El Mundo

Maduro fue autorizado por ley a gobernar con poderes especiales

Hasta diciembre. Fue aprobada por el Parlamento luego de que EEUU clasificara a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria”.

Domingo 15 de Marzo de 2015

El Parlamento venezolano aprobó ayer en una sesión extraordinaria que se extendió por más de tres horas el pedido del presidente Nicolás Maduro de ser autorizado para legislar por decreto para enfrentar recientes declaraciones efectuadas por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en las que aseguró que Venezuela se ha convertido en una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de ese país.
  Con los votos de la mayoría afín a Maduro y el rechazo de la minoría opositora, la unicameral Asamblea Nacional (AN, Parlamento) aprobó en segunda y definitiva discusión la llamada “ley habilitante antiimperialista”, que faculta a Maduro a redactar y sancionar leyes sin el concurso previo ni posterior de los diputados hasta diciembre.
  La delegación de poderes del Legislativo en el Ejecutivo fue decidido tras un debate parlamentario seguido por miles de manifestantes reunidos en las afueras del parlamento y del palacio presidencial, y tendrá una duración de seis meses desde su publicación en la Gaceta Oficial, presumiblemente hoy.
  El gobernante no adelantó los contenidos de las normas que prevé sancionar, aunque ha dicho que reforzarán el entramado judicial existente para garantizar la soberanía y la paz del país, que considera amenazadas por el presidente de EEUU.
  Maduro efectuó su pedido de recibir poderes legislativos un día después de que Obama declarara el lunes una “emergencia nacional” en su país tras evaluar que Venezuela se ha convertido en una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad estadounidense, algo que incluso opositores a Maduro han considerado al menos de exagerado.
  A través de una “Orden Ejecutiva”, Obama también identificó y sancionó con el bloqueo de bienes que podrían tener en EEUU a siete de un número no precisado de altos cargos venezolanos a los que acusa de violar derechos humanos de opositores durante las protestas antigubernamentales registradas en Venezuela en 2014.
  Esas protestas dejaron un saldo de 43 muertos, entre activistas de la oposición y del oficialismo, agentes de seguridad y particulares atrapados en una suerte de “fuego cruzado”.
  Maduro denuncia que esas protestas formaban parte de un planificado intento golpista en su contra, en tanto que sobre lo actuado por Obama lo valoró como “el paso más agresivo, injusto y nefasto que jamás se haya dado (en EEUU) contra Venezuela”.
  Los diputados opositores que rechazaron ayer dar su voto a favor de la “ley habilitante antiimperialista” advirtieron que Maduro podrá legislar con ella sobre “lo humano y lo divino”, como subrayó uno de ellos en el debate previo a la votación a mano alzada.
  No obstante, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), plataforma de partidos que aglutina a la mayoría de la oposición, señaló en un comunicado formal previo que Venezuela no representa “una amenaza” para otra nación, aunque matiza con que el gobierno de Maduro sí ha vulnerado los derechos de sus nacionales.
  “Venezuela no es una amenaza para ningún país. Son las políticas del actual gobierno venezolano las que amenazan y coartan el derecho de nuestros ciudadanos a vivir y progresar en paz”, dijo la alianza.
  Hay que “distinguir entre sanciones a un país y sanciones a unas personas”, pidió la MUD y calificó de “inmoral” que oficialistas pretendan esconderse “detrás de la bandera (nacional) para proteger una cuenta bancaria con fondos de la corrupción” o para “pretender impunidad a violaciones de derechos humanos”.
  En las afueras del Parlamento, el debate fue acompañado por una movilización de miles de personas que apoyaron la nueva ley, y que se sumó a las diversas actividades que se realizaron en otros países de la región en respaldo a Venezuela, tales como Nicaragua, Argentina, Ecuador, El Salvador, así como el respaldo a Caracas por parte de la Unión de Naciones Suramericana (Unasur) y la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (Alba).
  Anteayer, los cancilleres de la Unasur rechazaron las declaraciones de Obama, y firmaron una declaración en la que se hace un llamado a que “los gobiernos se abstengan de medidas coercitivas unilaterales que contravengan el Derecho Internacional” y se señala que la situación interna de Venezuela “debe ser resuelta con medidas democráticas” previstas en la Constitución de ese país.
  Además, el bloque resolvió continuar con la comisión especial de cancilleres de Ecuador, Brasil y Colombia, para ayudar a la situación política venezolana.
  En el acuerdo, también se comprometió el apoyo de Unasur a las próximas elecciones parlamentarias de Venezuela.

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