Luz verde para ejecutar a Alí el Químico en Irak
"Alí el Químico", el primo de Saddam Hussein que fue acusado por su rol en la muerte de hasta 180.000 kurdos en la década de 1980, será colgado dentro de unos días después de que el consejo presidencial de Irak aprobara su ejecución.

Sábado 01 de Marzo de 2008

Bagdad. — "Alí el Químico", el primo de Saddam Hussein que fue acusado por su rol en la muerte de hasta 180.000 kurdos en la década de 1980, será colgado dentro de unos días después de que el consejo presidencial de Irak aprobara su ejecución. El consejo, compuesto por el presidente Jalal Talabani y dos vicepresidentes iraquíes, dio luz verde para la ejecución de Alí Hassan al-Majeed. Fue procesado por dirigir la campaña militar de Anfal en contra de la comunidad kurda en 1988 y adquirió su apodo debido al gas venenoso que utilizó para matar a muchos de ellos. Junto con el ex ministro de Defensa de Saddam, Sultan Hashem, y un ex comandante del ejército Hussein Rashid Muhammed, Majeed fue sentenciado a morir en junio pasado, pero obstáculos legales retrasaron su ejecución. La comunidad kurda ha esperado por largo tiempo que sea colgado. La reputación de Majeed por su uso indiscriminado de la fuerza para aplastar a sus oponentes le dio gran notoriedad durante el mandato de Saddam y llevó a muchos iraquíes a temerle más que al propio líder del país. Saddam y tres miembros de su gobierno ya han sido ejecutados.

 

Repliegue turco. En tanto, Turquía retiró ayer sus tropas del norte de Irak, poniendo fin a una campaña militar en contra de los rebeldes del Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK) que Washington temía pudiera desestabilizar más a la región. El retiro se produjo un día después de que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, instó al rápido término de la ofensiva. Las fuerzas armadas de Turquía negaron cualquier influencia extranjera en la región.

  Ankara, que posee el segundo mayor ejército en la Otán, envió miles de soldados al montañoso norte de Irak el 21 de febrero para luchar contra los militantes kurdos del PKK, quienes usan la región como base para lanzar ataques contra el territorio turco.

  El ejército informó que había matado a 240 rebeldes y registró 27 bajas de soldados durante la ofensiva de ocho días, que se realizó en medio de la nieve y temperaturas bajo cero en la montañosa región fronteriza.