Lula sufre una dura derrota en el Senado
El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva sufrió su más dura derrota legislativa, al serle rechazada por el Senado la prórroga del impuesto al cheque, que le reportaba al Estado ingresos por más de 20.000 millones de dólares anuales.

Viernes 14 de Diciembre de 2007

San Pablo.— El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva sufrió su más dura derrota legislativa, al serle rechazada por el Senado la prórroga del impuesto al cheque, que le reportaba al Estado ingresos por más de 20.000 millones de dólares anuales. Hasta ahora, el Congreso no había rechazado ninguna de las leyes que el mandatario consideraba vitales para su gestión.
  La consecuencia inmediata de la medida es que el gobierno anunció en el parlamento que retirará el proyecto de presupuesto para 2008, ya que las cuentas públicas contarán con menos recursos, y que reordenará las partidas en distintas dependencias del Estado sin perjudicar el área de salud.
  La suspensión del impuesto al cheque, un tributo a las transacciones financieras con cuyo producto se financiaban los planes sociales, sorprendió al gobierno. El oficialismo ya contaba con la media sanción de Diputados y esperaba sumar el apoyo de 49 de los 81 senadores, pero apenas consiguió 45 votos.
  Lula llegó a suspender un viaje a Bolivia para seguir negociando el apoyo de los senadores, y había postergado en varias ocasiones la votación en procura de mantener el equilibrio de las cuentas públicas hasta 2011.
  El oficialismo atribuyó de inmediato la derrota a la batalla política que libra la oposición. “Lamentamos profundamente que esta cuestión haya sido politizada. Pensaron sobre si sería una victoria del gobierno o de la oposición, y se olvidaron de la sociedad brasileña”, dijo el ministro de Relaciones Institucionales, José Mucio Monteiro.
  El gobierno alegó que casi la mitad de los recursos procedentes del impuesto son destinados a la salud, y que la población más pobre será la más perjudicada por la caída del gravamen. El Poder Ejecutivo también esgrimió que el impuesto es necesario para combatir la evasión, debido a que le permite a la administración fiscal tener un mayor control sobre los movimientos financieros.
  Por su parte, el vicepresidente José Alencar aseguró que “el gobierno no fue derrotado”, y que “va a acatar el resultado y procurar ajustarse a la nueva realidad”.