Los indicios apuntan a una explosión del avión ruso en pleno vuelo
Desastre aéreo en el Sinaí. Un satélite de Estados Unidos detectó un destello de calor en el momento que el Airbus 321 cayó en Egipto, matando a 224 personas.

Miércoles 04 de Noviembre de 2015

Un sistema satelital de Estados Unidos detectó calor alrededor del avión de pasajeros ruso antes de que se estrellara en el Sinaí, Egipto, y murieran las 224 personas a bordo, informaron ayer dos funcionarios estadounidenses. La actividad infrarroja detectada podría significar muchas cosas, incluida una bomba o que el motor del avión explotó debido a un problema en su funcionamiento. Un día después de que la compañía aérea achacara la tragedia a un factor externo, tres nuevas revelaciones apuntan hacia la tesis de un sabotaje a bordo.

El analista de aviación Paul Beaver afirmó que el calor detectado por el satélite "indica que hubo una explosión catastrófica o desintegración del avión" pero no revela su causa. "No nos dice si fue una bomba... o si alguien peleó en el avión con un arma de fuego", agregó. Ambos funcionarios hablaron bajo condición de anonimato al no estar autorizados para compartir públicamente información. Algunos expertos en aviación ya habían sugerido que una bomba era la causa más probable del accidente del sábado último, mientras que otros citaron un incidente previo, cuando en 2001 una aeronave rozó la pista con la cola durante el aterrizaje.

La inteligencia estadounidense considera que podría ser una especie de explosión interna a partir de un depósito de combustible o una bomba. "La hipótesis de que el avión fue derribado por un misil no está encima de la mesa", apuntó un funcionario que sigue de cerca la investigación. En los minutos previos, el aparato había iniciado una rápida caída desde los 30.000 pies de altitud (unos 9.100 metros). Antes de estrellarse sobre una inhóspita explanada de difícil acceso del norte del Sinaí, el aparato se rompió en dos pedazos en pleno vuelo, según las primeras conclusiones de los investigadores rusos que junto a egipcios y expertos de Airbus e Irlanda, donde fue registrada la nave, forman parte del comité encargado de esclarecer el suceso.

El estado de los cuerpos. El supuesto de la explosión fue respaldado por recientes declaraciones anónimas de un funcionario médico egipcio recogidas por la agencia de noticias estatal rusa RIA Novosti. El estado de algunos de los cuerpos recuperados del lugar del accidente podría sugerir que se registró una explosión a bordo. "El gran número de restos humanos que se hallaron separados podría indicar que una fuerte explosión se produjo a bordo antes de que el avión cayera", añadió la fuente.

Por su parte, la agencia de noticias rusa Interfax citando a funcionarios egipcios advirtieron ayer que la desaparición del avión estuvo precedida por sonidos "impropios de un vuelo normal" llegados de la cabina. "En el momento anterior a que el aparato desapareciera de los radares se registraron sonidos que no son característicos de un vuelo normal", reveló la agencia Interfax, que citó a fuentes cercanas a la investigación en El Cairo. Poco antes en cambio se escucha el intercambio habitual entre pilotos y controladores aéreos sin indicios de irregularidades. En los restos recuperados del fuselaje no hay indicios de un daño causado desde el exterior, según las fuentes rusas.

Según varios expertos, el hecho de que los restos y los cuerpos del Airbus estuvieran esparcidos en una zona tan amplia apunta a que el aparato estalló en el aire antes de estrellarse. Sin embargo descartan completamente que los yihadistas de EI haya podido alcanzar el avión que estaba a 10.000 metros de altitud porque sólo dispone de misiles de corto alcance.

¿Causa técnica o explosión? Una de las hipótesis apunta a que un problema técnico provocó una explosión y la consiguiente destrucción del aparato, sin dar tiempo al piloto de comunicarse, algo muy poco frecuente según expertos. Otra hipótesis sería la explosión de una bomba dentro del avión.

Tras la tragedia, el Estado Islámico (EI) se adjudicó haber derribado" el avión ruso debido a la reciente intervención de Moscú en Siria contra el grupo extremista. Al respecto, el presidente de Egipto, Abdel Fattah al Sisi, insistió que la situación en la península del Sinaí estaba "totalmente controlada" y que las afirmaciones del grupo EI de haber derrumbado el avión eran "propaganda" destinada a dañar la imagen del país. En declaraciones a la BBC, al Sisi reafirmó que la causa del accidente podría no conocerse en meses. También expertos en seguridad estadounidenses descartaron tras el análisis de imágenes satelitales que el avión haya sido derribado.

Miles de personas salieron l domingo a las calles de San Petersburgo para rendir homenaje a las víctimas, en su mayoría turistas (todos rusos excepto cuatro ucranianos y un bielorruso) que volvían del balneario egipcio de Sharm el-Sheij.

El Airbus 321-200 se estrelló el sábado, 23 minutos después de despegar del balneario egipcio de Sharm el-Sheij, muy frecuentado por rusos y europeos del este. Se perdió el contacto cuando volaba a más de 30.000 pies (más de 9.000 metros), su altitud de crucero.

Identificaron a 10 de las víctimas

Diez de las 224 víctimas mortales de la caída del avión en el Sinaí fueron identificadas ayer por sus familiares. Alexei Smirnov, del Ministerio de Emergencias de Rusia, dijo que 140 cuerpos y más de 100 restos humanos fueron repatriados a San Petersburgo entre el lunes y ayer, y anunció que un tercer aparato trasladará más restos. “Es un trabajo largo y laborioso que durará todo el tiempo que sea necesario”, dijo Igor Albine, vicegobernador de la ciudad.