El Mundo

Los italianos someterán a plebiscito el futuro de la energía nuclear

El Tribunal Supremo ratificó la consulta, que se realizará entre el 12 y 13 de junio. El voto será también una verdadera prueba electoral para el premier Berlusconi.

Jueves 02 de Junio de 2011

Roma. — Un tribunal de casación de Roma desestimó ayer la solicitud con la que el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, pretendía evitar la celebración de un referéndum sobre el futuro de la energía nuclear el 12 y 13 de junio. Actualmente en Italia no hay plantas nucleares operativas, pero en 2010 las autoridades decidieron reanudar el programa para instalar nuevas centrales atómicas en el país. Al mismo tiempo, después de la alarma mundial que generó el accidente del 11 de marzo de este año en Fuskushima, Japón, el gobierno italiano aplazó los planes de la vuelta a la energía nuclear.

De este modo, el Tribunal de Casación confirmó la validez de la consulta, porque pese a la enmienda aprobada no se confirma “que se renuncie definitivamente a la construcción de centrales nucleares”, sino que la enmienda del gobierno supone “un simple aplazamiento de la decisión”. Esta decisión se produce apenas 72 horas después de que el gobierno alemán de Angela Merkel anunciara que cerrará todas sus centrales nucleares en este país en 2022.

Tras el accidente nuclear de la central japonesa de Fuskushima, el gobierno de Berlusconi paralizó provisionalmente sus planes de volver a utilizar energía nuclear. Al tomar esta decisión, el mandatario argumentó que el referéndum propuesto por la oposición no era necesario, pero los partidos opositores recurrieron. El gobierno de Berlusconi había intentado evitar la consulta popular aprobando un decreto ley, llamado Omnibus, que suspendía el programa de construcción de centrales nucleares durante al menos dos años, pero la oposición pidió al Tribunal Supremo que autorizara la consulta a esa nueva ley. El tribunal decidió ayer que el referéndum debe celebrarse y que los ciudadanos tienen derecho a decidir sobre la modificación legislativa.

Maniobra política. La oposición había advertido de que esta vuelta atrás en los planes nucleares del gobierno de Berlusconi respondía a un interés por detener la convocatoria del referéndum para evitar un nuevo rechazo del pueblo italiano a este tipo de energía, como el que ya motivó en 1987 el cierre de las centrales del país tras el accidente de Chernobil (Ucrania).

La consulta para abrogar la ley que introducía la energía atómica fue impulsada por una iniciativa de Italia de los Valores, asociaciones ecologistas y el Partido Democrático; tras el accidente en la central de Fukushima, Berlusconi decidió frenar sus planes de construir cuatro centrales en Italia, con la idea de ganar tiempo y esperar a que cambiara el clima de opinión. La oposición y los grupos ecologistas festejaron la decisión judicial. “Es una gran noticia, el gobierno había intentado un truco para robar a los ciudadanos e derecho a pronunciarse, pero el Supremo ha restituido ese derecho”, dijo la presidenta del PD, Rosy Bindi.

“Artimañas”. El líder de la principal fracción opositora, el partido demócrata italiano, Pier Luigi Bersani, aplaudió la decisión judicial. “Las artimañas del gobierno quedaron al descubierto. El partido demócrata siempre estuvo en contra de la intención de Berlusconi de reanudar la producción de energía nuclear”, dijo el político italiano. Durante la visita a Roma en abril pasado, el presidente francés, Nicolas Sarkozy y Berlusconi pactaron la construcción de las centrales, el primer ministro reconoció que había introducido la moratoria por miedo a las urnas. Y aunque los italianos votaron no a la energía nuclear en 1987 después de la catástrofe de Chernobil, este era uno de los objetivos de Il Cavaliere esta legislatura.

Privatizar el agua. Junto a la consulta sobre la energía nuclear, los italianos podrán expresarse sobre otras dos leyes: la que privatiza la gestión de los acueductos y los recursos hídricos, y la ley del Legítimo Impedimento que permite al primer ministro invocar empeños de gobierno para no acudir a sus procesos penales. Para que los referéndums sean válidos, es necesario que voten al menos el 50% más uno de los ciudadanos con derecho a sufragio.

Berlusconi confiaba en lograr la indiferencia general de los italiaos sobre el referéndum evitando la consulta sobre el tema nuclear, pero el objetivo ha fracasado. Ahora, la oposición se volcará en animar a los italianos a acudir a las urnas para intentar dar una segunda estocada electoral al jefe del gobierno, que ha quedado muy tocado tras la derrota en las municipales. “Estoy convencido de que el futuro está en la energía nuclear”, dijo sin embargo el primier ministro italiano la noche del martes.

Test de estrés

Ayer arrancaron en toda la UE las primeras pruebas de resistencia a las centrales nucleares del Viejo Continente, en las cuales, sin embargo, se han excluido los escenarios de ataques terroristas. La competencia de estas pruebas recae en las autoridades nucleares de cada Estado miembro, dado que la UE no tiene competencia supranacional en la materia.

Europa se divide en torno a las centrales atómicas

Berlín. — La preocupación sobre la seguridad del átomo, atizada por el grave accidente nuclear en Japón, llevó a Alemania y a Suiza a abandonar esta forma de producción de electricidad, pero la energía nuclear está lejos de estar acabada en Europa. La UE está dividida en lo relativo a la energía nuclear: 14 de los 27 miembros se reparten los 143 reactores desperdigados por el Viejo Continente, aunque muy concentrados en tres países: Francia cuenta con 58, que generan un 75% de su electricidad; Alemania, con 17, que cubrían el 23% de sus necesidades eléctricas, y Reino Unido, con 19 generadores con los que satisface el 18% de su demanda. Si Berlín se retira para 2022 de la carrera, París y Londres tienen planes de expansión.

“Respetamos la decisión, pero no nos hará cambiar de política”, declaró el primer ministro francés, François Fillon. “La energía nuclear es una solución de futuro. No hay ninguna otra que permita respetar los compromisos europeos de limitación de emisión de gases de efecto invernadero sin recurrir de forma importante a la energía nuclear”.

Veto austríaco. En las antípodas francesas se encuentra Austria, que tiene vetada constitucionalmente la producción de tal energía. Pero la tragedia de Fukushima se ha hecho sentir con fuerza. Italia, único de los países grandes sin centrales atómicas, tenía ambiciosos planes de volver a la energía nuclear que ahora deberán someterse a referendo. En suelo europeo, pero fuera de la Unión, también la semana pasada, Suiza fijó hasta 2034 para cerrar sus cinco centrales.

Los nórdicos son pronucleares: Suecia tiene 10 plantas que producen la mitad de su energía y Finlandia está en proceso de expansión atómica. España cuenta con ocho reactores que producen el 18% de su electricidad. El gobierno ha pasado de auspiciar el cierre nuclear a proponer un debate sobre el futuro de estas fuentes energéticas.

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