Los socialistas lograron la mayoría absoluta en las legislativas de Francia
De esta manera, François Hollande tendrá todo el poder para llevar a cabo las reformas prometidas

Lunes 18 de Junio de 2012

París.— Los socialistas del presidente francés, François Hollande, obtuvieron ayer la mayoría legislativa absoluta en la segunda vuelta de las elecciones para la Asamblea Nacional. Esta contundente victoria fortalece la posición de Hollande, quien presiona a Alemania para que apoye a los países de la zona euro afectados por las medidas de austeridad y la debilidad de sus bancos.

   Con el 100% del voto escrutado, los socialistas y sus alidos se aseguraron 314 asientos en la Cámara baja francesa, de 577 bancas, superando así cómodamente la mayoría absoluta de 289 diputados.
  El resultado implica que Hollande no necesitará la ayuda de los ambientalistas del Partido Verde, que consiguieron 17 escaños, o del Frente de Izquierda, que tendrá 10 bancas, para aprobar leyes. El ala de centroizquierda ya controla el Senado desde el año pasado.

   Por su parte, el partido de extrema derecha y antiinmigración Frente Nacional (FN) también se anotó un gran triunfo, con la obtención de sus primeros lugares en el Parlamento desde 1997. De acuerdo al conteo final, el FN contará con dos diputados (ver aparte).

Los perdedores. Entre los perdedores aparece, en primer lugar, la dirigente socialista y ex mujer de Hollande, Segolene Royal, quien fue derrotada, tal como era esperado, por el socialista disidente Olivier Falorni en la ciudad de La Rochelle.

   Royal calificó de “traición política” la actitud de Falorni, quien, apoyado implícitamente por la derecha y la extrema derecha, superó a la ex candidata presidencial del Partido Socialista por el 63% de los votos contra el 37%.

   Ex pareja de Hollande y madre de sus cuatro hijos, Royal tuvo que afrontar una dura campaña en su contra, en la cual sobresalió la toma de partido de la actual pareja del presidente, la primera dama y periodista Valerie Trierweiler, quien generó un revuelo mediático cuando escribió un tweet apoyando la candidatura de Falorni.

   Por otro lado, los electores castigaron claramente a la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), del ex mandatario Nicolas Sarkozy, que hasta ahora tenía la mayoría. La UMP y sus aliados obtuvieron un total de 229 asientos y de esta manera pasarían a la oposición.

   Otro gran perdedor de la jornada de ayer fue el líder del Movimiento Democrático (MoDem), François Bayrou, tercero en la presidencial de 2007 y quinto en 2012, quien no pudo revalidar su banca en la ciudad de Pau. El principal partido de centro perdió 21 bancas y con sólo dos escaños se encuentra prácticamente fuera del escenario político francés.

Tiempo de presionar. El triunfo en el Parlamento le entrega a los socialistas más poder del que nunca tuvieron. Ahora Hollande puede presionar por más herramientas para estimular el crecimiento en la zona euro y por una unión bancaria en el continente, que protegería a los depositantes y a los Estados ante la quiebra de un banco.

   La victoria de ayer podría ayudar a Hollande a asegurar el respaldo parlamentario para avanzar hacia la unión fiscal de la zona euro que demanda Berlín, como condición para acceder a un pacto de crecimiento e implementar reformas tendientes a mejorar la estabilidad financiera.

   Hollande ha roto con el duopolio del poder que tenían Francia y Alemania bajo su predecesor Sarkozy, y se está alineando con los Estados del sur de la zona euro, demandando más flexibilidad sobre los objetivos de déficit y las duras medidas de ajuste.