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Las protestas en el mundo árabe chocan con una brutal represión

Trípoli/Manama.- Las fuerzas de seguridad comenzaron a reprimir fuertemente las protestas que surgieron en el mundo árabe tras las revueltas en Túnez y en Egipto. Al menos 35 personas perdieron la vida...

Viernes 18 de Febrero de 2011

Trípoli/Manama.- Las fuerzas de seguridad comenzaron a reprimir fuertemente las protestas que surgieron en el mundo árabe tras las revueltas en Túnez y en Egipto. Al menos 35 personas perdieron la vida en protestas antigubernamentales en la ciudad libia de Al Bayda, según informó ayer el periódico de oposición Al Youm, al tiempo que la ciudad de Bengazi registró numerosas víctimas fatales, también en el marco de las manifestaciones contra el régimen del líder Muammar al Kaddafi. La cadena Al Yazira, por su parte, habló de 14 muertos en Libia. Mientras tanto, en el pequeño reino de Bahrein, testigos y opositores dijeron que en la brutal represión de las protestas se registraron 5 muertos, al tiempo que el ejército envió tanques a la capital, Manama, para controlar la situación.

La web libia del diario Al Youm responsabilizó al gobierno de los disparos contra los jóvenes que "se manifestaban pacíficamente" y que demandaban la dimisión de Kaddafi. El rotativo informó además que en la ciudad de Darnah, situada en la costa norte, hubo nuevas manifestaciones multitudinarias, un día después de que cuatro personas fueran acribilladas en enfrentamientos en Al Bayda, la tercera ciudad más grande del país.

Volver a protestar. El portal del medio opositor afirmó que 4.000 personas protestaron ayer nuevamente en esa ciudad después de enterrar a los que murieron el día anterior. Las fuerzas de seguridad volvieron a abrir fuego cuando los manifestantes marchaban hacia la comisaría central, señaló Al Youm.

Ciudadanos libios informaron a través de Twitter que el acceso a Internet era ayer inestable y que no había acceso al canal Al Yazira, que ha estado cubriendo las revueltas populares en el Magreb a través del satélite libio.

Mientras, tanto en Bengazi como en Trípoli seguidores de Kadaffi realizaron ayer varias marchas en apoyo a su líder. Los manifestantes alzaban fotos de Kaddafi y gritaban: "La revolución (de 1969) continúa".

Por otro lado, en Bahrein, el ejército asumió ayer el control de la situación y envió tanques a la capital, Manama, después de que nuevos enfrentamientos entre manifestantes pacíficos y las fuerzas de seguridad caldearan aún más el ambiente.

Horas antes, un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores y un popular activista pro derechos humanos -designados para crear un comité de reconciliación nacional- renunciaron en protesta por la represión policial contra manifestantes, que se saldó con cinco muertos, según aseguraron ayer testigos y opositores. Oficialmente se habló de tres muertos.

Desalojo violento. También el jeque Alí Salman, presidente de la sociedad shiíta Wifak, condenó la actuación de la policía, que durante la noche desalojó con violencia la plaza central de Manama mientras la mayoría de los aproximadamente 6.000 manifestantes estaban dormidos.

"Así no se puede tratar a manifestantes pacíficos", dijo Salman a la emisora Al Yazira. Su organización, que ocupa 18 de los 40 escaños en el Parlamento, apoya a los manifestantes. El jeque subrayó, sin embargo, que Wifak no busca la caída de la monarquía, sino que reclama reformas políticas.

En opinión de Salman, Bahrein debería transformarse en una monarquía constitucional, y el gobierno debería ser elegido en vez de que los puestos ministeriales sean ocupados por amigos del rey Hamid bin Issa al Jalifa.

Alarma en EEUU. Testigos señalaron ayer que la policía acordonó el área entre la plaza central y el hospital de Salamniya, y que la situación continuaba siendo "muy tensa". También médicos y personal de enfermería comienzan a oponerse al régimen, después de que el Ministerio de Defensa ordenara a los hospitales que no enviaran ambulancias para tratar a manifestantes heridos.

Ante este panorama, Amnistía Internacional, Naciones Unidas, el gobierno británico y la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, llamaron ayer a las autoridades de Bahrein a respetar y proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos.

La evolución de los acontecimientos en Bahrein ha hecho saltar las alarmas en EEUU, para quien el pequeño reino es un aliado clave y donde tiene estacionada a la Quinta Flota de la Marina.

Por otro lado, los disturbios en Bahrein ponen en peligro la carrera de Fórmula 1 que se realiza en el país. "La próxima semana decidiremos qué hacer", afirmó ayer el jefe de la F1, Bernie Ecclestone, tras una conversación con el príncipe heredero de Bahrein, el jeque Salman bin Hamad Al Chalifa.

Yemen no cede. Mientras tanto, en Yemen, al menos una persona murió y otras 14 fueron heridas ayer, en el séptimo día consecutivo de protestas para solicitar el fin del mandato de 32 años del presidente Alí Abdulá Saleh.

Los disturbios ocurrieron en la plaza principal de la capital, Sanaa, cuando cerca de 1.500 personas se manifestaban para pedir la renuncia del presidente yemení y fueron agredidos por seguidores del gobierno.

"Al menos una persona murió y otras ocho resultaron heridas por balas perdidas disparadas por la policía", informó un miembro del consejo comunal que pidió el anonimato.

La policía efectuó disparos al aire para dispersar a los manifestantes pero no intervino en los enfrentamientos, aunque algunos periodistas fueron atacados por supuestos seguidores del mandatario para sacarles sus cámaras y teléfonos celulares. El miércoles, dos personas murieron y un número no establecido fue herido en enfrentamientos entre manifestantes y policías.

El presidente Saleh es aliado de EEUU en su lucha contra un renaciente brazo yemení de Al Qaeda, el cual ha lanzado ataques contra blancos internacionales y regionales, en uno de los países árabes más pobres del mundo.

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