El Mundo

Los seis puntos clave sobre las elecciones presidenciales en Brasil

La votación de octubre es vista como una gran oportunidad para que el gigante sudamericano pueda superar la grave crisis política y social.

Domingo 19 de Agosto de 2018

Más de 147 millones de electores están llamados a las urnas el 7 de octubre para elegir al próximo presidente del país más grande de América latina y la segunda mayor democracia del continente americano. Con el comienzo el jueves último de la campaña electoral, la agencia DPA difundió seis puntos sobre la importancia que tienen los comicios en medio de la grave crisis política y social que vive la primera economía latinoamericana, con mas de 24.560 aspirantes a presidencia, gobernaciones y Congreso. La elección se definirá previsiblemente en una segunda vuelta el 28 de octubre.

• El drama de Lula. El destino del popular ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) divide desde hace meses al gigante latinoamericano. Favorito en todas las encuestas, Lula fue inscrito el miércoles último como candidato para un tercer mandato, pero podría quedar excluido en las próximas semanas debido a que la ley de Fecha Limpia impide que un condenado en dos instancias pueda postularse. El plazo para que un tribunal electoral decida sobre la candidatura expira el 17 de septiembre. Héroe para muchos brasileños y villano para otros, Lula sigue siendo el político más influyente de Brasil y su caso marcará la convulsa campaña electoral.

   Los juicios por corrupción abiertos contra Lula han perjudicado la imagen de gran estadista que tenía hace algunos años, pero sobre todo las clases pobres creen aún en el antiguo líder obrero. Su posible exclusión podría dañar la legitimidad de los comicios. La magnitud de ese daño no está clara por ahora.

• ¿Fin de la crisis política? La elección es una oportunidad para que Brasil supere la parálisis política en la que está atrapado desde la controvertida destitución de la presidenta Dilma Rousseff en 2016. Junto con la operación anticorrupción "Lava Jato" (Lavado de autos), dada a conocer en 2014, el "impeachment" (juicio político) es considerado por muchos como el punto de partida de la actual crisis institucional. Mientras el país se hundía en su peor recesión económica, el Congreso destituyó a Rousseff por acusaciones de que maquilló el déficit fiscal, una práctica habitual hasta entonces en el país.

   Los aliados de Rousseff denunciaron un "golpe parlamentario" y el gobierno del conservador Michel Temer, hasta entonces vicepresidente, gozó desde el primer día de poca legitimidad. Temer se despide con una popularidad ínfima del 6% y tras impulsar un cuestionado programa de reformas de mercado sin el respaldo de los electores. El nuevo presidente tendrá la tarea de restaurar la confianza en las instituciones.

• El ascenso de la ultraderecha: Otro reflejo de la grave crisis política brasileña es el ascenso de la ultraderecha, encarnada por Jair Bolsonaro. El diputado y ex militar es calificado a menudo como el "Donald Trump brasileño" por su discurso populista y nacionalista, cargado de tintes xenófobos y ataques contra negros y otras minorías. Bolsonaro hace a menudo apología de la última dictadura militar (1964-1985) y justifica la tortura. En algunos sondeos alcanza el 19% de los apoyos y lidera las preferencias sin Lula en carrera. El ascenso de Bolsonaro gracias a un voto de protesta muestra los riesgos que afronta la joven democracia brasileña, 33 años después del final de la dictadura. Debido al hartazgo de muchos brasileños por los escándalos de corrupción y la crisis económica, en muchas protestas se oyen voces pidiendo una intervención militar.

• El futuro de "Lava Jato". Otra clave para recuperar la confianza en las instituciones será el futuro de "Lava Jato" ("Lavado de autos"), la investigación que causó un terremoto político en Brasil poniendo tras las rejas a Lula y a decenas de políticos. "Lava Jato" es considerada como la mayor operación anticorrupción en la historia brasileña. La investigación es celebrada por muchos como un hito, mientras que políticos afectados como Lula consideran que se ha convertido en un arma política. La credibilidad de "Lava Jato" dependerá en gran medida de si la Justicia también alcanza a otros políticos investigados, como el propio Temer. El presidente pierde su inmunidad el 1º de enero y debería afrontar al menos dos denuncias penales presentadas en 2017 contra él.

• La amenaza de las "fake news": El auge mundial de las llamadas "noticias falsas" también preocupa a Brasil. Después de que se denunciara que "hackers" y "bots" rusos influyeron de forma masiva en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en las que resultó elegido Donald Trump en 2016, el gigante latinoamericano considera la lucha contra las "fake news" como una prioridad para defender sus comicios de octubre. El debate en Brasil también versa sobre hasta qué punto se puede impedir la difusión de contenidos sin incurrir en la censura.

• El avance de las iglesias evangélicas. Un fenómeno que también se reflejará en las próximas elecciones brasileñas es el continuo avance de las iglesias evangélicas en América latina. Muchos observadores políticos consideran la incursión del movimiento evangélico en política como una amenaza para la democracia debido a su discurso ultraconservador y sus campañas contra minorías sexuales. Brasil, el país con el mayor número de católicos en el mundo, es en cierto modo el campo de batalla para medir el auge de las llamadas iglesias pentecostales.

   En el Congreso brasileño existe una llamada "bancada evangelista" cuya influencia podría aumentar tras las elecciones.

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