Manifestantes libios salieron a las calles: afirman que hay más de 170 muertos
Las protestas contra el gobierno de Muammar Kaddafi habrían controlado las calles de Benghazi, la segunda ciudad del país, que muestra edificios del gobiernos saqueados. Grupos de policías y soldados se unieron a las manifestaciones. Hay rumores que indican que el jefe de Estado habría abandonado Libia.

Domingo 20 de Febrero de 2011

Trípoli.- Los libios que protestaban contra el gobierno de Muammar Kaddafi parecían controlar las calles de Benghazi, pese a que las fuerzas de seguridad mataron a varias personas en la más sangrienta de las revueltas que afectan al mundo árabe.

Mientras en círculos de oposición libios circulaba hoy por la noche el rumor de que el jefe de Estado habría abandonado el país, la agencia estatal de noticias Jana anunció que el hijo de Kaddafi, Seif al Islam, dará esta noche un discurso por televisión ().

Testigos dijeron que Benghazi, la segunda ciudad libia, estaba en caos, con edificios del gobierno saqueados y militares y policías que se vieron obligados a replegarse a un complejo fortificado, desde donde disparaban a los manifestantes con rifles.

“Las fuerzas de seguridad están en sus barracas y la ciudad está en un estado de amotinamiento civil”, declaró un testigo.

El canal de noticias árabe Al Yazira indicó por su parte que en la capital Trípoli se registraban choques entre opositores y simpatizantes de Gaddafi.

El clamor por reformas en toda la región de enorme importancia estratégica para Occidente y fuente de gran parte del petróleo del mundo comenzó en diciembre en Túnez. El derrocamiento del presidente Zine al-Abidine Ben Ali inspiró después a los egipcios a rebelarse en contra del gobernante Hosni Mubarak, que se vio forzado a renunciar el 11 de febrero.

Los tumultos han desafiado a los líderes árabes, incluyendo a muchos apoyados por Occidente que son vitales proveedores de energéticos y enemigos de los grupos militantes islámicos.

En Libia, Kaddafi respondió con una represión feroz al mayor desafío a su gobierno de cuatro décadas. El grupo con sede en Nueva York Human Rights Watch dijo que las fuerzas de seguridad mataron al menos a 173 personas en cuatro días de protestas, la mayoría en la ciudad costera de Benghazi. Al menos 20 de ellos fallecieron durante la noche, luego de que las fuerzas de seguridad dispararan a civiles desde un recinto fortificado.

La situación era confusa, dado que el gobierno libio ha restringido el acceso de la prensa y las comunicaciones son irregulares.

De relatos contradictorios recogidos a través de malas conexiones telefónicas, parecía que las calles estaban bajo el control de los manifestantes y las fuerzas de seguridad se habían replegado hacia un recinto de altas murallas, conocido como el Centro de Comando, desde donde disparaban.

Un testigo dijo que varios policías y soldados se unieron a los manifestantes. “Ahora la única presencia militar en Benghazi está confinada al Complejo del Centro de Comando de la ciudad. El resto de la ciudad ha sido liberada”, dijo un testigo.

Oficinas del gobierno local y estaciones de policía fueron incendiadas, indicaron testigos. Como en días anteriores, miles de personas se reunieron cerca del tribunal del norte de Benghazi gritando: “Queremos hacer caer al régimen de Allahu Akbar”.

Benghazi y sus alrededores han sido el foco de los disturbios libios. Pero artículos en sitios de redes sociales, que no pudieron ser verificados, se referían a enfrentamientos menores en la capital Trípoli y tiroteos durante la noche en Nalut, en el oeste del país. Sin embargo, analistas y expertos en Libia dijeron que era poco probable que se produjera una revuelta nacional al estilo de Egipto.

Kaddafi tiene menos apoyo en el este que en el resto del país, donde es respetado por muchos pese a la falta de democracia. Además, la riqueza petrolera de Libia le permite ser generoso para aliviar problemas sociales.

Kaddafi suele ser vilipendiado por los gobiernos de Occidente, pese a que los lazos comerciales ayudaron a mejorar las relaciones en los últimos años.

Libia advirtió a la Unión Europea que detendrá su colaboración con el bloque para frenar la emigración ilegal a Europa si el conglomerado alienta las protestas, dijo la presidencia húngara de la UE.

El secretario de Asuntos Exteriores británico, William Hague, exhortó a Libia a comenzar el diálogo con los manifestantes e implementar reformas, en un llamado telefónico al hijo de Kaddafi, Saif al-Islam Kaddafi. (Reuters y DPA)