuita frente al PSDB en esta nueva etapa de la campaña, apuntó.

Neves también viene en ascenso. Los sondeos pronosticaban un 26-27 por ciento en primera vuelta y cosechó 33,55 por ciento. Rousseff se estancó en los días previos al primer turno. Las encuestas le daban 44-46 por ciento y obtuvo 41,59 por ciento. Malamud insiste en que los votos de Silva y el apoyo del partido de centro PMDB, actual aliado del PT pero sin escrúpulos para abandonarlo si Neves se perfila ganador, serán claves para decidir la elección.

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