El Mundo

Latinoamérica debate cómo gestionar la ola de emigrantes venezolanos

Trece naciones se reúnen en Quito. Colombia, Ecuador, Perú y Brasil, los más afectados. Maduro no mandó a nadie porque niega la crisis migratoria.

Martes 04 de Septiembre de 2018

Trece países de Latinoamérica comenzaron a discutir en Ecuador fórmulas para regularizar a la creciente ola de inmigrantes venezolanos y obtener fondos externos para atender el éxodo desatado por la aguda crisis del modelo chavista en Venezuela. La debacle económica ha empujado a al menos 2,3 millones de venezolanos al exterior. Los venezolanos huyen de la crisis, que empeora cada año, pero también del carácter crecientemente represivo del gobierno. Los países limítrofes, Brasil, Ecuador y Colombia, son los más preocupados por el flujo de personas que desborda sus fronteras, pero los venezolanos llegan más lejos, como a la Argentina, donde se han adaptado rápidamente y son muy solicitados por los empleadores, así como a Chile y Uruguay.

El gobierno de Maduro niega la existencia de la crisis migratoria, por lo que se automarginó de la cita de dos días convocada en Quito. Otrora aliado de Caracas en tiempos del polémico presidente Rafael Correa, ahora el Ecuador de Lenín Moreno puso sobre la mesa la necesidad de resolver la situación de los inmigrantes mediante un marco regulatorio común. "Será muy importante intentar propuestas para resolver la situación de cientos de miles de venezolanos que por diferentes razones no han tenido o no tienen acceso a un estatus migratorio laboral y regular en nuestros países", dijo el canciller de Ecuador, Andrés Terán.

Terán advirtió que la situación en Venezuela derivó en una "crisis migratoria y humanitaria". Las personas que salieron de Venezuela "son altamente vulnerables a la trata de personas, el tráfico ilícito de migrantes, la explotación laboral, la falta de acceso a la seguridad social, la extorsión, la violencia, el abuso sexual, el reclutamiento para actividades delictivas, la discriminación y la xenofobia", manifestó Terán. El encuentro en Quito reúne a delegados de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay. La OEA organizó para el 5 de septiembre una reunión extraordinaria en Washington para tratar el grave caso migratorio venezolano.

Además de debatir un marco regulatorio común, América Latina pretende visibilizar el impacto que tiene en las finanzas de sus países la llegada masiva de inmigrantes. El representante de la ONU en Ecuador, Arnaud Peral, celebró el esfuerzo de América Latina por afrontar de manera conjunta la emergencia e instó a donantes de otros continentes a seguir aportando.

"Es importante agradecer a los donantes por su solidaridad e invitarlos a seguir apoyando a resolver esta crisis histórica de movilidad humana", expresó Peral. Estados Unidos ha desembolsado ayuda a Colombia y Brasil para atender a los venezolanos. El jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció la semana pasada recursos europeos por 35 millones de euros durante su visita a Bogotá, donde deslizó que América Latina establezca un sistema de cuotas de inmigrantes.

Alrededor de 2,3 millones de venezolanos (el 7,5 por ciento de la población de 30,6 millones) ya vive en el exterior; de ellos, 1,6 millones han emigrado desde 2015, cuando empeoró la escasez por la hiperinflación. Esta emigración contrasta con la segunda mitad del siglo XX, cuando Venezuela era un imán para inmigrantes latinoamericanos e incluso europeos, italianos en especial.Colombia, Perú y Ecuador son los principales receptores del flujo migratorio, que se extiende a otras naciones sudamericanas, como Brasil. A excepción de Bolivia y Nicaragua, el resto de los gobiernos descalifica al gobierno de Maduro como una dictadura y lo culpan de la crisis.

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