El Mundo

Los fiscales cercan a Trump sobre la ayuda de Rusia en la campaña de 2016

El investigador especial Robert Mueller quiere interrogar al presidente. Ya ha logrado testimonios clave de ex funcionarios de la Casa Blanca.

Lunes 17 de Diciembre de 2018

El fiscal especial Robert Mueller y los fiscales federales de Nueva York están asediando a Donald Trump y su entorno. El nerviosismo del presidente estalló de nuevo en Twitter. Fue acompañado por su abogado y famoso ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani. Ambos lanzaron cuestionamientos y ataques personales contra Mueller y sus investigadores. Cuestionaron la integridad del fiscal especial, designado en 2017, y negaron terminantemente la posibilidad de una futura indagatoria del primer mandatario. La cuestión de fondo es la implicación de Rusia en la campaña electoral de 2016 que depositó a Trump en la Casa Blanca, pero últimamente se han sumado sospechas de corrupción sobre el origen de los fondos usados el acto de asunción de Trump, el 20 de enero de 2017 en Washington.

Ayer Trump tuiteó: "El engaño de la caza de brujas rusa, que comenzó mucho antes de que me eligieran, es muy malo para nuestro país. Están atrapando a la gente por declaraciones erróneas, mentiras o cosas no relacionadas que ocurrieron hace muchos años. No tiene nada que ver con la colusión (rusa). Una estafa demócrata! Una persecución al presidente!".

Giuliani dijo por televisión que estaba "asqueado" por las tácticas utilizadas por Mueller en su investigación de la injerencia rusa, como el acuerdo de culpabilidad del ex asesor de seguridad nacional del presidente, Michael Flynn, bajo el cargo de mentir a investigadores federales. Trump, dijo Giuliani, no aceptará ser interrogado por Mueller. "Son una broma", dijo Giuliani en el programa "Fox News Sunday". "Sobre mi cadáver, pero, sabes, podría estar muerto", agregó el abogado y ex alcalde de Nueva York sobre la indagatoria.

El fiscal especial Mueller, quien investiga los lazos entre la campaña de Trump y Rusia, sigue pidiendo interrogar al presidente. Mueller, ex jefe del FBI, fue nombrado en mayo de 2017 por el Fiscal General adjunto Rod Rosenstein. Investiga "cualquier vínculo entre el gobierno ruso y personas asociadas con la campaña del presidente Donald Trump". El mes pasado, la Casa Blanca envió por escrito las respuestas a las preguntas del fiscal especial. Pero la Casa Blanca se ha negado a contestar preguntas sobre una posible obstrucción de la Justicia de su parte.

La investigación del fiscal especial ha generado acusaciones y varios "acuerdos de culpabilidad" de subordinados de Trump, mientras mantiene el suspenso sobre si el presidente — el "Individuo 1" en la jerga legal de Mueller — terminará acusado.

La semana pasada, el abogado personal de Trump, Michael Cohen, fue sentenciado a tres años de prisión por dar dinero para silenciar a dos mujeres que tuvieron encuentros sexuales con Trump.

La agencia AP publicó un reporte que recuerda que, con menos de dos años en el cargo, ya se investigan a los socios comerciales del presidente, a sus asesores políticos y familiares, y hasta las prácticas de su difunto padre están bajo la lupa.

Otra renuncia

En este contexto de crecientes sospechas, el sábado renunció el secretario de Interior, Ryan Zinke, el cuarto miembro del gabinete que se va por problemas éticos: sus medidas laborales son objeto de unas 17 investigaciones, según el recuento de una organización que vigila los actos del gobierno.

Todo esto ha sucedido bajo el primer fiscal especial en investigar a un presidente en 20 años, Mueller. La envergadura de la investigación ha moldeado la presidencia de Trump y ha sido un constante elemento distractivo de su agenda. Las acusaciones parten de fiscales federales y supervisores gubernamentales que no son sospechosos de partidismo. Pero la intensidad de las acusaciones aumentará desde el 20 de enero, cuando los demócratas tomen el control de la Cámara de Representantes y logren el poder de citación que esta posición de dominio conlleva.

Aunque Trump descarta todas las investigaciones como "cacerías de brujas" políticamente motivadas, su Twitter con frecuencia exhibe lo que padece estas investigaciones. También ha dicho que ve durante horas la cobertura televisada de las investigaciones. "Debilita la energía, distrae la atención y simplemente no se puede dirigir (la administración) porque los opositores están alzados contra uno", dijo Cal Jillson, un politólogo e historiador de la Universidad Metodista del Sur. "Debilita a los amigos y envalentona a tus enemigos".

Esta situación se ha producido mientras el Partido Republicano de Trump controla el Congreso y el Departamento de Justicia dirige al menos tres investigaciones independientes. Estas son la investigación de Mueller; la financiación de la campaña en Nueva York que involucra pago de sobornos a amantes de Trump, y ahora un caso, publicado por The Wall Street Journal la semana pasada, que examina las finanzas y operaciones de la comisión a cargo de la ceremonia de juramentación de Trump en enero de 2017 y si recibió fondos del extranjero, que son ilegales.

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