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Mariano Rajoy paralizó la reforma a la ley del aborto en España

Desautorizado, presentó su renuncia el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón. El jefe de gobierno sí impulsará que las menores necesiten el consentimiento de los padres para interrumpir sus embarazos.  

Miércoles 24 de Septiembre de 2014

La controvertida reforma del gobierno conservador español que suprimía casi totalmente el derecho al aborto, criticada tanto por la izquierda como la derecha, dentro y fuera de España, fue retirada ayer, provocando la inmediata dimisión de su artífice, el ministro de Justicia. Desautorizado, Alberto Ruiz-Gallardón anunció su dimisión, diez meses después de empezar a redactar una ley que no solo generó fuertes críticas en la sociedad española, sino que abrió la división en el Partido Popular (PP) y en el gobierno. Fue el jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, quien, en un acto oficial, anunció la retirada del polémico texto.

A ocho meses de las elecciones municipales y autonómicas de mayo en España, seguir adelante con una ley más dura que la que España tenía hace 30 años era peligroso, teniendo en cuenta que el PP abarca un espectro político que va desde el centro hasta la extrema derecha. "En este momento, como presidente del gobierno, creo que tomé una decisión que es la más sensata", afirmó Rajoy, reconociendo los desacuerdos. Gran promesa electoral del PP antes de llegar al poder a fines de 2011, la reforma ya había sido aplazada en varias ocasiones.

El responsable del texto, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, de 55 años, representante del ala más conservadora del partido, presentó su renuncia, al cargo y a la política tras 30 años de carrera, ocho de ellos como alcalde de Madrid (2003-2011). "Es mi obligación reconocer que no he tenido la capacidad para convertir este anteproyecto de ley en proyecto", afirmó. Frente a una ley de plazos que actualmente permite el aborto libre hasta la semana número 14, la reforma de Gallardón tipificaba esta práctica como delito y la despenalizaba solo en dos supuestos: violación y riesgo físico o psíquico para la gestante.

Al grito de "Aborto Libre", miles de personas manifestaron en febrero en España, secundados por protestas en otros países europeos como Francia o Gran Bretaña contra el anteproyecto de Gallardón.

Causas puntuales. El Ejecutivo español lo había aprobado en diciembre para reemplazar la ley de 2010, aprobada bajo el anterior gobierno socialista, que autoriza el aborto libre hasta las 14 semanas de gestación y, en caso de malformación del feto, hasta las 22 semanas. La reforma sólo permitía la interrupción del embarazo en dos casos: cuando dos médicos certificaran un peligro para la vida o la salud de la madre, o en caso de violación siempre que hubiese una denuncia previa.

Aplaudido por la Iglesia Católica española como un "avance positivo", el texto no permitía el aborto en caso de malformación del feto, lo que llevó a varias figuras del PP a sumar sus críticas a las de la izquierda y las feministas. "Nadie puede negar a nadie su derecho a ser madre ni tampoco nadie puede obligar a nadie a serlo", dijo uno de los barones del partido, José Antonio Monago, presidente de la región de Extremadura, quien pidió la suspensión de la reforma.

Triunfo o engaño. Rajoy precisó sin embargo que contempla modificar el más polémico aspecto de la ley de 2010: el hecho que las jóvenes menores de 18 años puedan interrumpir sus embarazos sin el consentimiento de sus padres. Esto no impidió que los grupos pro-abortistas celebraran la retirada del proyecto. "Estamos volviendo un poco adonde nunca debimos dejar de estar: al marco europeo en el que se respeta la decisión de la mujer y sobretodo donde el aborto se hace en condiciones seguras y igualitarias", afirmó la vocero de la plataforma Decidir Nos Hace Libres, Isabel Serrano. Feministas y médicos advirtieron que una ley restrictiva empujaría a ciertas mujeres a viajar al exterior para interrumpir su embarazo mientras que otras, con menos recursos, estarían abocadas a abortos ilegales sin garantías para su salud.

Los grupos antiabortistas, que el domingo movilizaron a miles de personas en Madrid, denunciaron una "traición" del PP, llamando a no volver a votarlo. "Vamos a hacer todo lo posible para que Rajoy sufra de esta decisión", afirmó Nicolás de Cárdenas, portavoz de Hazte Oír. Rajoy "no es de fiar porque se reconoce incapaz de aprobar leyes que tengan permanencia", consideró Gádor Joya, vocero de Derecho a Vivir ante de convocar a más marchas.

Recambio

El gobierno español dio a conocer el nombre del nuevo ministro de Justicia antes de que Rajoy iniciara por un viaje oficial a China. Será Rafael Catalá Polo, un nombre que no forma parte de la primera línea de la política española, si bien asumió numerosos puestos de responsabilidad en la administración pública en las dos últimas décadas.

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