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Los británicos que rechacen ofertas de trabajo perderán la ayuda social

La gobernante coalición de centroderecha del Reino Unido anunció ayer planes para retirar por hasta tres años el seguro de desempleo a quienes rechacen un trabajo, en el marco del mayor ajuste presupuestario en 60 años y luego de la primera gran protesta por las medidas de austeridad.

Viernes 12 de Noviembre de 2010

Londres. — La gobernante coalición de centroderecha del Reino Unido anunció ayer planes para retirar por hasta tres años el seguro de desempleo a quienes rechacen un trabajo, en el marco del mayor ajuste presupuestario en 60 años y luego de la primera gran protesta por las medidas de austeridad. El gobierno de coalición entre el Partido Conservador y los centristas Liberales Demócratas también planea un "beneficio universal" único en lugar del actual sistema de subsidios o beneficios separados para las viviendas y el cuidado infantil, anunció ante el Parlamento el ministro de Trabajo y Pensiones, Ian Duncan Smith.

Sin derechos. El premier británico, David Cameron, dijo desde Corea del Sur —donde asiste a la cumbre del G-20— que aquellos que "rechacen persistentemente el trabajo" deberían perder su derecho al cobro de las 65 libras (105 dólares) semanales que el Estado paga como seguro de desempleo. "Vivir de las prestaciones ya no será una opción", agregó el jefe de gobierno inglés.

El mes pasado, en línea con medidas anunciadas por otros gobiernos europeos, también endeudados, la coalición de Cameron anunció el mayor ajuste presupuestario desde la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de reducir el déficit récord del país, que incluye recortes de 29.000 millones de dólares en la política social. “Garantizaremos que el trabajo siempre pague más que estar cobrando un beneficio social”, dijo el ministro de Trabajo al presentar los planes de reforma ante el Parlamento británico.

La primera señal importante del descontento con las medidas de austeridad llegó el miércoles durante una protesta de decenas de miles de estudiantes contra planes del gobierno de triplicar la matrícula anual universitaria, que degeneró en violencia cuando un grupo de jóvenes atacó la sede central del oficialista Partido Conservador en Londres. Catorce personas resultaron heridas y otras 35 fueron arrestadas luego de que miles de manifestantes sitiaran el céntrico edificio cercano al Parlamento, donde algunos jóvenes rompieron vidrios de la entrada y vandalizaron el hall de ingreso.

Duncan Smith dijo que el gobierno pretende introducir una escala de penalidades para quienes rechacen una oferta laboral o no soliciten formalmente un trabajo que se les propone o no cumplan con un tarea manual obligatoria a cambio de recibir el seguro de desempleo, como la limpieza de calles, por ejemplo. El plan inicial es que el subsidio se suspenda por tres meses cuando se viole alguna de las condiciones, seis meses para una segunda violación y hasta por tres años ante una tercera. Duncan dijo que el pago universal del beneficio sacará a 800.000 británicos de la pobreza.

“Limpieza social”. Los críticos del ajuste dicen que algunos puntos del plan, sobre todo el recorte de los subsidios a las viviendas, equivalen a una “limpieza social” que desterrará a los pobres de las ciudades inglesas. Cameron espera que las reformas sean aprobadas por el Parlamento y se conviertan en ley a principios de 2011. La izquierda ha reaccionado con cautela ante la propuesta. Quizás porque la impresión de que hay demasiada gente que vive sin trabajar ha calado hondo entre los contribuyentes británicos.

En el Reino Unido, un país de 60 millones de habitantes, cerca de 5 millones de personas cobran el seguro de desempleo, entre ellas 1,4 millón que lo hacen desde hace una década.

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