El Mundo

Lava Jato: Marcelo Odebrecht cambia la cárcel por el arresto domiciliario

El millonario negoció una reducción de pena de 19 a 10 años a cambio de dar una información que causó un terremoto político en toda la región

Lunes 18 de Diciembre de 2017

El magnate Marcelo Odebrecht, cabeza más visible del mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil, recibirá mañana el beneficio de la prisión domiciliaria, a tiempo para la Navidad_ Odebrecht aportó información fundamental para el avance del "Lava Jato". A su delación siguieron las de 76 altos ejecutivos de su empresa, lo que causó un efecto cascada que llevó a prisión tanto a empresarios como políticos brasileños. El caso Odebrecht se extendió rápidamente por toda América latina, luego de que la firma admitiera ante la Justicia de Estados Unidos que había pagado cientos de millones de dólares en coimas en toda Sudamérica. Es en Perú donde la investigación más ha adelantado, llevando a prisión al ex presidente Ollanta Humala y dejando al actual mandatario, Pedro Pablo Kuczynski, al borde de la destitución en el Congreso. En Ecuador, el vicepresidente fue destituido y está detenido desde octubre pasado (ver aparte).

Después de pasar dos años y medio en una cárcel de Curitiba, Marcelo Odebrecht, de 49 años, cumplirá el resto de su sentencia de 10 años por corrupción y lavado de dinero en su casa, una mansión de San Pablo. La sentencia inicial fue de 19 años, pero logró una rebaja a 10 gracias a su "delación premiada".

Apodado "el Príncipe", Marcelo Odebrecht dirigió la mayor constructora de América latina, responsable de obras en todo el mundo, desde el estadio del equipo de básket Miami Heat hasta usinas hidroeléctricas en Angola.

De figura delgada, aspecto discreto y mirada penetrante detrás de un par de anteojos ovalados, llegó a ser uno de los hombres más influyentes de Brasil. Su empresa llegó a convertirse en el símbolo de una nación pujante. Y su caída llegó junto a una grave crisis económica y política.

El derrumbe se inició el 19 de junio de 2015, cuando Marcelo Odebrecht fue detenido, acusado de pagar sobornos a decenas de líderes políticos en Brasil para obtener contratos. Ese día también fue arrestado el CEO de otra gigante de la construcción, Andrade Gutierrez, Otavio Maques Azevedo, y otras 12 personas. Los arrestos fueron parte de la Operación Lava Jato, que un año antes había empezado a destapar una inmensa red de corrupción entre políticos y empresarios para perjudicar a la estatal Petrobras.

Cuando la investigación reveló que Odebrecht gestionaba los millonarios sobornos a través de un departamento creado para ese fin, la caída del "Príncipe" amenazó con arrastrar a toda la empresa.

Las condiciones de detención Marcelo Odebrecht en Curitiba han mejorado. Al inicio no tenía nada más que su celda. Con el tiempo, logró microondas, heladera y televisión. Las puertas de su celda suelen estar abiertas. Desarrolló cierto fanatismo por el fitness.

Odebrecht viajará mañana a San Pablo con escolta policial en su jet privado. Una vez allí se reencontrará con su esposa Isabela y sus tres hijas en su mansión del barrio Morumbi.

Un portavoz judicial confirmó que pasará los próximos dos años y medio recluido en su casa y con tobillera electrónica. Luego seguirán otros cinco años con salidas diurnas autorizadas y los últimos dos años y medio con la obligación de permanecer en su hogar sólo durante los fines de semana.

Comparada con su actual celda de 12 m2, la nueva prisión será una jaula de oro: ubicada en uno de los barrios privados más ricos de la ciudad, la vivienda tiene una superficie de 3.000 m2.

Gran parte del conglomerado familiar fue alcanzado por los tentáculos de Lava Jato. Marcelo Odebrecht es señalado como el mayor responsable de los niveles de corrupción alcanzados por la empresa desde que asumió su comando en 2008.

Cuando el cerco de las investigaciones comenzó a cerrarse sobre la compañía, el CEO se resistió inicialmente a un acuerdo de delación premiada. Su padre Emilio tomó cartas en el asunto y asumió las negociaciones con la Fiscalía.

Esto derivó en un acuerdo de confesión masiva en el que Marcelo y 76 ejecutivos de la empresa revelaron lo que sabían.

La empresa se comprometió a pagar una multa de 2.600 millones de dólares a los gobiernos de Brasil, Estados Unidos y Suiza. La investigación en EEUU abrió la caja de Pandora sobre las obras y coimas en Sudamérica. Odebrecht detalló en EEUU las coimas que repartió desde Venezuela a la Argentina.

A cambio, la firma logró sobrevivir y la Justicia brasileña redujo de 19 a 10 los años de prisión para Marcelo Odebrecht y concedió un tratamiento especial para su padre.

La confesión, vista como una rendición, causó una grieta en la familia, según varios medios brasileños. O Globo asegura que Emilio fue apenas dos veces a visitarlo a prisión, mientras Folha afirma que Marcelo también se distanció de su hermana, su madre y varias figuras de relevancia en la empresa.

Odebrecht S.A. emprendió un proceso de renovación y anunció que a partir de ahora, el cargo de CEO no será ocupado por miembros de la familia. Emilio, de 72 años, anunció esta semana que dejará en abril su puesto de presidente del consejo de administración.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario