El Mundo

Los smartphones ayudan a luchar contra la violencia policial en EEUU

La ONG CopWatch, movimiento que existe desde hace 25 años, estimula las grabaciones, que en muchos casos han sido decisivas ante alevosos asesinatos de jóvenes negros.

Viernes 27 de Noviembre de 2015

La ola de denuncias de brutalidad policial, sobre todo contra los negros, le ha dado un nuevo impulso a CopWatch, un movimiento que existe desde hace 25 años en Estados Unidos y que ahora busca documentar con videos los casos en los que se cometen injusticias.
  Andrea Prichett, fundadora de CopWatch en 1990 en Berkeley, California, cree que el caso de Eric Garner fue el que lo cambió todo. Garner aparece en un video en el suelo, quejándose de que no puede respirar. Un policía lo inmoviliza con una maniobra asfixiante y le aplasta sobre el asfalto la cabeza del hombre de 43 años. Padre de seis hijos y enfermo de asma, Garner murió ese mismo día. La grabación de la detención de Garner, el 17 de julio de 2014 en Staten Island, Nueva York, dio la vuelta al mundo, y la decisión de un jurado de no someter a proceso al policía blanco que lo aplastaba, Daniel Pantaleo, desató protestas en todo Estados Unidos.
  “En el año de la muerte de Garner y de la de Michael Brown en Ferguson la atmósfera cambió mucho en Estados Unidos. Y ahora tenemos gracias a esos videos pruebas de la violencia injustificada de los policías”, afirma Pritchett. Su grupo nació como una iniciativa civil local para documentar maltratos de los agentes a los sin techo, pero se ha convertido en un movimiento nacional contra la brutalidad policial y la discriminación racial.
  “Cuando empezamos con CopWatch, la población estadounidense era muy pro policía”, dice Prtichett. “Hoy la confianza en la policía casi ha desaparecido y se desconfía de su actitud, sobre todo frente a los negros y otras minorías como los latinos”.
  Los ciudadanos de CopWatch patrullan con sus smartphones por grandes ciudades como Nueva York, Atlanta o Baltimore para grabar  la actuación de la policía y registrar los abusos. Aunque los agentes intentan a menudo impedir que la gente grabe, no está prohibido hacerlo en los sitios públicos siempre y cuando no se interfiera con su trabajo.
  “Aunque no haya justicia para Brown, Garner, Sandra Bland y todas las otras víctimas de la violencia policial, los videos de CopWatch ayudan a destapar cosas que no están bien y malos tratos”, dice Prichett.
  Según una estadística del diario británico The Guardian, este año murieron en Estados Unidos a manos de la policía 960 personas. El estadounidense The Wall Street Journal señaló que 12 agentes fueron acusados por la muerte de civiles, más que en ninguno de los diez años anteriores, pero que son sólo una mínima proporción de las muertes causadas por las fuerzas de seguridad. Sólo un 52 por ciento de la población dice tener “mucha” o “bastante” confianza en la policía, el nivel más bajo desde 1993.
  ¿Exhiben muestras de racismo las 18.000 autoridades policiales del país? Desde casos como los de Garner, Freddie Gray o Brown, los 900.000 agentes están bajo la lupa.    
  El presidente del sindicato policial Patrolmen’s Benevolent Association, Patrick J. Lynch, cree que hay una estigmatización y generalización. “Cuando uno nunca se ha enfrentado a una persona que se resiste a un arresto o que le apunta con un arma o un cuchillo, no se tiene derecho a juzgar el comportamiento de policías que se arriesgan por el bien de la población”, critica. Lynch considera “injustos y prejuiciosos” las notas de prensa sobre discriminación racial y violencia policial.

Una “app”. Entretanto han surgido incluso “apps” para la vigilancia, por ejemplo la creada por Darren Baptiste. Con ellas, los ciudadanos pueden grabar los intercambios con los agentes y colgar de forma directa después las imágenes en Internet. Hasta ahora se han descargado el programa más de 16.000 personas. “Cada vez hay más personas que se dan cuenta de que es hora de hacer algo para cambiar las cosas”, dice Baptiste. “Sólo así se conseguirán cambios a futuro”. Y también hay cada vez más policías que portan ellos mismos cámaras, llamadas “Body Cams”, para defenderse de las acusaciones.
  Prichett niega que el movimiento esté generando desconfianza y asegura que es una forma de aportar pruebas. “Si no, estamos otra vez ante la palabra de un blanco contra la de un negro. Y en Estados Unidos sigue habiendo en ese caso una gran desigualdad en las relaciones de poder”. El último caso ocurrió en Chicago, donde un policía blanco mató con 16 tiros a un adolescente negro de 17 años, presuntamente armado con un cuchillo. La publicación del video por orden judicial causó una ola de indignación.

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