El Mundo

Lula seguirá preso luego de una insólita "guerra" entre jueces por un hábeas corpus

La defensa presentó el recurso, que fue habilitado por el juez en turno. Pero tanto el camarista a cargo del caso como Moro rechazaron la medida.

Lunes 09 de Julio de 2018

Luego de una jornada de vértigo, el presidente de una cámara de apelaciones ordenó que el ex presidente Lula da Silva siga tras las rejas y desestimó la concesión de un hábeas corpus en su favor, otorgado horas antes por otro juez de ese mismo tribunal. Lula seguirá así cumpliendo una larga condena por corrupción. Durante la jornada dos jueces de la cámara de apelaciones emitieron fallos encontrados sobre si Lula debía ser excarcelado, También intervino el famoso juez del "Lava Jato", Sergio Moro.

El caso tuvo en vilo a todo Brasil durante el domingo, lo que incluyó movilizaciones del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula en Curitiba, la ciudad donde purga condena a 12 años de prisión confirmada en segunda instancia. Lula es precandidato presidencial por el PT para las elecciones de octubre próximo, pero la condena penal ratificada en segundo grado le impedirá inscribirse en el registro electoral.

Todo comenzó ayer temprano, cuando el juez en turno de la cámara de apelaciones en cuestión, el Cuarto Tribunal Federal Regional (TFR4) de Porto Alegre, ordenó la excarcelación de Lula. Esto generó un espectacular tironeo judicial durante todo el día. Otro juez del TFR4, a cargo del expediente de Lula, adujo que su colega que ordenó la libertad no tenía potestad sobre el asunto. En el medio, intervino el juez Moro. Horas después, al anochecer, el presidente del tribunal Carlos Eduardo Thompson Flores Lenz zanjó en favor de este segundo criterio: Lula deberá seguir en prisión. Una sentencia de segundo grado es suficiente para que siga purgando su condena.

Después de ser condenado en primera y segunda instancia por corrupción y lavado de activos, Lula cumple desde abril la sentencia a 12 años de prisión. Lula se habría beneficiado con un lujoso departamento de tres pisos en un balneario de la costa brasileña a cambio de favorecer a una constructora en el intrincado caso de corrupción que investiga el "Lava Jato".

Las diferentes circunstancias que se fueron sucediendo a lo largo del domingo, y que otorgaron protagonismo a cuatro jueces llevaron a que importantes medios locales hablaran de una "anarquía judicial". Sin embargo, todo se calmó cuando, antes de las 20 horas, y ante el conflicto de competencia entre dos jueces del mismo TFR4, el magistrado Carlos Eduardo Thompson Flores, presidente del tribunal de apelaciones, determinó que el ex mandatario debía continuar en prisión. Para el alto magistrado, la competencia del juez del TFR4 que se ocupa de la situación de Lula (Joao Gebran Neto) prevalece sobre la de Rogério Favreto, quien había aceptado el habeas corpus de la defensa y ordenado que Lula fuese liberado. Neto es el juez instructor del caso Lula ante el TRF4, mientras Favreto no tenía hasta ayer vinculación directa con el expediente. El pedido de hábeas corpus había sido presentado el viernes a la noche, pasadas las 19 horas, un horario totalmente inusual, por varios diputados del Partido de los Trabajadores (PT) ante el TRF-4 de Porto Alegre. En enero, este mismo tribunal de segunda instancia había condenado al ex presidente a 12 años de prisión, agravando considerablemente la condena de primera primera instancia que le había impuesto el famoso juez federal Sergio Moro..

En lo que se ve como una acción premeditada por lo tardío del horario de presentación del recurso, el "hábeas corpus" quedó bajo jurisdicción del juez Favreto, quien estaba de guardia por el fin de semana y, según varios medios, fue afiliado del PT. Ayer el portal Estadao, de San Pablo, publicó una selfie del magistrado Favreto con el propio Lula.

Favreto decidió ayer, a las 9,05 horas, la aceptación del hábeas corpus, por el cual Lula debía quedar en inmediata libertad. El PT y otras agrupaciones celebraron la medida. La decisión de Favreto le permitía a Lula permanecer en libertad hasta tanto "todas las apelaciones posibles" contra su condena fueran rechazadas o aceptadas. Además, el hábeas corpus reparaba los derechos de movimiento de Lula. Se trataba claramente de un trato de privilegio, dado que casi ningún condenado en segunda instancia en Brasil posee estas libertades. Además, esta posibilidad ya fue rechazada por el Tribunal Supremo de Justicia, de modo que Favreto desconoció esa sentencia. Algunos señalaban que había incurrido en falta grave.

Apenas pasado el mediodía, el juez federal Sergio Moro, quien condenó a Lula en este caso, emitió un despacho en el que señalaba que Favreto no era competente. Moro, por ser el juez que condenó en primer lugar a Lula, sigue a cargo de la gestión de su cumplimiento de condena. Moro se encontraba de vacaciones, pero interrumpió su descanso para emitir el dictamen contra la concesión del recurso. Según el diario O Globo, llamó dos veces al jefe de la Policía Federal (PF) para que no liberen a Lula.

Minutos después, Favreto expidió su segundo comunicado del día, reafirmando su decisión y advirtiendo que el incumplimiento de la medida acarreaba una "responsabilidad de orden judicial". Hizo aparición entonces el juez de cámara de apelaciones del TFR4 Gebran Neto, quien es el relator o encargado de seguir el caso ante este tribunal. El magistrado desautorizó las dos órdenes de Favreto y le ordenó a la PF que se abstuviese de otorgar la liberación a Lula.

A las 16:12 horas, por tercera vez en el día, Favreto ordenó la libertad de Lula, pero esta vez en el plazo máximo de una hora. "Reitero el contenido de las decisiones anteriores determinando el inmediato cumplimiento de la medida de la excarcelación", refería el juez, pese a que había sido desautorizado por dos magistrados con competencia precedente en el expediente de Lula.

Lindbergh Farías, senador del PT, y Jandira Feghali, diputada del Partido Comunista, se refirieron a un "secuestro". Una exageración o exabrupto jurídico, dada la intervención, hasta ese momento de otros dos jueces con jurisdicción precedente en el caso. El grupo Abogados y Abogadas por la Democracia, de izquierda, hasta presentó un pedido de prisión contra el juez Moro. Finalmente, todo terminó con el dictamen del titular del TFR4, que desechó el "hábeas corpus" a Lula, respaldando la decisión del juez relator del caso, el camarista Gebran Neto.

El antecedente del Supremo Tribunal

El pasado 5 de abril, el Supremo Tribunal Federal había rechazado un recurso de hábeas corpus deLula da Silva, allanando entonces el camino para que fuese detenido y enviado a prisión pocos días más tarde para iniciar a cumplir la condena. La máxima instancia judicial, por 6 votos a 5, resolvió rechazar la solicitud de Lula de permanecer en libertad mientras agota los recursos de que dispone contra su condena a 12 años de prisión.

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