El Mundo

Lula hace campaña en los barrios pobres de Brasil

El ex presidente volverá a buscar el cargo en octubre de 2018. Va primero en los sondeos, pero tiene una condena de 9 años por corrupción

Sábado 09 de Diciembre de 2017

Lula da Silva está en carrera por la presidencia de Brasil. Después de una hora y media de retraso, Lula finalmente llega a Belford Roxo, una barriada en la periferia profunda de Río de Janeiro donde lo esperan ansiosos y entusiasmados algunos cientos de seguidores.

Pese a haber sido condenado en primera instancia a nueve años y media de prisión por actos de corrupción en el Lava Jato, el ex presidente es candidato en las elecciones de octubre de 2018. Y ya recorre el país. Su gira actual lo llevó la noche del jueves a Belford Roxo, un barrio que hace cuestionar si Río es realmente la "Ciudad Maravillosa".

El público estaba compuesto en su mayoría por amas de casa, muchas ya mayores y jubiladas. Pero también se ven jóvenes estudiantes universitarios. Después sí, en la pequeña plaza del centro de este municipio hay algunos militantes del partido del ex presidente (2003-2010), el Partido de los Trabajadores (PT) y de otros partidos de izquierda. "Voto a Lula porque me consideraron en 'Mi casa, mi vida'", cuenta Ana Lucia de Souza Alves, ama de casa de 50 años, refiriéndose al programa de créditos inmobiliarioscreado durante el segundo mandato de Lula. Este programa y otros de alcance social, como el "Bolsa Familia", que subsidia desde 2003 a 13 millones de familias, o el ProUni (Programa Universidades para Todos), que otorga becas para estudiantes de bajos recursos, son las conquistas más citadas por los seguidores de Lula para explicar por qué creen en él pese a que enfrenta media docena de denuncias de corrupción en su contra, además de una sentencia.

"Voté siempre a Lula. Mi vida antes de Lula era difícil porque mi familia nunca tuvo nada. Los programas sociales para los más pobres cambiaron muchas cosas en este país", explica Bruno Brasil, de 33 años, quien se gana la vida como profesor de judo y chofer. Lula es candidato, aunque la ley electoral del país le impide hacer campaña formal antes de agosto de 2018. Sin embargo, nada prohíbe que dé discursos y por eso está en campaña de hecho.

Esta semana pasó por los estados de Río de Janeiro y de Espírito Santo. En octubre ya lo había hecho en Minas Gerais y entre agosto y septiembre estuvo en el nordeste del país, donde se encuentra el grueso de su electorado.

El líder histórico de la izquierda brasileña sabe a quién le habla en Belford Roxo, entiende las necesidades de su electorado y enumera los programas creados durante sus mandatos como conquistas sociales para los más pobres. "Demostré que el pueblo puede comer, tener empleo y el hijo del pobre ir a la universidad. Me estoy preparando para volver", dice Lula y la pequeña multitud reunida lo ovaciona. "Lula fue el único presidente que gobernó para los más pobres. Sacó a millones de personas de la miseria y les dio dignidad", dice David Augusto de Oliveira, de 42 años. "Antes de Lula no podíamos tener nada. Nos dio un proyecto de vida", añade este electricista que está desempleado desde hace dos años y trabaja como vendedor callejero.

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