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Lula afirmó que no teme a la Justicia tras declarar por fraude a Petrobras

"Me sentí prisionero en mi propio país", dijo Lula en la sede nacional del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) en San Pablo, tras testimoniar ante la policía federal.

Sábado 05 de Marzo de 2016

El ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva aseguró ayer que no teme a la Justicia, luego de que la policía allanara su casa y lo llevase por la fuerza a declarar por el megafraude a Petrobras. "Me sentí prisionero en mi propio país", dijo Lula en la sede nacional del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) en San Pablo, tras prestar testimonio ante la policía federal en el aeropuerto de Congonhas. Lula agregó que la operación policial en su contra sólo busca ofrecer un "espectáculo" a los medios de comunicación, ya que, si un juez quería escucharlo, sólo necesitaba enviarle una notificación, y agregó que si encuentran "un sólo real desviado", se distanciará del PT, que lidera. "Si el juez (Sergio) Moro (responsable por el caso de corrupción en la estatal Petrobras) o la Fiscalía querían escucharme, tan sólo necesitaban mandarme un oficio porque yo nunca me negué a prestar declaraciones", agregó ante decenas de correligionarios que gritaban "¡Lula, guerrero, del pueblo brasileño!". "Lamentablemente, creo que estamos viviendo un proceso en que la pirotecnia vale más que cualquier cosa. Vale más el show mediático que la investigación seria, responsable, que debe ser hecha por la Justicia, por la policía, por el Ministerio Público (Fiscalía)", enfatizó Lula.

La policía allanó ayer temprano la casa del ex mandatario que gobernó Brasil de 2003 a 2010 a pedido de fiscales que investigan tanto él como su familia recibieron favores de grandes empresas constructoras. También fueron allanados el Instituto Lula _una organización sin fines de lucro_ y otras propiedades del ex tornero mecánico.

"Encendieron mi llama". Los fiscales "encendieron en mí la llama. ¡La lucha continúa!", sostuvo Lula. "Creo que merecía un poco más de respeto en este país", pero "no voy a bajar la cabeza", prometió. "No sé si seré candidato en 2018" a la presidencia, sostuvo, pero anticipó que recorrerá el país defendiendo al PT.

Los fiscales que investigan a Lula detallaron sus principales sospechas de posibles crímenes de corrupción y lavado de dinero contra el ex mandatario, una de las figuras políticas más importantes de América latina. "Lula, además de líder partidario, era el responsable final de la decisión de quiénes serían los directores de Petrobras y fue uno de los principales beneficiarios de los delitos. De hecho, surgieron evidencias de que los crímenes lo enriquecieron y financiaron campañas electorales y la caja de su fuerza política", dijo la fiscalía de Paraná en un comunicado. El fiscal Carlos Fernando dos Santos Lima dijo a periodistas que grandes constructoras acusadas de corrupción en Petrobras pagaron a Lula en forma de donaciones u honorarios por conferencias cerca de 30 millones de reales (unos 8 millones de dólares). "Los favores son muchos y difíciles de cuantificar", dijo el procurador.

Lanzando gritos y coreando consignas, decenas de manifestantes se agolparon en la sede de la policía donde Lula declaró durante unas tres horas, algunos para apoyarlo y otros para repudiarlo, y varios se enfrentaron a golpes.

Propiedades de lujo. "Hay evidencias suficientes de que el ex presidente Lula recibió valores oriundos del esquema Petrobras por medio del envío y reforma de un departamento tríplex y de una finca en Atibaia, de entrega de muebles de lujo en las dos propiedades y de almacenaje de los bienes por una empresa de transporte", sostuvo la fiscalía en un comunicado.

Lula niega ser propietario del tríplex en un balneario del estado de San Pablo y de la finca. La fiscalía sospecha que los predios fueron reformados por grandes constructoras brasileñas, que a cambio obtenían contratos en la estatal Petrobras. "Creemos que la finca es realmente del señor Luiz Inacio", dijo el fiscal Lima. Lula continúa siendo una de las figuras políticas más influyentes de Brasil y su destino está estrechamente ligado al de su sucesora, la presidenta Dilma Rousseff, y del PT.

La "Operación Lava Jato" (lavadero de autos) que desvió más de 2.000 millones de dólares de Petrobras es considerada la mayor investigación anticorrupción de la historia de Brasil y ya ha enviado a prisión o amenaza con hacerlo a decenas de parlamentarios, gobernadores, ex funcionarios de la petrolera y algunos de los principales empresarios del país.

Los allanamientos se producen un día después de un vendaval político en Brasil tras la filtración de supuestas declaraciones de un senador oficialista, Delcidio Amaral, acusando a Rousseff de interferir en la investigación del escándalo en Petrobras y a Lula de estar al tanto del esquema de corrupción. El artículo con supuestas declaraciones de Amaral publicado por la revista Isto encendió la ira del gobierno. La propia Rousseff advirtió indignada que las filtraciones a la prensa no pueden ser usadas como un arma política, y que el combate a la corrupción es y seguirá siendo su prioridad.

La semana pasada, Lula rechazó insinuaciones de corrupción y acusó a la prensa y a la oposición de difundir "mentiras, filtraciones y acusaciones de criminalidad".

Busca de pruebas. Analistas legales dijeron que el hecho de Silva fuera conducido a un interrogatorio indica que cualquier investigación en su contra apenas estaba en sus primeras fases. "La policía todavía está recabando pruebas. No hay prueba irrefutable porque si lo hubiera, no serían necesaria la búsqueda", dijo Jair Jaloreto, un experto en lavado de dinero en San Pablo.

Durante una rueda de prensa, funcionarios de la policía dijeron que estaban ejecutando 44 órdenes judiciales como parte de la más amplia investigación judicial que se haya realizado en Petrobras.

Mientras, líderes mundiales expresaron su solidaridad con Lula.

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