El Mundo

Los rehenes, ante un futuro negro

Miércoles 02 de Enero de 2008

Bogotá. — El fracaso de la misión liderada por Venezuela para recibir en la selva de Colombia a un niño y dos políticas en poder de las Farc dejó en incertidumbre el futuro de los tres rehenes y evidenció que el camino para lograr la libertad de los demás secuestrados será largo y complicado.

  Casi una semana después de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) anunciaran la liberación de Consuelo González, Clara Rojas y su hijo Emmanuel, la operación fue aplazada indefinidamente, en medio de acusaciones de la guerrilla y de Venezuela a Bogotá por el colapso del plan.

  Chávez, a quien la guerrilla le prometió la entrega de los tres rehenes como un acto de "desagravio" después de que Colombia suspendió su mediación para conseguir la liberación de los secuestrados, acusó al mandatario Alvaro Uribe de dinamitar su plan después de que reveló una hipótesis según la cual las Farc no tienen en su poder al niño Emmanuel.

  No obstante, Uribe negó que sus fuerzas militares hayan sostenido combates que hubieran perjudicado la entrega de los tres secuestrados, mientras aceptó una propuesta de Venezuela para crear un corredor de seguridad y facilitar la liberación.

  El mandatario, caracterizado por su mano fuerte contra la guerrilla y el más importante aliado de Estados Unidos en América latina, también anunció su disposición para ordenar un cese al fuego a sus fuerzas armadas en la zona de la entrega.

 

Nadie quiere ceder. El ex presidente de Colombia Ernesto Samper se declaró perplejo por lo sucedido y dijo los hechos demuestran que "tanto las Farc como el gobierno buscan sacar dividendos políticos" con el drama de los secuestrados. El político admitió que pese a la presión de la comunidad internacional la liberación de rehenes de mayor perfil en poder de la guerrilla, como la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses, será compleja y difícil.

  El analista político León Valencia dijo que Uribe y las Farc "mantienen un pulso político a muerte y mutuamente no se hacen concesiones de ninguna clase. Los perjudicados son los secuestrados que siempre han importado muy poco a las dos partes. Es la comunidad internacional la que ha obligado a moverse a las dos partes, pero a regañadientes. El camino para la libertad de los secuestrados será largo y tortuoso", explicó.

  Las Farc mantienen a 47 secuestrados que consideran "canjeables", sobre un total de alrededor de 700 personas en su poder. Allgunos de ellos completaron 10 años privados de la libertad en campamentos rebeldes en medio de la selva. Las Farc pretenden intercambiarlos por unos 500 guerrilleros presos.

  Pero las posiciones inflexibles de las partes han impedido llegar a un acuerdo que ponga fin al drama de los secuestrados. La guerrilla exige que el gobierno retire sus fuerzas amadas de una zona de 780 kilómetros cuadrados, pero Uribe se opone con el argumento de que buscan sacar ventaja militar de una región estratégica para el tráfico de drogas y de armas, como ya ocurriera en el pasado.

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