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Lula aseguró que “no existe un alma viva más honesta” que él, y se declaró liberal

El ex presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva considera que su sucesora Dilma Rousseff está “mucho más a la izquierda” y defendió el modelo de inclusión social.

Jueves 21 de Enero de 2016

El ex presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva dijo ayer que es “un liberal”, que su sucesora y actual presidenta Dilma Rousseff está “mucho más a la izquierda” que él y aseguró que en el país no existe “un alma viva más honesta” que él.
  “Dilma está mucho más a la izquierda que yo. Ella tiene una formación ideológica más consolidada. Yo soy un liberal... En realidad, lo que creo es que soy un ciudadano muy pragmático y muy realista entre lo que sueño y lo que es la política real”, dijo el ex mandatario durante un desayuno con periodistas realizado en San Pablo.
  En declaraciones que reproduce el portal del la fundación que lleva su nombre, el Instituto Lula, el ex presidente afirmó que existe un gran prejuicio por parte de las clases más pudientes hacia los pobres.
  “Los de arriba no aceptan siquiera un nuevo rico. Si no se es del medio suyo, se está fuera”, afirmó el ex tornero mecánico, quien gobernó el país entre 2003 y 2010.
  Lula rechazó las denuncias de corrupción que pesan sobre él y algunos de sus familiares. El ex dirigente sindical está denunciado por presunto tráfico internacional de influencia en negocios que habrían beneficiado a constructoras brasileñas implicadas en los escándalos de corrupción en Petrobras.
  Además, varios de sus ex ministros están procesados, y en algunos casos condenados, por participar en los fraudes en la petrolera estatal y otros están bajo sospecha de haber promovido la promulgación de leyes que exoneraron de impuestos a determinados sectores a cambio de sobornos.
  Al respecto, Lula aseveró: “No hay en este país un alma viva más honesta que yo. Ni comisario, ni fiscal del Ministerio Público (Fiscalía), ni empresario ni en la iglesia. Puede haber igual (de honesto que yo), eso sí”.
  Respecto al escándalo de corrupción en Petrobras, el fundador del Partido de los Trabajadores (PT) dijo que en el país existe “la tesis de que hay una mafia que fue montada (en los gobiernos del PT) para robar en Petrobras”.
  No obstante, apuntó, fueron los gobiernos del partido de izquierda, y en especial el primer mandato de Rousseff (2010-2014), los que crearon las condiciones para que los desmanes pudieran ser investigados.
  “Algún día Brasil reconocerá que ese proceso de combate a la corrupción solo existe porque creamos las condiciones para eso. Dilma será reconocida y enaltecida en este país por crear las condiciones para permitir que en este país todos sepan que tienen que andar en la línea, del más humilde al brasileño del más alto escalón”.
  A su entender, existe una persecución contra el PT y el Gobierno de Rousseff, quien se enfrenta a un proceso en el Congreso que puede resultar en su destitución. La acción fue promovida por juristas con el apoyo de la oposición y se basa en maniobras contables para “maquillar” el presupuesto realizadas en el transcurso de su primer mandato.
      En ese contexto, Lula instó a “no jugar” con la democracia.
“La democracia es tan seria que no se juega con ella. Ellos (los opositores del gobierno) intentan destruir la democracia negando la política”, apuntó.
  Según Lula, esa persecución de las “élites” se origina en el resultado de las políticas de inclusión social que se implementaron a partir de que él llegó al poder, y que permitieron, por ejemplo, que los pobres puedan “comer carne, viajar en avión o ir a la universidad”.
  “Perseguimos el objetivo de no permitir que nadie en este país destruya el proyecto de inclusión social que comenzamos a partir de enero de 2003. Lo que incomoda es eso”, indicó.
  Respecto a la profunda crisis económica que afecta al país, que vive la mayor recesión de las últimas dos décadas, dijo que la solución es “hacer crecer la economía” a través de una “fuerte política de crédito para inversión y consumo”.
  “Si yo fuera Dilma, hacía como los rusos: llamaba a China y acordaba un gran proyecto de inversiones y daba como garantía el petróleo. Ellos lo necesitan y nosotros lo tenemos. Una crisis crea la oportunidad de que uno haga todo lo que no da para hacer en la normalidad”, afirmó.

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