El Mundo

Más de 500 muertos en Haití tras el paso de dos poderosos huracanes

La cifra de víctimas fatales sube hora a hora y la situación humanitaria es desesperante. Los cadáveres fueron descubiertos cuando bajó el nivel del agua en las áreas inundadas por esta catástrofe natural.

Domingo 07 de Septiembre de 2008

Puerto Príncipe. — Más de 500 muertos fueron hallados ayer entre el lodo en Haití tras el paso de los poderosos huracanes Gustav y Hanna, mientras que otra poderosa tormenta tropical, Ike, podría lanzar nuevas trombas de agua sobre la empobrecida nación caribeña en las próximas horas. Los cadáveres fueron descubiertos cuando bajó el nivel del agua en las áreas inundadas por esta catástrofe natural. A ello hay que sumarle los 163 muertos registrados anteriormente por el huracán Gustav en todo el país, donde además alrededor de 800.000 personas necesitan asistencia por las inundaciones.

Según la ONU, más de 500 personas perdieron la vida en Haití por el paso del huracán Hanna y el balance de víctimas aumenta «hora a hora». Unas 250.000 personas necesitan ayuda humanitaria sobre el total de 350.000 habitantes de Gonaives, una ciudad portuaria del norte del país, la más afectada por los huracanes, subrayó una portavoz de la ONU. "Estamos descubriendo más cuerpos", dijo el inspector Ernst Dorfeuille. "El olor a la muerte es muy desagradable en Gonaives. El número de muertos podría ser incluso mayor", agregó.

La solidaridad internacional comenzó a llegar a la zona. Las fuerzas de paz de la ONU y los grupos humanitarios se afanaban ayer para dar de comer a miles de personas que se hallan en un estado de necesidad extrema. Al pasar los camiones con alimentos por las calles de Gonaives, decenas de niños alzaban los brazos y corrían detrás. "Hungry, hungry" (hambriento, hambriento), gritaban.

El enviado de la ONU, Hedi Annabi, al visitar un refugio donde cientos de personas pugnaban por recibir agua y alimentos, dijo que la ayuda llega a cuentagotas y se necesita mucho más. El empeoramiento de las condiciones meteorológicas podría impedir el reparto de ayuda, la recuperación de cadáveres y —con la tierra ya anegada y los ríos desbordados— causar más muertos.

Llega Ike. Ante la aproximación del huracán Ike, el Centro Nacional de Huracanes de Miami emitió ayer una advertencia de tormenta tropical para partes de Haití, entre ellas Gonaives. Ike se fortaleció nuevamente en las cálidas aguas del mar Caribe y ahora es un poderoso huracán con vientos sostenidos de 215 kilómetros por hora, categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, de un máximo de 5. El nuevo ciclón representa una amenaza para Cuba, las Bahamas y Florida, adonde se espera que llegue el próximo martes. También está en alerta República Dominicana, donde Ike podría tocar tierra hoy. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU dijo ayer que las sucesivas tormentas han desplazado a centenares de miles de personas y destruido cientos de casas y plantaciones. Carreteras inundadas, muelles destrozados y averías generalizadas del servicio telefónico impidieron la distribución de alimentos a miles de personas hambrientas.

Miseria total

Haití es uno de los países más pobres del planeta, asociado con la miseria extrema, inestabilidad política y violencia.

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