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Llamado de atención europeo a Israel por su política de línea dura

París, Londres, Madrid, Berlín, Amsterdam y Estocolmo manifestaron su rechazo a la política de asentamientos de Israel, llegando incluso en varios casos a convocar a los embajadores de este país.

Martes 04 de Diciembre de 2012

Jerusalén. — París, Londres, Madrid, Berlín, Amsterdam y Estocolmo manifestaron su rechazo a la política de asentamientos de Israel, llegando incluso en varios casos a convocar a los embajadores de este país. La construcción de nuevas viviendas en territorios palestinos, así como la suspensión ordenada el domingo de las remesas de impuestos a la Autoridad Palestina por Israel, son reacciones "condenables" del gobierno de Benjamin Netanyahu, que reaccionó con estas medidas a la consagración de Palestina como "Estado observador" en las Naciones Unidas el pasado jueves.

"Condenamos la reciente decicisión de Israel de construir 3.000 nuevas viviendas", afirmó el Ministerio de Exteriores británico en un comunicado, asegurando que el movimiento "amenaza la viabilidad de la solución de dos Estados". Londres no confirmó las especulaciones sobre una posible retirada de su embajador en Israel. "Cualquier decisión sobre otra medida que Reino Unido pudiera tomar, depende del resultado de nuestras discusiones con el gobierno israelí y con nuestros socios internacionales, entre ellos Estados Unidos y la Unión Europea", explicó el ministerio.

El ministro de Exteriores sueco, Carl Bildt, tildó la decisión de los asentamientos de "extremadamente preocupante", mientras que el Ministerio francés también expresó su "profunda preocupación". El representante de la cartera holandesa, Frans Timmermans también subrayó sus reparos en conversación con el embajador israelí.

La decisión anunciada por Israel este viernes incluso provocó protestas entre sus socios tradicionales, como Alemania. La canciller Angela Merkel exigió que Israel renuncie a llevar a cabo los nuevos asentamientos. "El gobierno alemán está muy preocupado por los planes de construir 3.000 nuevas viviendas", comentó el portavoz del gobierno, Steffen Seibert. "Israel socava así la confianza en su disposición a negociar en el proceso de paz de Medio Oriente", indicó Seibert al mismo tiempo que señaló que con esta licitación de nuevas viviendas "se hace cada vez más pequeño el espacio para crear un Estado palestino, algo que también quiere Alemania". El asunto será tratado durante consultas bilaterales que tendrán lugar mañana en Berlín, cuando Merkel recibirá a Benjamin Netanyahu.

España fue especialmente tajante en su reacción. El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, señaló que Israel ha hecho "exactamente dos cosas que la Unión Europea le pidió que no hiciera" y ha cometido con su decisión una "enorme torpeza". García-Margallo, quien defendió el reconocimiento de los palestinos ante la ONU como el camino hacia "un Israel seguro y una Palestina viable", anunció que el embajador israelí en España fue convocado al Ministerio de Exteriores.

Pese a la ola de críticas en el continente europeo, la representante de Exteriores de la UE, Catherine Ashton, dijo desde Bruselas que no existen noticias de una acción coordinada por diversos gobiernos del bloque. Los ministros de la UE se reunirán este 10 de diciembre en Bruselas para tratar la situación en Medio Oriente.

Rusia también instó a Israel a frenar su proyecto. "Los planes de la parte israelí se observan con una seria preocupación en Moscú", informó el Ministerio de Exteriores, que también reclamó el pago a los palestinos de los impuestos recaudados por Israel. Pero Rusia es un firme aliado de los peores enemigos de Israel, como Siria e Irán, de manera que su queja tiene mucho menor relieve que la de los europeos. Aunque incluso Estados Unidos, el mayor aliado de Israel, criticó la decisión. La secretaria de Estado Hillary Clinton aseguró que "estas actividades entorpecen una paz negociada".

No a las presiones. Pese a este coro de presiones, el gobierno israelí no renunciará a construir nuevas colonias ni se retractará de suspender el envío de impuestos, afirmó una fuente del gobierno de Benjamin Netan yahu. "Israel insiste siempre en sus intereses vitales, incluso bajo presiones internacionales, y no habrá cambio en la decisión tomada. La iniciativa palestina en la ONU es una violación flagrante de los acuerdos garantizados por la comunidad internacional", declaró esta fuente que pidió el anonimato.

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