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Luego de un largo debate, la Otán se hará cargo de la operación en Libia

El "sí" de Turquía fue clave. EEUU, Gran Bretaña y Francia harán las acciones más ofensivas. La ONU alertó por "desapariciones forzadas" y le exigió a Kaddafi que respete a la población civil.

Viernes 25 de Marzo de 2011

Bruselas/Trípoli. — Después de una semana de debates sobre quién debía tomar el mando en la coalición militar occidental para Libia, la Otán asumirá el control táctico-militar de la zona de exclusión aérea sobre el país árabe sancionada por la ONU. Fue decisivo el acuerdo de Turquía, único país islámico miembro de la Alianza Atlántica. También se debieron superar las objeciones de Francia. Mientras, la ONU alertó sobre “desapariciones forzadas” por obra de los seguidores del dictador Muammar Kaddafi, y aseguró que Libia sigue incumpliendo la exigencia central de las Naciones Unidas, o sea, que cese de atacar a la población civil.
  El secretario general de la Otán, Anders Fogh Rasmussen, anunció que los 28 países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte han accedido a actuar a fin de proteger a los civiles libios contra los ataques de las fuerzas de Muammar Kaddafi. Poco antes, el ministro turco de Relaciones Exteriores, Ahmet Davutoglu, anunció que la Alianza asumirá el mando de las operaciones, tras una teleconferencia con sus pares de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. Turquía había bloqueado hasta ahora cualquier decisión que confiriera peso a la Alianza. Además de Turquía, Francia teme que un rol demasiado importante de la Otán provoque el rechazo del mundo árabe y por eso reclama que el “mando político” de la intervención recaiga en manos occidentales, pero también árabes.
  La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, anunció que su país entregaba el comando sobre la zona de exclusión aérea a la Otán. Advirtió que pesar de los numerosos éxitos, Kaddafi “sigue siendo un peligro” y que la intervención de la Otán desde el sábado pasado evitó una masacre inminente en Bengazi.
  Ankara había pedido que la coalición internacional suspendiera algunas acciones militares contra Libia, aquellas consideradas por Turquía como “abiertamente ofensivas”, como el bombardeo del búnker donde vive Kaddafi efectuado días atrás. Según interpretó la agencia alemana DPA, se logró un compromiso híbrido: la Otán asume parte del mando, pero la decisión sobre nuevos “bombardeos selectivos” seguirá siendo de los aliados. Algunos países miembros de la Otán no estaban dispuestos a participar en ataques contra objetivos en tierra. Rasmussen indicó que las operaciones de la Otán continuarán en paralelo con la campaña de bombardeos, que es efectuada por aviones de una coalición de hecho (EEUU, Francia y Reino Unido). El acuerdo supondría que los aviones de la Otán se limitarán a neutralizar baterías antiaéreas o aviones libios.

Desaparecidos. En tanto, expertos de Naciones Unidas mostraron “profunda preocupación” ante denuncias sobre “cientos de desapariciones forzosas” cometidas en Libia por las fuerzas del dictador Kaddafi, y alertaron que constituyen un crimen de lesa humanidad. “Las desapariciones forzosas podrían constituir un crimen contra la humanidad dependiendo de las circunstancias en que ocurrieron”, alertó el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzosas, con sede en Ginebra. El grupo dijo que según las informaciones recibidas, cientos de personas en Libia fueron llevadas a lugares secretos donde podrían haber sido torturadas o ejecutadas.
  Por otro lado, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, afirmó que “no hay evidencias de que las autoridades libias hayan tomado acciones para llevar a cabo las obligaciones bajo las resoluciones 1970 ó 1973” de la ONU. Estas establecen la zona de exclusión aérea y exigen a Kaddafi que respete a la población civil.

Funerales en Trípoli. Ayer la imposición de la zona de exclusión llevó a Francia a derribar un caza libio. A su vez, anoche volvían a escucharse explosiones en la periferia de Trípoli. Más temprano, el régimen llevó a los periodistas extranjeros en Trípoli a presenciar un funeral de presuntas víctimas de esos bombardeos. Los funerales, con cánticos y vivas a Kaddafi, parecían un mitin político.
  El régimen no permite a los periodistas en Trípoli moverse libremente y los obliga a cubrir sólo los hechos que le interesan. Una enviada de DPA a Trípoli afirmó que el régimen tiene problemas para exponer a víctimas civiles de los bombardeos. La oposición incluso afirma que los cadáveres mostrados hasta ahora en la televisión estatal no son de caídos en los ataques aéreos. Se trata, afirman, de algunas de las víctimas de las tropas de Kaddafi. “Aquí en Tajoura (una población de la periferia de Trípoli donde se registran bombardeos aliados) no hay víctimas civiles”, aseguró un opositor en un video. l

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