El Mundo

Los norteamericanos evocaron a los caídos en los atentados de 2001

El acto central consistió en la lectura de los nombres de las 2.983 víctimas. La ceremonia principal se hizo en la Zona Cero de Nueva York. Obama y Bush, en segundo plano. Entre los familiares predominó un sentimiento de dolor contenido, antes que de rencor.

Lunes 12 de Septiembre de 2011

Nueva York. - Estados Unidos dejó de lado por un día sus agrias disputas políticas y económicas para unirse en una solemne conmemoración del décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el peor ataque terrorista de su historia. El clima en la ceremonia principal, en la Zona Cero de Nueva York, donde cayeron hace 10 años las Torres Gemelas y murieron casi 3.000 personas, no era de rencor o furia, sino de dolor contenido, mientras los familiares y amigos leían los nombres de las víctimas. Otra ceremonia se realizó en el Pentágono, en Washington, donde aquella misma mañana se estrelló un tercer avión, y una tercera conmemoración se hizo en Pennsylvania, donde cayó el cuarto avión secuestrado ese día fatífico por una célula terrorista de Al Qaeda.

Una campanada. La ceremonia principal en la Zona Cero comenzó cuando una campanada marcó el primer minuto de silencio, a las 8.46, momento en el que hace diez años se estrellaba el primer avión contra la torre norte del World Trade Center. Luego comenzó la lectura de los nombres de las casi 3.000 víctimas. Sus nombres fueron leídos por primera vez en forma completa por sus familiares y amigos en la Zona Cero, acompañados por la solemne música de violoncelo de Yo-Yo Ma y la emblemática canción de Paul Simon The Sound of Silence. "Nos faltas", fueron las palabras más pronunciadas, mientras se leían los nombres de las 2.983 víctimas. Sólo un segundo demora en leerse cada nombre, pero las miles de víctimas prolongaron durante horas este momento. "Era mi hermano" o "era mi madre" agregaban algunos durante la lectura de los nombres y apellidos de las víctimas. En muchos casos, la congoja les impedía pronunciarlos. Llevaban fotos o camisetas con las imágenes y nombres de sus seres queridos.

Antes, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, recordó la mañana de hace diez años que, como la de ayer, amaneció soleada. "Diez años han pasado desde que una mañana de perfecto cielo azul se convirtió en el día más negro" de Estados Unidos, recordó. Las víctimas "eran nuestros vecinos, nuestros amigos, esposos, mujeres, hermanos, hermanas y padres, eran los que corrieron a ayudar. Cada uno tenía una cara, una historia, una vida cercenada antes de tiempo", agregó ante las más altas autoridades del país, tanto actuales como las que ejercían diez años atrás. En primera fila estaban el presidente Barack Obama, y su predecesor, George W. Bush, acompañados de sus esposas Michelle Obama y Laura Bush. Las dos parejas presidenciales guardaron unos momentos de silencio ante los dos estanques idénticos, construidos exactamente en el lugar donde se alzaban las Torres Gemelas.

Obama leyó un salmo de la Biblia y Bush, un carta del presidente Abraham Lincoln a una mujer que perdió a sus cinco hijos en la Guerra Civil. Ambos evitaron expresamente hacer un discurso político, en un día concebido para demostrar la unión nacional y no las profundas diferencias existentes entre sus partidos políticos.

Minutos después del comienzo de la lectura de los nombres de las víctimas del 11-S, cuando se abrían las puertas de la Zona Cero para dejar entrar al resto de familiares, los Obama partieron rumbo a Shanksville, Pennsylvania, donde realizaron una ofrenda floral ante el memorial erigido en honor de los pasajeros del vuelo 93, que se estrelló después de que los pasajeros frustraran el plan de los terroristas de dirigir el aparato contra un objetivo en Washington.

En el Pentágono. En la capital estadounidense, a su vez, se homenajeó a las víctimas del Pentágono, donde otro avión secuestrado se estrelló en la mañana del 11 de septiembre de 2001. La ceremonia tuvo un carácter más reivindicativo, con las autoridades allí reunidas -el vicepresidente Joe Biden y el secretario de Defensa, Leon Panetta- homenajeando no sólo a las víctimas de los atentados, sino también a los dos millones de soldados desplegados desde el 11-S en las guerras de Afganistán e Irak. "Prometemos nunca olvidar al enemigo que hizo que esto, ni porqué los combatimos y porqué nunca dejaremos de luchar contra ellos para asegurarnos de que lo sucedió aquí, en Nueva York, y en Pennsylvania nunca vuelva a ocurrir", declaró Panetta. "Al Qaeda y Bin Laden nunca imaginaron al gigante durmiente que estaban a punto de despertar", aquel 11-S, destacó Biden, quien prometió que el país "no va a detenerse hasta que Al Qaeda no sea sólo desbaratada, sino que esté totalmente desmantelada y finalmente destruida".

Por la noche, Obama presidió un "concierto para la esperanza", en el Centro para las Artes Kennedy, de Washington.

Alarma a bordo

Mientras en la Zona Cero se conmemoraba el 10º aniversario de los atentados del 11-S, dos cazas escoltaron a un avión de pasajeros hasta el aeropuerto de la ciudad de Nueva York ante una posible amenaza terrorista a bordo. Según indicó el diario Daily News, tres pasajeros se habrían comportado sospechosamente en el baño del avión, donde se encerraron durante largo tiempo. El Boeing 767 provenía de Los Angeles y debió aterrizar en Nueva York acompañado por dos jets de combate. Sin embargo, de acuerdo con información de la compañía American Airlines, se trató de una falsa alarma.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario